Lucha libre, entre la magia y el surrealismo

Isaías J.P.
El Mundo de Orizaba

Seguramente para muchos, los domingos son sinónimo de reunión familiar, convivencia con amigos para disfrutar el fútbol pero este no es el sentimiento que a mi memoria recurre tras 50 años de vida, pues recuerdo la ilusión a los 6 años, el llegar a un espacio que en aquel entonces me parecía mágico, hoy la palabra idónea sería surrealista, la arena de lucha libre.
La primer ‘arena’ a la que haré mención es una de las más populares en el periodo de 1976 a 1985 y corresponde al Sindicato de Panaderos, donde domingo a domingo en punto de las 6:30 de la tarde daban inicio los encuentros entre los atletas del encordado.
Esta improvisada ‘arena’ de lucha libre se ubicaba en Norte 4 entre Oriente 5 y 3. a través de un pasillo muy estrecho que al finalizar, el primer contacto con los aficionados era el primer bloque de sillas en uno de los dos extremos al cuadrilátero.
Un gran reflector colocado al centro del ring daba el perfecto marco de emociones ante los combates.
Tras el segundo bloque de sillas se encontraba al fondo un área que más bien era una habitación donde la magia de las ‘tapas’ (máscaras), capas y chamarras con lentejuela proporcionaban el perfecto complemento para los combates que estaban por venir.
Por mencionar rápidamente algunos de los atletas en el deporte de los ‘costalazos’ podemos citar entre ellos a encapuchados y otros más que eran del agrado de la afición femenina que acudía a la arena.

El Barrendero
También conocido como El Indio, luchador que se caracterizaba por usar únicamente un calzoncillo deportivo, muñequeras y lo más distintivo no utilizar ‘zapatillas’ (botas clásicas de luchador) y su cabellera desalineada con un bigote que apenas se dibujaba en su rostro; siendo un combatiente de eventos preliminares.

‘Chimuelo’ Sánchez
Persona de aspecto serio pero con gran sonrisa al trato ya en confianza, atlético como lo requería el deporte espectáculo, cabello chino, piel morena y entre sus colores de equipo era de su preferencia el azul marino y azul ultramar, en sus botas y calzoncillos, colocando en sus muñecas cinta adhesiva blanca para reforzar sus movimientos, instructor de algunos deportistas que se mencionan posteriorm Éste rudo natural no era ajeno a la técnica que requiere la lucha libre y llegó a brindar combates de grandes emociones entre los aficionados.

Beto García
Otro personaje que no portaba ‘tapa’, era de tez morena, esbelto pero con fortaleza en los mano a mano, portador de una cabellera castaña y bigote bien definido, sonrisa sarcástica para responder a las acciones del bando rudo ya que hablamos de uno de los técnicos orizabeños de la época.

Hermanos Tony
y Joe Muñequín
Sin lugar a dudas esta dupla de técnicos del encordado serán recordados por su entrega y uso de llaveo y contrallaveo parte fundamental del desempeño que todo luchador debe conocer; admirado enormemente por la afición orizabeña.
Estos dos hermanos se caracterizaban por su bigotes finamente delineados y en sus presentaciones portadores de amplias capas azules con detalles en plata, al puro estilo de las capas tradicionales de El Santo (Rodolfo Guzmán).
Ellos vivieron gran parte de su vida en las inmediaciones de Oriente 13 entre Norte 2 y 4, así como a fechas más próximas sobre Madero Norte entre Oriente 11 y 13.
Una anécdota que tras algún tiempo fue escuchada en conversaciones tras vestidores era que el señor Tony Muñequín era padrino de la esposa de uno de sus más duros contrincantes enmascarados del cual mejor me reservo el nombre y por ello sus combates era muy personales más que deportivos.

Gran Morefas
Personaje de gran estatura y ‘tonelaje’ de cabellera abundante y un bigote muy destacado, las patillas largas características en sus facciones, este rudo que recuerdo tener su domicilio dos cuadras abajo de lo que comúnmente conocemos como ‘la asegurada’ era tradicional los día 12 de diciembre en las festividades a la Virgen de Guadalupe tener encuentros de box y lucha libre, haciendo gran contraste se piel clara con el común de el resto de gladiadores.
Este ‘gigante’ mencionaba en sus pláticas los encuentros por el caribe mexicano donde hacia campaña cetro de los cuadrilátero, hoy en día goza del retiro de este noble deporte.

Gory Domínguez
La presencia dentro del enlonado era ser portador de un chaleco de ante con flecos en la parte baja y un paliacate a la frente, larga cabellera negra, sonrisa burlona y despectiva para sus detractores, alguna ocasión contando con unos 10 años por alguna situación llegué a conocerlo fuera del ambiente luchístico y cuando una persona nos llamó a los infantes reunidos nos pregunta ¿lo conocen? varios respondimos ante su postura clásica cruzada de brazos el rostro girado ligeramente a su izquierda y con la sonrisa que le caracterizó a su personaje, ‘sí es el Gory’ el ‘gorila’ mote que los aficionados técnicos le daban a Domínguez.

