Orizaba: hogar de la cerveza

Adriana Estrada

El Mundo de Orizaba

En Orizaba se encuentra una de las fábricas de cerveza más antigua del país, produciendo empleos para cientos de familias de la región, y actividad económica.

En 1894 empezó a funcionar la Cervecería Moctezuma en Orizaba, sin embargo no fue la primera en la ciudad, pues tomó tiempo y esfuerzo que las personas aceptaran la cerveza, pues en ese tiempo la bebida favorita era el pulque, pero tras instalarse la vía del ferrocarril es que se empiezan a instalar cerveceras, siendo la primera una inglesa propiedad de Carlos Argüelles, donde también se producía refresco. Otra más propiedad de Donasiano Morales de Cervecería Mexicana fundada en 1874. Ángel Vivanco también fue un impulsor dentro del gremio, fundando la Cervecería Santa Elena, actualmente es molido de harina.

Armando López Macip, historiador de la región, señaló que la Cervecería Moctezuma fue impulsada por Enrique Mantey, un jefe de estación del Ferrocarril Mexicano enviado a Orizaba, se dio cuenta que junto a la estación se encontraba un terreno grande disponible, asociándose con Guillermo Haase, fundaron “Guillermo Haase y Compañía”, siendo socios además Adolfo Burjan, Bruno Von Alten, de origen alemán.

La fábrica empezó con la producción de cerveza, con malta importada de Alamenia y Canadá, haciendo un producto de calidad, en cervezas claras. Al ser un negocio rentable, se asociaron con Guillermo Haase, Emilia S. de Mantey, Bruno von Alten con un capital inicial de 310 mil pesos distribuidos en 310 acciones de mil pesos cada una, logrando que el gobierno diera facilidades para su desarollo, tales como la condonación de impuestos estatales y municipales por 5 años, así como la concesión del uso del agua.

Para su funcionamiento contaba con 450 trabajadores, incluidos niños, y para 1896 se convirtió en Cervecería Moctezuma Sociedad Anónima, dando un toque nacional y las cervezas que se producían fueron llamadas: La Luna, La Flor y La Hija de Juárez.

Para 1897 Adolfo Burjan, que además de accionista era el maestro cervecero encargado de las recetas de cada cerveza, fabricó la “Siglo XX”, cerveza oscura que actualmente se le llama “XX Ambar”. A la par en Ciudad de México se encontraba “El Salto del Agua”, fabricante de la cerveza El Sol en 1899, que pasó a ser parte de la Cervecería Moctezuma.

En la primera década del Siglo XX llegaron de Francia, Clemente Jacques, Mateo Alartigue -que se quedó en Orizaba e inicio una planta de vino- así como Felipe Suberbie, y junto con Ramón inyectaron capital a la cervecería, para dirigir la empresa e impulsaron las marcas ya existentes.

Tras la muerte de Felipe Suberbie en 1915, su hijo Emilio Suberbie tomó el control de la planta y trajo un nuevo maestro cervecero, produciendo la cerveza “Superior”, que se convirtió en la insignia de la cervecería.

Para 1904 la planta había crecido a 163 operarios, y en 1908 la producción anual era de 200 mil barriles con 650 empleados.

En 1941 la empresa afrontaba problemas financieros, Raúl Bailleres Chávez, dueño del Banco de Crédito Minero y Mercantil, encabezó un grupo de inversionistas mexicanos y adquirieron la planta, que se convertiría en Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma.

Ante la necesidad del autoabastecimiento de botellas de vidrio, a partir de 1948 se inició la producción de botellas de manera interna, y en 1957 se creó la empresa Sílices de Veracruz (SIVESA).

En enero de 2010 se anunció que la Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma se fusionaba con grupo cervecero Heineken. Después del primer trimestre de 2011, Heineken se produciría en la planta de Orizaba, una de las seis que opera la empresa.

Entre sus logros destaca que el complejo de Orizaba es el más eficiente en el ahorro y reutilización de agua de Heineken y del mundo, según reporte de Forbes México.

Para destacar

Para la elaboración de las cervezas Sol, Dos Equis, Tecate, Indio, Heineken y Carta Blanca, se utilizan 2.6 litros de agua por cada litro de cerveza en la planta de Cuauhtémoc Moctezuma-Heineken en Orizaba.

La Planta de Orizaba es la más grande del mundo, y gracias a su capacidad no sólo se dedica a producir cerveza, sino también algunos refrescos. La alianza de Heineken con Cuauhtémoc Moctezuma hace unos años ha permitido que se convierta en la tercera cervecera más grande del mundo, con seis plantas en el país, incluida la ubicada en Orizaba.