El niño artillero

Adriana Balmori

Colaboración

Narciso Mendoza siendo un niño en medio de la guerra de Independencia, realizó una hazaña bélica que le valió el sobrenombre de ‘El Niño Artillero’. Narciso  cual si jugara, se entremezclaba con las tropas insurgentes y formó parte de un grupo de niños que reclutó y entrenaba en artes de guerra Juan Nepomuceno Almonte, el hijo de José Ma. Morelos, grupo que era conocido como ‘ Los Emulantes’, así, los preparaba para saber luchar más adelante, pues debemos recordar que el ejército insurgente en sus inicios al mando del cura Miguel Hidalgo, estaba formado por gente del pueblo sin preparación militar alguna, sin noción del orden y menos, de las estrategias de guerra, sólo con un fin, la Independencia de la Nueva España, México aún no existía.

Narciso nació en Cuautla, hoy precisamente estado de Morelos, en el año de  1800 y sabemos que en febrero de 1812 gran número de insurgentes como los Galeana, los Bravo y Matamoros estaban concentrados en Cuautla, desde donde habían obtenido muchos triunfos, por ello el virrey Venegas, manda a hacerles frente al terrible y sanguinario coronel Félix Calleja, sí, el mismísimo  que viene a atacar Córdoba en las Batallas del  l6 al 21 de mayo, con su batallón Asturias, también exactamente el mismo que lleva a Cuautla y además, el batallón Lovera, por lo que el  sitio de la plaza fue inminente.

Las tropas realistas tomaron la ciudad barrio por barrio; los defensores se acuartelaron en el barrio de San Diego y ya se estaban replegando, cuando Narciso vio un cañón cargado de metralla abandonado por los insurgentes, ni siquiera  lo pensó, tomó una tea ardiendo y prendió la mecha del cañón, al estruendo y los gritos del niño, regresaron los Galeana y Mariano Matamoros con otros mandos que terminaron de rechazar al enemigo, que sorprendido por el disparo y la gran cantidad de heridos, -entre ellos el comandante realista, conde de Casa Rul-, que habían recibido de lleno el cañonazo, se desmoralizó y fue pronto abatido. Morelos premió a Narciso Mendoza con una pensión de cuatro reales diarios.

Lo más curioso es que el cañón que disparó Narciso, era un cañón de pequeño tamaño, que cuando Morelos en su ruta hacia Acapulco pasó por El Zanjón, la hacienda de la familia Galeana, se le unieron Hermenegildo con sus sobrinos Antonio y Pablo Galeana, entregando también a Morelos el cañón que llamaban  ‘El Niño’, y fue la  primera pieza de artillería que tuvo el Ejército del Sur, todo esto sucedía  el 7 de noviembre de 1810.

Narciso pasó más tarde a formar parte del ejército de Morelos y alcanzó el grado de Teniente Coronel, vivió en Campeche, y tiempo después fue desterrado a Centro América. La causa de su destierro fue el haber luchado en defensa del Segundo Imperio (el de Maximiliano) al lado de su amigo y maestro Juan Nepomuceno Almonte. Ya anciano volvió a Cuautla donde murió el 27 de febrero de l888.

Debemos recordar que: ‘Héroe, es quien aún a riesgo de su vida, lucha por lo que cree’ y que los vencedores escriben la historia. Él estuvo en diferentes épocas de su vida,  en los dos bandos: en el de los vencedores y en el de los vencidos. Sin duda alguna fue un verdadero patriota que luchó por su ideal que era saber a su patria libre.