Santo Orizabeño
De este peculiar personaje que a clara presencia y nombre de combate no negaba ser basado en ‘El Santo’ (Rodolfo Guzmán) quien a diferencia del original su equipo demás de ser igual se diferenciaba únicamente por ser blanco con los detalles del clásico antifaz en plata al igual que las rodilleras y ‘zapatillas’.
El porte de este orizabeño era muy parecido y de cierto modo hasta el aspecto que todo aficionado tiene del original.
Alguna de las últimas presentaciones, que recuerdo, fue una función realizada en el interior del hoy Palacio municipal de Nogales, que no era propiamente un área de usos múltiples como lo es hoy sino una área para jugar basquetbol.
Por alguna situación me encontraba en los ‘vestidores’ y al terminar de su encuentro la euforia de los ahí reunidos evocaba los mismos vitoreos que al ‘enmascarado de plata’, cerraron la puerta y supuse que me pedirían saliera de ese sitio para darles privacidad por las incógnitas, sorpresa la mía que nadie dijo nada ‘El Orizabeño’ tomó su capa doblándola perfectamente y colocándola en el banquillo que tenía su maletín con su vestimenta inició con una gran suspiro aflojando las agujetas de la ‘tapa’ y retirando la valiosa incógnita dando paso a un rostro de una persona de poco más de 55 años, cabello casi blanco y bigote del mismo aspecto.

Tiburón 1 y 2
Estos buenos rudazos portadores de una capucha azul cielo con dos tiburones de vista lateral formando los ojos de la máscara y en el área correspondiente a la boca una sonrisa amplia con dientes afilado hasta casi las mejillas eran el deleite del respetable pues llegaban a dar lances muy similares a los que en la actualidad son comúnes.
Dueto de complexión delgada pero recia presencia al hacer valer su sitio en el ring.
Semifinalistas que una referencia muy marcada fue en la ‘arena Cocolapam’ un jueves de presentaciones estelares con gladiadores de la ciudad de México.

Zadock
Si se recurre a imaginar este otro personaje podría hacerles mención y ubicarlos con una estampa del actual luchador ‘Útimo Guerrero’ un aspecto parecido pero de menor estatura, su cabellera no tan larga como la de ‘Guerrero’ pero sí con ese porte, Zadock utilizaba máscara descubierta de la barbilla y demostró buenas dotes de rudo dentro y fuera del encordado, el color verde y plata predominaba en su equipo.

Ausente 1
Hablar de elegancia en la esquina técnica era verla personificada con el Ausente, quien arrancaba halagos de las mujeres ahí presentes.
Figura atlética portadora de indumentaria blanca e impecable cabellera larga y claro como se estilaba en la época bigote, al sonreír destellaba un brillo metálico de alguno de sus dientes frontales, con el tiempo me enteré que él era promotor de los eventos realizados en el Sindicato de Panaderos.

Buitre Asesino
Rudo entre rudos con imponente presencia con un equipo en color negro, extremos con líneas blancas, al igual que sus rodilleras y zapatillas. Su máscara ocultaba la expresión de sus ojos por tener una malla negra que hacía contraste con el antifaz en blanco y tela negra de la tapa.
La descripción de su equipo fue una tercer variante, pues inició con dos más que en una oportunidad más ampliaremos detalles. Odiado por su rudeza y es de destacar sus enfrentamientos con los hermanos Muñequín, Ausente 1 y 2, entre muchos otros.
Haciendo grandes parejas de rudos como los ya mencionados ‘Chimuelo’ Sánchez, Gory Domínguez, Gran Morefas y otro grupo de luchadores.
Llegó a ser portador del campeonato de peso medio del Estado de México, que defendió en múltiples contiendas de la última existe la versión de viva voz en cómo declinó en combate al cinto de peso medio.

Ausente 2
Segundas versiones suelen ser igual de populares y de gran desempeño en el encordado, esta es la muestra que dio Ausente 2, en sus inicios portador de un pantalón deportivo azul con un cinto blanco, cabellera negra larga y por ‘zapatillas’ calzado tipo artemarcialista un detalle simpático era que utilizaba una especia de ‘camiseta’ acojinada como parte de su atuendo, este fue sin lugar a dudas el luchador que se movía con gran facilidad entre las cuerdas y de gran destreza.
Este atleta en su evolución luchística llevó también el nombre de Maravilla Orizabeña del cual seguramente muchos ubican en fechas recientes.

Pequeño Solín
Otro artemarcialista orizabeño quien hiciera pareja con Ausente 2 es Pequeño Solín, a quien hace algunos meses vi en un función homenaje a otro compañero.
Algo peculiar en su presentación fue el verle ‘descansar’ entre cambio de relevo al luchar, colocado en la esquina que le correspondía, recostado en las cuerdas siendo un distintivo de su personaje que integraba atuendo amplio de color negro detalles en rojo al igual que el cinto, pronunciado cabellera china y con bigote. No hace falta mencionar a qué bando pertenecía.

‘Revancha Pendiente’

Los guían reglas de ética deportiva
La ilustración es referente a un no concretado encuentro entre el luchador Caballero Blanco y Buitre Asesino, pues el primero aplicó una presión cerca del cuello dejando al segundo sin movilidad y realizando una evolución que no pudo contra atacar al estar imposibilitado, ocasionando que Buitre se fracture el tobillo y así concluir el combate.
Buitre es llevado en hombros por los aficionados hasta vestidores para recibir atención médica.
Caballero Blanco jamás volvió a aceptar un encuentro con Buitre, pues de antemano sabía que tomaría revancha por su falta de ética como deportista, si bien es cierto el deporte de la lucha libre es de contacto, existen lineamientos para cuidar a su contrincante pues para que un técnico desarrolle sus cualidades en el cuadrilátero debe tener la confianza de un rudo que sepa cuidar también sus evoluciones para así no lesionarse ambos, por ello se denomina ‘el deporte espectáculo’.