Vence temor por ayudar a otros

Ana De la Luz
El Mundo de Córdoba

A diario cientos de trabajadoras y trabajadores IMSS asignados a la atención de pacientes covid-19 en todo el país, inician su jornada laboral con un alto grado de responsabilidad y humanismo, aplicando conocimientos, habilidades y empatía para contribuir a la recuperación de pacientes, que luchan contra la enfermedad.
Una de ellas es Giovanna Cuapanteca Díaz, neumóloga del Hospital General Regional (HGR) del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Orizaba, quien a pesar del riesgo que hoy más que nunca representa desempeñar su profesión, no baja la guardia aún cuando el temor al contagio le invade.
“¿Miedo?, ¡claro que lo tengo cada que ingreso al módulo covid-19, incluso un día antes!; sin embargo, éste desaparece cuando empiezo a hablar con los pacientes, cuando escucho y percibo sus necesidades y junto con el resto del personal asignado al área; hacemos todo lo que es mejor para él y para que no sienta temor”, señaló.
Ella compartió para Diario el Mundo, lo que el covid-19 ha influido en su vida personal, familiar y laboral, que va desde cortarse el cabello, para facilitar el uso de su Equipo de Protección Personal (EPP), padecer contracturas musculares, a causa del exceso de sudoración durante la jornada, hasta la aplicación de la rutina diaria de desinfección al llegar a su casa, para proteger a los suyos y evitar contagios.
“También mi organismo se ha adaptado para utilizar el traje por varias horas, sin hidratarse o acudir al sanitario; el cuerpo es maravilloso, va estableciendo sus propios horarios; la preparación mental, antes de ingresar al módulo, es otro aspecto importante, para no perder la calma”.
Cuapanteca Díaz expresó que es al concluir la jornada y retirarse el EPP, el momento en que se encuentran vulnerables y en mayor riesgo de contagio, por ello debe quitárselo con calma y siguiendo el protocolo establecido desde que sale del hospital hasta llegar a su casa.
“Me quito los zapatos en la entrada y los cambio por unas sandalias, mi ropa va a una cubeta en la que hay desinfectante y voy directo a la regadera porque sé que estuve expuesta y no quiero poner en peligro a mi familia”, apuntó.
La especialista del IMSS sabe que los pacientes hospitalizados por covid-19 tienen miedo, por ello se sobrepone al propio y les infunde ánimo, palabras de aliento; hace equipo con enfermeras, camilleros y personal de seguridad e higiene y limpieza para brindarles tranquilidad y confianza, “que tengan la certeza de que están luchando con el paciente para sacarlo adelante”.
Señaló que cuando un enfermo pierde la vida, pese a los esfuerzos que hacen, experimenta depresión, frustración y miedo pero sabe que debe seguir adelante porque hay otros enfermos que requieren su atención, por ello, llamó a la población a tomar en serio el valor de la vida y asumir con responsabilidad las medidas preventivas de las autoridades de salud, pues vale más mejorar sus hábitos de higiene, desinfectarse constantemente y usar cubrebocas a que su vida dependa de un tanque de oxígeno y/o ventilación mecánica.