La bicicleta reinventa la ciudad

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Jesús Víctor García Reyes*

Son muchos los atropellados en sus bicicletas en Orizaba. Jóvenes y trabajadores que se desplazan en calles y avenidas son presa de accidentes provocados por camiones de pasajeros y autos particulares. No hay protección para los ciclistas en Orizaba. Cada año se hacen “rodadas” de ciclistas demandando a la autoridad municipal, invierta y construya las necesarias CICLOVÍAS exclusivas para este tipo de transporte. Han fallado en este aspecto a cientos de ciclistas que reclamaron, en tiempo y forma, se les atendiera. Hay que rescatar la ciudad para los ciudadanos. Poco a poco hay que desplazar a los autos y camiones que contaminan y obstruyen una vida cómoda y circulan por el Centro Histórico de Orizaba. Sus vibraciones destruyen el patrimonio antiguo, edificado. La ciudad debe ser para los ciudadanos y NO para los autos y camiones urbanos que saturan las calles.
En Europa y los países nórdicos las ciudades están trazadas para el deambular de los ciudadanos a pie, para los peatones, para los ciclistas. En Dinamarca, por ejemplo, las banquetas son amplias, unos cuatro metros de ancho, con mucho follaje y áreas protegidas para el cruce de peatones. En Ginebra, (Suiza) ni se diga, hay carriles (ciclo vías) especiales para los grupos de trabajadores, oficinistas y estudiantes que viajan en bicicletas mochila al hombro. En Chile, Argentina, Uruguay y Brasil ni se diga, el ciclista y el peatón son los “privilegiados de la calle”. Los autobuses de pasajeros, ecológicos (no ruidosos), circulan en las periferias, en los alrededores de estas ciudades a 30 kilómetros por hora, van despacio en sus carriles y hacen paradas (aparcamientos) sólo en esquinas señalizadas. En Orizaba y región los autobuses hacen lo que quieren. Se paran en doble fila, tocan el claxon intempestivamente, se pasan los altos, echan los camiones de pasaje a los peatones de calle, hacen paradas estorbosas (toda la Oriente 6, frente a Soriana y Electra del centro es un ejemplo de ello), pudiendo los autobuses de pasaje, circular por la calle del DIF municipal (Oriente 12), que es ancha y subutilizada (hoy con estorbos, tipo macetones a la altura del DIF).
Orizaba es una ciudad pequeña, apenas 27 kilómetros cuadrados, posiblemente la más pequeña de México. Debemos hacer de Orizaba, la ciudad de los ciudadanos y NO de los autos. Exigir espacios llenos de vegetación y árboles cómo la alameda.Ahí en la alameda hace falta reforestar. Calculamos son necesarios unos 500 árboles nuevos, poda preventiva y correctiva (las ramas gruesas se caen con viento y lluvia fuerte , un buen sistema de captación de agua (gran cisterna con agua de lluvia), que luego se convierta en canales de riego natural sobre los prados. Mismo que en tiempo de secas, provea del agua necesaria a ese pulmón de la metrópoli y no se use agua potable para regar. Se pueden aprovechar los escurrimientos del cerro del borrego, que es agua que se desperdicia en épocas de lluvia intensa.
En defensa de ciudadanos, peatones y ciclistas debió llamarse este artículo, pero le hemos titulado “la bicicleta reinventa la ciudad”. Urge construir la ciclo vía de Norte a Sur y de Oriente a Poniente de la ciudad. Toda una red de ciclo vías que interconecte la ciudad para los que NO tenemos automóvil y NO queremos usar el transporte de los monopolios de la urbe. Exigimos hacer valer nuestro derecho social al uso de la bicicleta. Una ciclo vía señalizada y bien resguardada con topes que delimiten su espacio exclusivo. Una ciudad contemporánea tiene que brindar alternativas de MOVILIDAD a sus ciudadanos. Ello implica un cambio de mentalidad (el poder municipal al servicio de los vecinos), transcender de la mentalidad de “Pueblo Mágico” a una cultura de “Ciudad Inteligente”. Es necesario hacer efectivo el “ejercicio de libertades” individuales y colectivas en el municipio, La comunidad vecinal y de los barrios, antes que solapar un espíritu egoísta individual, tiene que desarrollar sentido comunitario (el individuo es comunidad).
Ello implica profunda educación en valores NO capitalistas (no premiar al primero de la clase, sino al que fue solidario, ayudó y fue respetuoso con todos los de su barrio, colegio, centro de trabajo). Hay que invertir los parámetros de vida y, exigir compromiso de las autoridades más allá de lo ordinario y obligatorio ,tapar baches, destapar drenajes, cambiar focos…
Este es el reto ciudadano, de sus organizaciones sociales y comunitarias, de los colectivos de mujeres en lucha, de los padres de los hijos desaparecidos, de los indígenas apaleados, de los vendedores informales reprimidos, de los jóvenes violentados, del movimiento de diversidad sexual.Exigir lo que por derecho nos corresponde, es un derecho Constitucional. No hay que pedir permiso a nadie para ejercer derechos anotados en la Constitución Mexicana. Desgraciadamente los partidos políticos (convenencieros y oportunistas), NO promueven cultura ciudadana que empodere la lucha vecinal y de los barrios. Los partidos políticos, deben dejar de ser “máquinas electorales”, deben aprender a ser gobiernos plurales, convertirse en promotores de la “conciencia comunitaria”, ¿será eso, acaso, exigir mucho de ellos? Por ello mismo, desde este artículo para Diario El Mundo, hemos apoyado la iniciativa presidencial aprobada en la Cámara de diputados federal, para que se recorte 50% el presupuesto que se entrega al INE, para repartir entre los partidos políticos. Esos millonarios montos entregados a partidos, sólo ha servido para que los eternos dirigentes se construyan residencias y palacetes a “costillas” del trabajador de salario mínimo. El retirarles los millonarios fondos a los partidos, NO pone en riesgo la “democracia liberal burguesa” que se tiene en México y hay que revisar.
En España los partidos reciben la cuarta parte de lo que se les entrega en México cada año. En Francia e Italia no se les entrega subsidio alguno, por considerar se vulnera su “autonomía” política, por ello, los partidos, tienen cuotas fijas y proporcionales a sus afiliados que les cobran mes a mes. En Brasil, los partidos, reciben la octava parte de lo que les entrega el Estado cada año en México. En Uruguay sólo se les dan recursos cuando hay periodos electorales para sus campañas y eso, acotado para tres meses. Las elecciones en México son las MÁS COSTOSAS DEL MUNDO. Cuestan cada año MIL MILLONES DE PESOS. Mantener el INE, los 32 OPLES y los 11 partidos políticos nacionales (sin contar los partidos regionales en las entidades federativas), es lo más caro del mundo occidental capitalista. Nos han visto la cara de “tontos”, se han burlado de nosotros.
Ahora llegó el tiempo de los ciudadanos de a pie, así como los bicicleteros, exigimos derechos y respeto a nuestra dignidad vecinal y NO al derroche del presupuesto. Saludos atentos lectores.

*Politólogo (UNAM). Sociólogo (BUAP). Administrador Público (INAP). Catedrático. Investigador Universitario.

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