Maestro del click

David Bazán empezó hace 12 años a usar su cámara de manera empírica; hoy es uno de los mejores fotógrafos deportivos

Mary Chuy Rodríguez

El Mundo de Orizaba

La perseverancia es la clave para alcanzar el éxito, muestra de ello la historia de vida del fotógrafo orizabeño David Bazan Hernández, quien hace 12 años inició su camino en la fotografía de manera empírica y hoy está en la élite de los clics deportivos.

Actualmente capturando jugadas en la Liga MX del máximo circuito del futbol mexicano, ha cumplido su sueño de ser parte de un equipo de Primera División, aunque no lo hace detrás del balón como esperaba, pues reconoce que sus dotes no son en ese aspecto, sino detrás de la cámara.

Recuerda que su primera cámara la pagó gracias a un préstamo que sacó que al final fue casi el doble por los intereses, siendo sin duda su inversión más importante en su vida profesional, pues así empezó su pasión, la cual ahora se convirtió en un estilo de vida.

Las fotografías del coro y los feligreses que asistían al templo que él pertenecía fueron su primer acercamiento, más tarde como siempre estuvo ligado al deporte al ser utilero en equipos de Tercera División en la región, se fue inclinando en este ámbito.

La amistad que tenía con Jesús Mejía Cruz, quien es jefe de la sección Deportiva en Diario El Mundo de Orizaba y sin duda el talento que ya había demostrado para tomar fotografías, en el 2013 le permitió ingresar a las filas de la casa editorial, donde se consolidó y formalizó su trabajo como fotógrafo deportivo.

Justamente aquí fue donde aprendió las dificultades de tomar una fotografía deportiva por la rapidez con la que se realizan las jugadas en cualquier disciplina requiere de una habilidad importante para conseguir capturar el momento deseado.

Cinco años fueron los que estuvo laborando en esta empresa, ahí tuvo la oportunidad de asistir a los partidos de Tiburones Rojos de Veracruz en el Puerto Jarocho primero como corresponsal y más tarde fue invitado para ser parte del equipo de prensa en el 2018.

Da el salto

Su primer partido donde tuvo que fotografiar a los Tiburones Rojos es hasta el momento uno de sus recuerdos más gratificantes, pues aunque una noche anterior no pudo dormir y los nervios lo tenían temblando, sacó fuerza de su corazón para hacer su mayor esfuerzo y demostrar que era apto para el puesto.

Dificultad

Un año estuvo en el conjunto escualo tomando gráficas viviendo magníficos días pero tras su desafiliación quedó sin empleo, su perseverancia a no darse por vencido y buscar nuevas oportunidades de seguir creciendo, le brindaron la fortuna de integrarse a Imago 7, una agencia fotográfica especializada en temas deportivos.

El sueño

Aunque sin duda los sinsabores han estado presentes en su trayectoria, no le gusta recordarlos pues trata de enfocarse a ver siempre hacia delante y conseguir otras formas de continuar brillando hasta llegar a su máximo sueño que es estar presente en Juegos Olímpicos o algún certamen mundial.

La familia

Agradece de manera especial a Dios por ser guía en su andar de la fotografía pero también a su esposa e hijos que han sido pacientes, enfrentando difíciles pruebas a su lado, la más complicada estar separados, pues su trabajo es en otro estado de la República Mexicana y viene esporádicamente.

Su pasión

Él estudió la ingeniería en Sistemas Computacionales, pero su pasión y talento nato que tiene en la fotografía, han sido pilares para que se haya inclinado a convertirse en un profesional de este ámbito.

Diversidad

Su ojo fotográfico tiene mayor experiencia en el ámbito deportivo, aunque también disfruta de realizar fotografía de naturaleza y cuenta con extraordinarias postales de bellezas naturales de la región.

Ping pong

Fotografía: entrega total

Familia: fortaleza y amor

Deporte: oportunidad

Juegos Olímpicos: sueño