Emiliano Zapata: símbolo del campesinado

Abel Valdez
El Mundo de Orizaba

Hoy se conmemora el natalicio de uno de los personajes más emblemáticos de la Revolución Mexicana: Emiliano Zapata, el caudillo del sur; personaje de gran referencia no solo nacional, sino también internacional.
De acuerdo a Agustín García Márquez, profesor de la Universidad Pedagógica Nacional en Orizaba, explicó que respecto al significado de Emiliano Zapata en la actualidad habrá que recordar que su figura ha estado vinculado desde sus inicios en el movimiento agrario, a la producción agrícola y en general al campo.
Ya que entre el campesinado mexicano es una figura fundamental y en la medida en que el sector campesino ha perdido presencia y fuerza económica, el sector agrícola cada vez es menos productivo entre las familias campesinas , la migración, el control de los precios, la entrada de empresas trasnacionales, todo ha hecho que el sector agrario se vea disminuido y con ello la figura de Emiliano Zapata.
Sin embargo, sigue siendo un personaje muy importante para la historia de México el cual podemos retomar en muchas lecciones, su capacidad para liberar a la gente pobre, a los más humildes del estado de Morelos y para inspirar una lucha que mantuvo durante muchos años.
Emiliano Zapata representa una figura muy fuerte para el sector campesino en México.
Habría que recordar que el pensamiento de Zapata se refiere toda una tradición histórica de las comunidades campesinas desde la época prehispánica en donde la comunidad es el centro de todo lo que se hace, el ciclo agrario, y la religión son fundamentales.
“En ese sentido, Emiliano Zapata no necesariamente es visto como un revolucionario en el sentido de que quiera transformar una sociedad, sino quiere reconstruir una sociedad, es decir, es más bien podríamos ubicarlo en un pensamiento conservador ante el auge de las haciendas azucareras, el trabajo salariado y la economía de mercado en Morelos, él lo que quiere es regresar a las comunidades indígenas, las comunidades campesinas, y recuperar la tierra para restablecer un modo de vida que las haciendas azucareras bajo el capitalismo del porfiriato estaban destruyendo”.
Como movimiento revolucionario el Zapatismo incorporó a intelectuales algunos muy arraigados al agrarismo como Antonio Soto Díaz y Gama, y Gildardo Magaña, ya que ellos le dieron forma al pensamiento de las comunidades campesinas que también sostenía Emiliano Zapata, del cual podemos ver varios documentos como el Plan de Ayala, y varios pronunciamientos que en distintos momentos los líderes zapatistas realizaron.
Esto significa que el movimiento zapatista tiene como dos niveles, uno de orden popular que era previo al movimiento zapatistas y otro en que los ideólogos, los intelectuales del movimiento zapatista le dieron orden, formularon proyectos, planteamientos mucho más avanzados, donde la comunidad es el centro de la vida en el contexto agrario, aún está presente más allá del zapatismo.