Evidencia retroceso las clases a distancia

Jessica Ignot

El Mundo de Orizaba

Las clases a distancia por televisión para el inicio el próximo ciclo escolar no solamente representa un retroceso en el sistema educativo, evidencia también la desigualdad social en que viven miles de niños, adolescentes y jóvenes, quienes no tienen acceso a estos aditamentos para retomar sus clases.

Amplia también una brecha social y de desigualdades de oportunidades entre alumnos de escuelas particulares y públicas, pues mientras los primeros cuentan con todas las herramientas tecnológicas para tomar clases e interactuar con sus maestros, los alumnos de escuelas públicas se deben de conformar con el envío de guías de ejercicio y trabajo.

Docentes en servicio, consideran que esta estrategia es equivocada, porque además el proceso de aprendizaje en los alumnos se da con la interacción con los maestros. Y esta modalidad de educación a distancia únicamente coloca al estudiante como simple receptor, sin oportunidad de debatir e interactuar para aprender mejor.

La situación es aún más difícil para aquellos alumnos de comunidades serranas, carentes de electricidad e internet, donde los contenidos educativos difundidos por televisión no serán suficientes, porque además, no los hay en su lengua original.

Ramón Tepole, profesor de Educación Indígena, señaló que el retorno a clases será sumamente difícil sobre todo para aquellas familias que no tienen acceso herramientas tecnológicas, como son el uso de la televisión y computadora.

Las televisoras restringieron su señal y solamente quien contrata un sistema de paga puede acceder a los canales que están ofreciendo las televisoras para difundir las clases, como son Milenio e Imagen.

El gobierno debería de liberar los canales de televisión para que los alumnos puedan acceder a estas clases, sin embargo seguramente no lo hará debido a que restringirlas representa un negocio para los concesionarios.

Además, a los docentes no se les ha dicho cuál va a ser el papel que van a jugar en este retorno a clases, pareciera que únicamente serán guías y facilitadores de contenidos y actividades.

La educación será ahora de manera unilateral, sin la posibilidad de que los docentes interactúen con los alumnos, al menos no en el sistema público.

“No hay que olvidar que toda pantalla, por un muy buena imagen que tenga, por muy buenas fotografías y buenos videos que proyecten, no deja de ser un aspecto informativo y la formación siempre se da en interacción, siempre se da en relación con otros, nunca de manera aislada; por más que se tengan los mejores elementos tecnológicos, si no se da esa interacción, no habrá un avance en el aprendizaje no sólo de conocimientos sino también de valores”, comenta Ramón Tepole.

La situación es aún más compleja para aquellos padres de familia que no saben leer ni escribir; por ejemplo, la Sierra de Zongolica tiene altos niveles de analfabetismo, aunque quisieran los padres de familia no podrán apoyar a sus hijos.

También hay que ver el contexto de cada familia, qué va a ser una familia donde solamente hay una televisión y tres niños en diferentes niveles educativos.

Como decente, explicó Tepole, preocupa que de toda esta situación, el gobierno empiece a sustituir a los profesores por las herramientas tecnológicas; no se descarta que lo pueda hacer, y que a la larga se tenga un modelo educativo en donde no se proporcionen conocimientos y aprendizajes, si no sea un modelo únicamente informativo y de entretenimiento para el alumno.

Por su parte, la docente Ana Lilia Jiménez Sandoval, comentó que la estrategia presentada por las autoridades para el regreso a clases representa un retroceso más al retroceso histórico que se venía arrastrando en la educación.

Si estando el profesor en las aulas había problemas para alcanzar los aprendizajes esperados, aún cuando se aplicaban estrategias educativas, con las clases a distancia a través de la televisión habrá mayores problemas y mucho menos calidad educativa.

Coincidió en que estar en casa para recibir clases por televisión no es la mejor de las condiciones, sobre todo si hay tres o cuatro niños y adolescentes que estén estudiando en diversos niveles educativos, los resultados no serán óptimos porque los niños se distraen fácilmente, y los padres de familia tienen poco tiempo y paciencia para atenderlos.

No descartó que como maestros apliquen estrategias y mandarán planes de trabajo con horarios para que los niños puedan realizar actividades propias del grado escolar que están cursando, pero esto va a implicar que los padres de familia, o incluso los abuelos, deben estar trabajando con los menores.

