Mosaico rico en tradiciones

Jessica Ignot

El Mundo de Orizaba

La Sierra de Zongolica es un mosaico cultura rico en tradiciones y costumbres arraigadas desde tiempos prehispánicos; son parte del pasado ancestral, que toma fuerza en el presente y que se resiste a morir en el futuro.

Los pueblos indígenas y su gente, viven día a día su pluriculturalidad a través de su lengua, sus fiestas patronales, su danza, su gastronomía, sus bodas, sus funerales, sus rituales a la tierra y la siembra, su organización social y política, su medicina tradicional, su actividad económica a través de las artesanías y su cosmovisión.

Sin embargo, esta riqueza cultural, se ve amenazada día a día. No sólo por la modernidad y la tecnología, sino también por la constante violación a los derechos de las personas y el despojo de su territorio, sus recursos naturales e incluso de sus tradiciones y signos culturales.

Sumidos en la pobreza y marginación, los indígenas de la Sierra de Zongolica luchan día a día por mantener viva su riqueza cultural, pero también por arraigarla en las nuevas generaciones.

Reynaldo Zavaleta, promotor cultural, señala que en el día Internacional de los Pueblos Indígenas, señaló que la Sierra de Zongolica es cuna de la cultura náhuatl en el estado de Veracruz y por ser una región indígena, encuentra un contraste en donde por un lado actualmente se iniciado un proceso de reivindicación de los pueblos indígenas, pero se continúa mirando como parte del pasado, como parte del folklore, pero no se han retomado sus derechos en su esencia en las poblaciones indígenas.

Por la corrupción tampoco se ha logrado garantizar una vida digna a los pueblos indígenas.

Si bien actualmente se han retomado parte de las manifestaciones la culturales, las tradiciones, las prácticas, y hay una proliferación en la difusión de esta riqueza indígena, los beneficios no están llegando las poblaciones.

“Las ponemos como parte de que es nuestra historia en nuestro pasado, pero no las manifestamos como parte del presente porque al final de cuenta las comunidades indígenas están en su diario vivir desde sus localidades, con sus formas organizativas, con sus formas de alimentación, de producción y diariamente por las comunidades indígenas están ahí, o sea no forman parte del pasado, queremos verla como parte del pasado y la historia de México, pero son una realidad actual”, comenta.

Consideró que es necesario ya no tomar a las poblaciones indígenas como parte del folclor y el pasado, sino como personas que están diariamente ahí, desde sus comunidades cuidando los recursos naturales, reproduciendo los bienes, con sus sistemas y formas de vida.

Pero las poblaciones indígenas también viven en condiciones de marginación, frente a la pandemia del covid-19 las poblaciones más vulnerables son las indígenas porque no hay sistemas de salud en las comunidades más lejanas e inclusive en la sierra, si existiera un contagio máximo, no se tendría la capacidad de atención para esta población.

Como joven indígena, Reynaldo Zavaleta fue becario de la embajada de Estados Unidos y durante una semana estuvo participando en un seminario que se enfocó a retomar los derechos los pueblos indígenas y hacer resoluciones desde la propia mirada de las juventudes.

Detalla que un tema que se puso en la mesa fue la migración e inmigración de los pueblos indígenas; en la Sierra de zongolica existe un flujo migratorio hacia ciudades urbanas, diversos estados del país e incluso Estados Unidos. precisamente es la pandemia propició que se cerrarán muchas fuentes de empleo y los indígenas al ser contratados para trabajos sin prestaciones laborales, se vieron en la necesidad de regresar a sus comunidades, sin garantía de ningún tipo ni en la salud ni en lo económico.

Hoy en día las poblaciones indígenas están siendo utilizadas con fines de explotación áreas de turismo y expresiones artísticas, como artesanías; donde las manifestaciones culturales indígenas son usadas por otras personas ajenas en las comunidades y los recursos no llegan a quién trabaja y posee este riqueza cultural.

Reconoció que no se les está dando el valor a las comunidades y sus poblaciones, quizá porque tienen una forma de producir muy distinta, pero si se puede observar que llega gente externa que se aprovecha de toda la riqueza que tienen las poblaciones, y que no retribuyen en nada a éstas.

“Es verdad que hay una cultura dominante que aplasta la cultura indígena que en este caso se puede decir que es minoritaria”, comentó.

