‘Cantinflas’ en Orizaba

Octavio Rodríguez Pasquel Bravo

(Colaborador)

En la década de los 20 y por un tiempo ‘Cantinflas’ vivió y trabajó entre nosotros, él nunca lo olvidó.

En las neverías de madera que se encontraban en el parque Castillo, existía una a la que llamábamos del ‘Jorobadito’, porque un miembro de la familia Mancilla lo era. En ese lugar, ‘Cantinflas’ trabajó como mocito y desde entonces se aficionó al futbol y en especial al equipo de la Asociación Deportiva Orizabeña A.D.O.

Antes de trabajar con la familia Mancilla también lo hizo en los billares Numancia, que se localizaban en Colón a unos metros del Teatro Llave.

Ya en el apogeo de su popularidad, si por alguna razón Mario Moreno estaba en Orizaba o aún en tránsito por ella, acudía con sus antiguos patrones y los favorecía obsequiándolos de distintas maneras.

A la A.D.O. la ayudó Mario de la siguiente forma: románticamente luchaban varios Orizabeños para sostener al equipo en la liga mayor de futbol, luego Primera División, ahora Liga MX, el dinero siempre escaseaba. Alguien recordó  el viejo amor de ‘Cantinflas’ por la A.D.O. y  sugirió que se le solicitara ayuda. La respuesta fue inmediata: ‘Les toreo en la Plaza México y los beneficios íntegros serán para la Asociación’.

Algunos directivos, cuyos nombres no viene al caso mencionar, creyendo aquello de que ‘más vale pájaro en mano que cien volando’, vendieron la corrida en 500 mil pesos a un empresario vivales que ganó seis millones de pesos, con una plaza a reventar.

‘Cantinflas’, cuando se enteró de esta situación se negaba a torear, pero tuvo que hacerlo pues lo comprometía el contrato ya firmado. Inútil decir que ningún directivo se le volvió a presentar con solicitud alguna.

Pese a su conocida filantropía, ‘Cantinflas’ no hizo gala de sus acciones, practicó la ayuda a los demás anónimamente. Fue digamos antítesis de ‘Caritativos Profesionales’, que hacen alarde y abuso de los que llegan a ayudar.

Lo que de pequeños se nos inculcó: que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, ‘Cantinflas’ lo ejerció plenamente.

Mario Moreno ‘Cantinflas’ fue el gran cómico de México y además un hombre generoso.

Apéndice:

Enterado de lo antes descrito, un querido amigo, el maestro José Luis Ibáñez (QEPD), abundó en las anécdotas de ‘Cantinflas’ en nuestra ciudad.

José Luis me contó que lo alimentaba, a cambio de pequeños mandados, la señora encargada del restaurante que estaba situado en la Estación del Ferrocarril, por cierto magnífico lugar tipo inglés que desapareció con el tiempo en manos de algunos políticos que lo desmantelaron.

Ya en México y en pleno éxito, Mario Moreno montó un restaurante enfrente a las oficinas de la ANDA (Asociación Nacional de Actores) del que hizo socia a la afortunada Orizabeña, su antigua benefactora.

José Luis me hizo saber también que estuvo en el rancho ‘El Edén’ propiedad de Don Ángel Arzamendi, gran personaje orizabeño y en el que filmó la película que se llamó ‘Así es mi tierra’ en la que compartió estelar con otro cómico de la época Manuel Medel.

En algunas de las escenas apareció tocando la jarana Don  Ángel.

(Publicado originalmente en Facebook)