Los docentes pasarán a ser facilitadores de actividades y tareas, pero seguramente no será suficiente para alcanzar logros y objetivos en el grado escolar que le corresponde.

Consideró que aún cuando las escuelas particulares implementen estrategias y herramientas tecnológicas para que sus alumnos tomen clases de manera virtual, no va a ser lo mismo que un profesor esté frente a grupo. Pero aquí el riesgo que hay es que, los profesores de las escuelas particulares sean mal pagados o sean despedidos por la falta de demanda ante este tipo de estrategia que se tiene que aplicar.

Por su parte, Ángel Francisco Hernández Ortega, director de la escuela primaria Abelardo L. Rodríguez vespertina, detalló que la estrategia de educación a distancia por televisión, implementada por el gobierno para este regreso a clases, es más bien una herramienta para mantener ocupados y controlados a los alumnos.

Si bien se ha dicho que las clases van a ser de manera virtual por internet, televisión o radio, no todas las familias tienen las mismas condiciones y posibilidades de adherirse a estas estrategias.

En primera por la falta de equipos y herramientas tecnológicas para el acceso a las clases a distancia, pero también por la falta de tiempo de los padres de familia que tienen que salir a trabajar y no pueden sentarse con sus hijos a tomar estas clases.

Señaló que es lamentable que no se tenga otro tipo de estrategias, pues los más perjudicados serán los alumnos de escasos recursos tanto en zonas urbanas como en comunidades.

Sin embargo, no es lo mismo un aprendizaje en donde el niño se vuelve únicamente receptor, a un aprendizaje en donde el maestro interactúa con el menor para despejar dudas y aplicar estrategias que le permitan comprender mejor los contenidos educativos.

Con esta estrategia, el docente también queda devaluado en su actividad, pues únicamente quedará como espectador sin la posibilidad de interactuar con sus alumnos y despejar dudas, además de que será evaluador de los conocimientos que los niños puedan adquirir.

Sin duda, los alumnos que estén en escuelas particulares, comentó, pueden tener más posibilidades de interactuar a distancia con sus maestros, utilizando herramientas tecnológicas que tienen al alcance, lo cual profundiza la brecha entre quienes tienen menos recursos para acceder a este tipo de educación y que debe de conformarse con ser espectador.

Por su parte, la docente Arlette Cerón Vargas, señaló: “Yo creo que sí se da un retroceso en la educación a partir de las clases televisadas; considero que efectivamente se queda el niño como espectador porque no hay nadie en el momento que le resuelva las dudas”, comentó.

Dijo que en su caso, ya le han avisado que debe estar disponible para resolver las dudas de los alumnos, sin embargo, ella da primer grado de primaria,”Yo no me enfocó a los libros de texto que hace el gobierno porque esos libros ya están enfocados casi para niños que ya vienen leyendo del preescolar, lo cual aquí no nos sucede, es muy poco probable que a nosotros nos lleguen niños ya leyendo a la primaria. Entonces yo sí dejó de lado todo y me pongo a enseñar lectura y escritura en alumnos, y eso es por ejemplo de agosto a diciembre; ellos ya están leyendo en febrero y estamos tocando los libros de texto febrero-marzo, pero antes en primer grado yo no los toco. Entonces la verdad dudo que vayan a estar trabajando así, por ejemplo en las clases televisadas las tareas, las actividades todo es sumamente impersonal, no hay ningún tipo de interacción con los niños”, comenta.

El niño va a estar frente a un aparato electrónico y no va no va a tener esa interacción que se necesita.

Hasta el momento pareciera ser que los maestros únicamente serán destinados a resolver dudas de las clases televisivas que reciban los pequeños, sería mucha carga para los pequeños y además cada profesor les dejará tareas, además les generaría un alto nivel de estrés y saturación de trabajo, tanto para los niños como para los padres de familia.

La estrategia planteada por el gobierno ampliará la brecha que hay entre las escuelas privadas y las públicas, consideró que para empezar su estatus socioeconómico y su poder adquisitivo es mucho mayor a comparación de los niños que están en una escuela pública. Por ejemplo, hay escuelas privadas que desde el preescolar están dando clases virtuales de todas las materias, y les permite a los niños tener una interacción entre ellos y con su docente, pero es porque cuentan con las herramientas tecnológicas. Un niño de una escuela pública difícilmente va a tener acceso, porque además los docentes muchas veces no saben utilizar las tecnologías.

(Foto: freepik.com)