Piedra del Gigante

Hands writing on old typewriter over wooden table background

La Piedra Cielográfica de Moctezuma II (Motecuzoma)

o

Piedra del Gigante

Adriana Balmori de Amieva

Dentro de su trabajo arqueológico y de clasificación, Ramón Mena Isassi publicó estudios sobre numerosos monolitos que albergaba el Museo Nacional, así como muchos otros sobre los que hizo trabajo de campo en su emplazamiento original; tal fue el caso de la Piedra Cielográfica de Moctezuma II, conocida popularmente como Piedra del Gigante de Orizaba, a la que cataloga como un monolito de origen volcánico,  que mide cerca de 6 x 8 metros y pesa aproximadamente 60 toneladas, que seguramente proviene de alguna erupción del volcán Citlaltépetl o Pico de Orizaba, que habría tenido lugar alrededor del año 1300, lo que descarta de manera definitiva que como lo afirmaban las voces lugareñas fuera un aerolito; desilusionó así mismo a los pobladores desmintiendo la versión popular que afirmaba que debajo de ella se hallaba un tesoro, y por lo cual era fácil observar excavaciones en la parte oriente que  por lo visto dieron infructuoso resultados, ya que nadie encontró el esperado botín.

Mena Isassi nos describe que, grabado en una especie de hueco o concavidad  en su superficie aparece un hombre desnudo con los brazos y piernas abiertas de tamaño mucho mayor que el natural, cerca de 5 metros, y de ahí el sobrenombre de  El Gigante.  Esta figura masculina tiene el rostro descarnado, el cuero cabelludo arrancado, los brazos abiertos en forma de cruz, muy probablemente con las vísceras de fuera y aparentemente su pierna izquierda está atada, lo que nos habla de su posible uso para sacrificios humanos. En su costado izquierdo y a la altura del corazón aparece un tajo en forma de media luna, al lado derecho de la figura hay tallado un pez y al lado izquierdo un conejo, alrededor de las dos imágenes hay círculos o anillos que en su interior tienen círculos concéntricos más pequeños, algunos hasta dos y tres. Todo el trabajo de grabado y jeroglíficos es de manufactura totonaca, habitantes del lugar.

Su interesante interpretación arqueológica nos dice que dicho grabado fue ordenado por Moctezuma II, para conmemorar la toma de Ahuilizapan (=río alegre y por extensión, lugar de las aguas alegres, hoy Orizaba); y se sabe que está dedicado a la luna porque el tajo de media luna de la zona precordial no es vertical. El pescado, que señala el mes, es un bobo, pez de río no de mar del que se abastecían en el cauce  cercano y que junto con el conejo que establece el año, nos indican la fecha del acontecimiento. Por último, los círculos que lo rodean son interpretados por Mena como ofrendas a sus dioses.

La piedra del Gigante se encuentra en el Panteón Juan de la Luz Enríquez en Orizaba, Ver.