Reconoció que existe el desplazamiento notorio de las prácticas y manifestaciones culturales en las poblaciones indígenas, y mucho de eso tiene que ver con la migración y modernización por la que se dejan llevar los jóvenes indígenas, quienes ya no quieren trabajar la Tierra, o hablar náhuatl, muchas no quieren comer los platillos tradicionales indígenas, ya no quieren producir artesanías, usando quieren danzar ni escuchar la música tradicional; y es que se dejan seducir por estos elementos de la cultura dominante que es una cultura comercial.

Cira Quechulpa Pérez, médico tradicional y diputada mayor de una mayordormía, señala que las comunidades indígenas tienen una forma de organización muy particular desde el momento en que hablan su idioma materno o utilizan su indumentaria tradicional.

Reconoce que la modernidad y la tecnología vulneran los usos y costumbres de las comunidades indígenas. No sólo en el aspecto cultural, sino también en el aspecto educativo y de salud.

Por ejemplo, hay niños pequeños que ya están consumiendo productos chatarra, así como refrescos, esto genera enfermedades entre los menores y casos de obesidad.

Situación que antes no pasaba, en las comunidades hay personas longevas de más de 100 años, hombres y mujeres que se mantienen en perfecto estado de salud y lucidez, que aún son capaces de subir cerros, que se mantienen delgados y sin enfermedades graves o degenerativas, son personas que llevaron una alimentación totalmente natural, con productos que la tierra les regaló.

Si se pierden los usos y costumbres de los pueblos indígenas, advierte, se pierde también la población, “porque eso es lo que marca nuestro principio y nuestro fin, es lo que marca el inicio el desarrollo y el fin de nuestras vidas, es por quién vivimos, y así es cómo está arraigada nuestra cultura náhuatl en la Sierra de Zongolica”.

Eladio Celis Lara, cronista de la Sierra de Zongolica comparte que la gente de las comunidades tiene costumbres ancestrales y prehispánicas que se siguen viviendo día a día; y que siguen resistiendo a los embates de la modernidad.

Para los indígenas de antaño, comentó, es importante transmitir los conocimientos que se tienen tanto en la siembra, en la gastronomía, en la medicina tradicional, en los usos y costumbres, a fin de preservar estos saberes y expresiones culturales prehispánicas y ancestrales que enriquecen el acervo de los pueblos indígenas.

* Lengua

Cira Quechulpa Pérez explica que la lengua materna es uno de los usos y costumbres más arraigadas en los pueblos indígenas, pero que también está en riesgo de perderse si no se sigue transmitiendo los conocimientos a las nuevas generaciones.

Esto va acompañado de la indumentaria tradicional de cada una de los pueblos.

Son generalmente las personas de edad más avanzada las que conservan estos dos elementos importantes para la riqueza cultural de los pueblos indígenas.

Sin embargo, desde dentro de las comunidades están haciendo esfuerzos importantes para poder preservar y conservar estos signos de identidad.

* Fiestas patronales

Hay dos festejos muy importantes en la Sierra de Zongolica: la Fiesta Patronal de San Franciso, y la fiesta en honor al Señor del Recuerdo, señala Eladio Celis Lara.

El patrón de Zongolica es San Francisco porque son los frailes franciscanos los que llegaron al municipio y edificaron las dos iglesias que hay en la ciudad. La iglesia del Calvario que es de 1567 y la Parroquia principal que es de 1709.

la fiesta patronal de San Francisco se realiza el 4 de octubre, la mayordomía nombra a sus diputados mayores y a los diputados menores, y esos equipos de trabajo, que nos encargaron de conseguir recursos que hacer la fiesta patronal.

Es la fiesta más grande que se realiza en el pueblo, hay manifestaciones culturales y ancestrales, hay mucha cohetería, danzas, música y rituales.

La mayordomía y los equipos de trabajo que la integran preparan comida para todos los asistentes a esta fiesta patronal.

Se celebra una misa y una procesión, posteriormente es la comida. Cuánto tarda el festejo termina, al mayordomo se le da una réplica del Cristo.

La figura del mayordomo en esta fiesta patronal es muy importante, quien es escogido como mayordomo, diputado integrante de los equipos, no toman como un gran privilegio.

Antes de comenzar el festejo, bajan la imagen de San Francisco, la limpia, la cambia y la arreglan. China en la iglesia de flores.

