Difundir Orizaba con orgullo

Jessica Ignot

El Mundo de Orizaba

Fabiola Jaramillo, La Mexicana, la orgullosamente orizabeña, ha sido exponente de la música mexicana en nuestro país y en el mundo.

“Tengo el orgullo de sentirme orizabeña, haber nacido en esta tierra bendita de Dios una fortuna. Tengo la oportunidad maravillosa de cantar en otras latitudes, en otros países, y para mí es muy grande el hecho de poder llevar la música mexicana, pero sobre todo, cantar con mucho orgullo parte de una canción que es muy importante de Ray Pérez y Soto, un gran orizabeño, la canción se llama La Cigarra’, comenta.

Cantante, actriz, conductora de radio y televisión, y actriz de doblaje, habla para El Mundo de Orizaba, el orgullo que tiene de haber nacido en Orizaba.

‘Es un privilegio no sólo musicalmente, sino gastronómica e históricamente’, comenta.

Sin olvidarse

Aunque ahora vive en la Ciudad de México, Fabiola no se olvida de su tierra, de su familia. Y cada que regresa, hace un recorrido por los principales lugares, y como no viene sola, aprovecha esos recorridos para presumir lo hermosa que es Orizaba.

En su última visita, Fabiola hizo un recorrido por el museo de Cri-Crí, en Mier y Pesado. ‘Es algo mágico el regresar y darnos cuenta que como orizabeños estamos creciendo, estamos evolucionando. Me da mucho orgullo que no nos quedamos en esas calles empedradas, ahora tenemos calles lindas’, comentó.

Ojo de agua es uno de sus lugares favoritos, recuerda que cuando estudiaba la universidad y se ‘salaba’ de las clases, con su grupo de amigos iban a este lugar a comer tacos y garnachas.

Fabiola es una mujer de trabajo, que cuando la pandemia dice: no puedes trabajar, la gente de Orizaba sale a trabajar y embellecer a la ciudad. ‘Además de ser una ciudad limpia, representa histórica y culturalmente una trascendencia importante dentro de nuestra identidad’, dice.

Continuamente Fabiola regresa a Orizaba a ver a su mamá, pero como ella lo dice, es de entrada por salida. Ahora se tomó un tiempo para recorrer la ciudad.

Nos toca apoyar

Orizaba va creciendo, va evolucionando, y como orizabeños, dice, corresponde apoyar a las autoridades municipales.

‘Lo que sí puedo decir es que todos los alcaldes han ido componiendo, han ido mejorando, han ido embelleciendo nuestra ciudad. Aunque yo no conozca a los ex alcaldes personalmente, ni al actual, les quiero decir: muchas gracias porque Orizaba está quedando preciosa’, comenta.

Presumirla

Faby cuenta que a donde quiera que ella va, siempre presume ser de Orizaba. Presume sus lugares y su gastronomía única y peculiar, como son los pambazos y las garnachas. Así como los lugares en donde mejor se come estos antojitos, como es el merendero Rossi, las tripas de doña Librada, los chileatoles.

‘Lo primero que presumo de Orizaba es que somos una ciudad con historia y cultura. Que somos muy respetuosos, estoy tan acostumbrada al movimiento de la Ciudad de México, donde no hay una educación vial, pero aquí está el Uno por Uno, donde la gente te dice: adelante’, comenta.

Los padres de familia están fomentando un gran amor en sus hijos, pero también valores de respeto, de solidaridad, refiere.

Tiene amigos y conocidos que vienen a Orizaba y cuando se los encuentra, le cuentan las gratas experiencias que tienen de haber venido al Pueblo Mágico.

‘Cuando me cuentan todo eso yo me siento más que orgullosa. Yo estoy bien contenta de ser orizabeña, y ojalá nosotros sigamos fomentando el amor por nuestro lugar, por nuestras raíces, vamos a trascender’, comentó.

En 2004 dejó su ciudad natal y se trasladó al Puerto de Veracruz para iniciarse profesionalmente. Ahora vive en la Ciudad de México. Pero cada que regresa a Orizaba, dice que la encuentra más bonita y mágica.

Las picaditas

Algo que Fabiola dice extrañar demasiado es la comida de Orizaba. Incluso ha hecho transmisiones en vivo preparando recetas de las picaditas orizabeñas.

Recuerda que su familia tenía un negocio donde hacían picaditas, tortillas, garnachas y tamales. Es por eso que ella ama la comida de la ciudad y lleva en su memoria cada una de las recetas familiares para preparar estos manjares.

“La gastronomía orizabeña es increíble. La comida orizabeña es un manjar”, comenta.

Quien venga a Orizaba tiene que venir a comer, porque sino es como si no vinieran. “Tienen que comer pambazos, chileatoles, esquites, garnachas, las tripas de doña Librada, el merendero Rossi”, comenta.

Servilleta incómoda

Una anécdota de su última estancia en Orizaba fue precisamente cuando visitó Plaza Valle y se le cayó una servilleta. Una persona que estaba cerca de donde ella se encontraba le dijo: “Estás tirando una servilleta en la ciudad más limpia de la República Mexicana”.

“Yo me sentí tan mal que tuve que correr y recogerla, y le dije: ‘creo que tienes toda la razón, si nosotros no tenemos una conciencia de lo que es la limpieza, la educación y el respeto hacia los demás, no vamos a ir a ningún lado'”, comentó.

Eso es parte de los valores que tienen los orizabeños, “eso es lo que yo llevo como estandarte, ahora y siempre”.

También pidió a la población que sea comprensiva con los dirigentes de la ciudad, ‘no  los conozco personalmente, pero sí puedo decir que lo que están haciendo, lo están haciendo bien’.