Pensar en la muerte

Alejandro Aguilar
El Mundo de Córdoba

“Carlos” es un joven oficinista de 35 años, desde hace año y medio es militante del Movimiento Buena Voluntad de Neuróticos Anónimos, antes de su llegada a este lugar, su vida estuvo a punto de terminar debido a un miedo abrumador y un sentimiento de soledad.
Y es que tras el rompimiento con su pareja, las emociones de depresión y miedo fueron agudizándose por algunas semanas, hasta que finalmente tuvo la intención por el suicidio.
“Estaba en horario de trabajo y es un trabajo donde estaba a puerta cerrada, no había nadie, y estaba imaginando cómo hacerlo y con qué hacerlo, estaba un baño y en el ese momento me entró en la intención de tomar unas tijeras y voy meterme al baño. Me imaginaba sentado en el piso con las heridas en las muñecas”
A diferencia de otras personas que han pretendido o consumado el suicidio, Carlos jamás anunció o insinuó sus planes por quitarse la vida, incluso ni su familia ya que él tiene una hija a su cargo.
“Hoy me siento más tranquilo, me he sentido con muchas ganas de vivir y me han pasado cosas que no me esperaba, en el trabajo, en mi vida personal y dentro del organismo los amigos, para mi el alcohol era algo que también me hacía sentir bien, pero hoy con los amigos dejé de tomar alcohol y con mi hija ahora es una relación de juegos y mucha comunicación”.
Tras su experiencia hizo un llamado a quienes sufren o padecen ansiedad o depresión a acercarse al Movimiento Buena Voluntad de Neuróticos Anónimos cuyos servicios son gratuitos al 71 2 80 42.