El festejo al Señor del Recuerdo, señala, va compaginado con la Independencia de México cuando Morelos y el cura de Zongolica tomaron Orizaba, y después con el tiempo, los españoles los persiguieron, salieron y pasaron por los canales de San José de Tapia, y ahí encontraron una caja que le trajeron para Zongolica, la cuál estuvo guardada por mucho tiempo y después descubrieron que era un Cristo, por ese acontecimiento se le nombra el Señor del Recuerdo y su feria es del 1 al 10 de mayo.

Los verdaderos dueños de la imagen supieron que se encontraba en Zongolica y acudieron para reclamarlo, cuando se lo llevaban al subir al cerro, la imagen se fue apesando, según señala la tradición oral.

La gente que anda aguantó subirlo, por lo que nuevamente regresar a Zongolica. Los sueños de la imagen que leyeron que no se lo querían devolver y trajeron a su propia gente para cargarlo, pero se volvió a repetir la misma historia, cuando iban subiendolo al cerro, se fue apesando, “llegó el momento en que no pudieron con él y lo regresaron; y la gente pudiente de Zongolica cooperó y lo pagaron, y se quedó el Señor del Recuerdo aquí”, comenta.

Las fiestas patronales en el municipio de Zongolica y municipios aledaños, son de gran relevancia para la población; y es una manifestación de todas las expresiones culturales indígenas.

* Gastronomía

La Sierra de Zongolica es rica en una gastronomía, muchos de los alimentos que se consumen se elaboran a base de recetas tradicionales que heredaron de sus antepasados.

La elaboración y consumo totopos, forma parte de la gastronomía tradicional de los pueblos indígenas, que en epoca de estiaje donde se torna difícil la economía, se consume mucho de este producto.

“Incluso cuando la gente tiene que emigrar o tiene un viaje largo, se hacen esos totopos y bien doraditos se despedazan, se llevan en una bolsa o en un tecomate, y se guardan, pueden pasar muchos días para consumirse y están en buenas condiciones”, comenta.

Dentro de la misma gastronomía de los pueblos indígenas está el consumo de quelites y frijoles, que se prepara de diferentes formas, pero que son consumidos desde muy corta edad.

* Bodas

Si bien las uniones matrimoniales han ido modificándose en base a leyes civiles y eclesiásticas. Todavía hay comunidades que se rigen por los usos y costumbres, sobre todo en comunidades campesinas.

Estas tienen personajes distinguidos, son personas que tienen gran estima dentro de la población por su conducta y su comportamiento, tienen una jerarquía en la comunidad y es una persona a la que se le respeta; esta persona se encarga de ir a pedir a las muchachas cuando se van a casar, es quien dirige a los papás del novio e intercede ante los padres de la novia.

Anteriormente estos usos y costumbres eran violatorios de derechos Humanos debido a que las mujeres no podían decidir con quién casarse, eran dadas a personas adultasen matrimonio aún cuando ellas fueran muy jóvenes, relata Cira Quechulpa Pérez.

Sin embargo, esto ha ido cambiando, ahora la muchacha tiene derecho a elegir con quién se quiere casar e incluso entablar un diálogo con el novio.

Sin embargo aún hay novios que se roban a la novia aún con su consentimiento; ante esta situación, el cihuatlan, que es el pedidor de la novia, acude a la casa de los padres de la novia a llevarlas consuelo y pedirles en unión a la joven.

Si el muchacho acude por sí solo con sus padres a buscar a los padres de la novia, estos no lo reciben, incluso los corretea.

Solamente los recibirán si van con el cihuatlan, porque es una persona a la que se le tiene respeto en la comunidad. Esta persona es el mediador y aboga entre los padres de los novios. Se llega a un diálogo y a un acuerdo en donde fijan fecha para la boda o la unión.

Muy independiente de las bodas civiles que pide la ley, en las comunidades se realizan bodas indígenas donde hay rituales que deben de seguirse.

* Funerales

Eladio Celis Lara cuenta que los funerales en la Sierra de Zongolica son rituales especiales, son manifestación de solidaridad entre los pobladores, quienes acuden a mostrar sus respetos a los familiares y al difunto.

Los rituales están llenos de rezos y cantos para pedir por el alma del difunto. Se bendice el cuerpo y la caja del difunto con agua bendita y copale.

Incluso, hay familias que acostumbran poner comida al difunto para que pueda llevarla en su camino al mas allá.

Como tradición, después de entierro, se acostumbra una borrachera, a base de aguardiente, pulque y cerveza.

