Se vive un ‘grito’ de luto y dolor

Jazmín Suazo
El Mundo de Córdoba

El párroco de la catedral de la Inmaculada Concepción, Domingo Ortiz Medina, hizo referencia en en la liturgia de ayer sobre el perdón, además que la Arquidiócesis hizo referencia que la estrategia de salud pública no ha funcionado y se vive un duelo nacional.
A través de un comunicado, la Arquidiócesis de Xalapa invita a sus feligreses a encender una luz en sus hogares o en las plazas públicas por las víctimas de la violencia y de covid-19.
Para la Iglesia Católica, el 15 de septiembre celebra a Nuestra Señora de los Dolores y la memoria litúrgica hace referencia al misterio del Dolor de la Virgen María junto a la Cruz, es decir, se trata del dolor de una madre que presencia con impotencia el desprecio y la muerte de su hijo.
“Un dolor parecido también lo viven muchas madres cuando saben que sus hijos son amenazados o viven el horror porque están desaparecidos. Un dolor parecido al de la Virgen María lo viven las familias que son víctimas de la violencia ante el desprecio de la vida…
”En estos últimos meses, la experiencia de la cruz se ha acentuado en muchos hogares mexicanos. También muchas familias han visto enfermarse a alguno de sus miembros, lo han llevado a un hospital y en muchos casos sólo han recibido las cenizas. Esta experiencia difícil también la están viviendo en muchos hogares“.
Previo al 15 de septiembre, que también se celebra el grito de Dolores con el que dio inicio la guerra de independencia. El grito en este tiempo de la crisis sanitaria, tiene en el país una especial connotación, pues lejos de ser una celebración familiar o de la comunidad como se estaba acostumbrado, es ahora un grito de luto y de dolor por las numerosas víctimas de la Violencia y del mal manejo de la pandemia.
”Más de 72 mil muertos por causa del Covid-19 son una verdadera tragedia. La estrategia de salud pública no ha funcionado; el recorte presupuestal en materia de salud ha cobrado muchas víctimas“. El país por lo tanto está de luto, las familias lloran a sus hijos, muchos hogares están heridos porque la muerte se ha llevado a alguno de sus seres queridos; la gente vive con mucho miedo; su rostro está marcado por el dolor y el sufrimiento; el país no se ha pacificado ni se ha domado la pandemia”.
Como Iglesia, dice el comunicado, expresan su solidaridad y cercanía con todas las víctimas de la violencia y del Covid-19; a través de la caridad y de la generosidad de los fieles seguirán estando cerca de quienes han perdido su empleo o de quienes no pueden llevar lo necesario a sus hogares.
“Este 15 de septiembre invitamos a nuestros feligreses a encender una luz en sus hogares o en las plazas públicas por las víctimas de la violencia y del Covid-19 para solidarizarnos con sus familiares; son víctimas de esta noche obscura que estamos viviendo en nuestro país”.