‘Lo hemos buscado por mar y tierra’

Jazmín Suazo
El Mundo de Córdoba

Aunque era cordobés, Eduardo había decidido seis meses antes irse a vivir con su novia en el Ejido Santa Rita, como a 30 minutos del Puerto de Veracruz. De acuerdo con lo que le contaron a Amparo, su madre, un domingo llegaron unos hombres vestidos con playera negra y que atrás tenía la iniciales de la extinta AFI (Agencia Federal de Investigación).
Al llegar a la vivienda los hombres se llevaron al papá de su novia y a sus dos hermanos, para evitarlo ella intervino y la golpearon, Eduardo la defendió y también lo subieron a la camioneta, esa fue la última vez que los vieron a los cuatro, de ahí, no se ha sabido más.
La madre de Eduardo al enterarse viajó hasta allá para indagar, pues al inicio pensaron que se trataba de una detención policial y con pagar la fianza los liberarán, pero luego de buscar hasta en cárceles de Veracruz entendieron que era una desaparición.
Al llegar a preguntar a la Policía municipal de ese ejido por el paradero de su hijo, la respuesta que recibió fue: “Ya bájale porque usted tiene más familia y esa gente no se tienta el corazón”. El “consejo”, más bien se escuchó a amenaza y ante el miedo Amparo optó por no interponer la denuncia hasta seis años después cuando en ese entonces ya pertenecía al colectivo Solecito Córdoba y las mismas madres la animaron a ponerla.
Eduardo Fernando Contreras Ríos tenía 28 años cuando desapareció un 24 de abril de 2010, estaba estudiando arquitectura y a la espera de un trabajo en Veracruz, un día después de que se lo llevaron le hablaron que se presentara pero que lo habían aceptado.
“Lo hemos buscado por mar y tierra y no volvimos a saber nada de él hasta ahorita, cuando me acerqué al colectivo me apoyaron y me pidieron denunciar y cuando lo hice enviaron mi carpeta a Veracruz porque aparentemente allá desapareció y la perdieron, tiene como cuatro años que está extraviada, que no ha caminado en nada”, comentó.