* Rituales a la tierra y siembra

La Tierra, para las comunidades indígenas tiene un gran valor, para ello a través del ritual Xóchitlallis, le piden permiso para poder hacer siembras.

Estos rituales se han vuelto muy tradicionales en los últimos años, hay un conjunto de danzas y música tradicional, pero también de ofrendas que se dan a la madre tierra para pedirle una buena cosecha.

Este ritual tradicionalmente se realiza el primer viernes de marzo; sin embargo en las comunidades indígenas, se realiza siempre que se tiene un proyecto en puerta y donde la actividad involucra a la Madre Tierra, comomo son las construcciones.

Estos rituales son una ofrenda a la Tierra, pero también son una ofrenda de perdón hacia el daño que se le está causando por la actividad que realizan.

* Organización social y política

En la Sierra de Zongolica todavía se desarrollan los cargos tradicionales, si bien no se llega a elegir por ejemplo a un alcalde en base a los usos y costumbres, y porque hay un nuevo sistema de elección, si se eligen otros cargos.

Cira Quechulpa Pérez explica que uno de esos cargos que se eligen es el topile, que inicia como mandadero, pero va ascendiendo de cargo. Inicia como mandadero hasta que se considera que ha crecido y madurado, y que tiene la capacidad para llegar a ser una autoridad.

Detalla que a diferencia de las zonas urbanas, los pueblos indígenas son muy colaborativos. Las faenas están muy arraigadas como parte de sus tradiciones y usos.

Los días lunes se organizan brigadas de faenas en donde participan principalmente en los hombres, y realizan actividades colaborativas para mejorar su entorno, desde la limpieza de un camino, el chapeo de un campo, la pintada de una iglesia o una escuela.

Mientras en las zonas urbanas los ciudadanos dejan estas labores como responsabilidad de sus autoridades, los pobladores indígenas asumen su propia responsabilidad y rol dentro de su comunidad, apoyando con estas labores de faena.

* Medicina tradicional

Cira Quechulpa Pérez es médico tradicional, heredó los sabores de su madre quien también es partera y médico tradicional.

Esta es una de las actividades primordiales de los pueblos indígenas, donde no solamente se aplican los saberes que se tienen acerca de las plantas medicinales, sino también la cosmovisión de los pueblos.

“Todavía nosotros recurrimos al uso y práctica de la medicina tradicional, con las señoras de edad avanzada, pero incluso, me he encontrado con niños y tengo familiares pequeños que ya empiezan a hacer uso y práctica de la medicina tradicional, de la herbolaria”, comentó.

Los médicos tradicionales, las matronas, las parteras tradicionales indígenas, tienen gran aprecio dentro de las comunidades indígenas.

* Actividad económica a base de artesanías

Las artesanías son parte de las tradiciones que hay en las diversas comunidades de la Sierra de Zongolica.

Se elaboran artesanías de alta calidad en textiles a base de lana, manta y algodón, pintadas a base de productos naturales.

Pero también se hacen artesanías a base de madera e incluso arcilla y barro.

La alfarería es una labor que realizan mujeres, quienes incluso van al cerro y excavan para extraer el colixali, qué es la mejor arena que se utiliza para la elaboración de sus piezas.

En cada una de las piezas que elaboran los indígenas, no sólo va plasmada su creatividad sino la cosmovisión que tienen de sus orígenes.

En cada artesanía que se realiza hay siempre un ritual que siguen principalmente son las mujeres las que se dedican a esta actividad. Todos los productos son extraídos de la naturaleza y de los elementos que tienen a su alcance, se utilizan pinturas naturales que ellas mismas elaboran, relata Cira Quechulpa Pérez.

Cosmovisión

Los pueblos indígenas tienen muchas manifestaciones culturales, pero también está la cosmovisión indígena, lo tangible y lo intangible, aquello que se puede palpar con las manos, pero aquello que no se puede ver pero que está en el aire, en el espíritu y en el alma.

“Eso que está en los centros ceremoniales y las deidades, que está en el saludo a la Madre Tierra, en las ceremonias y rituales, en el levantamiento del espíritu de la persona cuando se cae o se espanta, o cuando se cae y se enoja con la Madre Tierra y se empieza a enfermar, hasta que se busca a una persona que la cure y le grite llamando a su espíritu, hasta ese momento recobra la espiritualidad y la vida”, comento.

Los pueblos indígenas viven una mezcla de usos y costumbres, de ciclos indígenas, de cosmovisión.