Reviven cascadas con las lluvias

En la región se conocen decenas de caídas de agua o cascadas, como en La Perla y Maltrata, y con la llegada de las lluvias se convierten en un espectáculo único, pues el flujo de agua aumenta

Yamilet Gámez
El Mundo de Orizaba

Región.- En temporada de lluvia reviven cascadas y los caudales ya conocidos resurgen con mayor presión de agua cristalina, su caída es todo un espectáculo de la naturaleza.
Se llama cascada, caída, catarata, salto de agua o caída de agua gigante al tramo de un curso fluvial natural donde, por causa de un fuerte desnivel de la superficie o cauce, el agua cae verticalmente por efecto de la gravedad.
La cascada es una caída abrupta en el nivel de la superficie y debido a la presencia de agua, se genera visualmente un efecto de caída que en temporada de lluvia es más prominente, reconocidas fácilmente por la belleza que genera en términos visuales.
En la región son comunes en espacios donde se presentan cadenas montañosas ya que entre las mismas montañas se pueden generar desniveles que permiten que el agua de deshielo genere cascadas o caídas.

Tienen en La Perla muchas cascadas
En La Perla en la comunidad de La Ciénega, los guías de aventura de Máquina 501 han explorado cascadas que reviven durante la temporada de lluvia.
Una de estas cascadas es la denominada El Chato, con una caída de 80 metros de altura, misma que describe Mayra Sandoval Déctor, como formación del deshielo que brinda relajación.
Es de admirable belleza gracias a que esta rodeada de naturaleza en diferentes tonalidades en verde profundo debido a la humedad en esta época del año.
Califica el lugar como de dificultad media, debido a que se debe caminar por senderos para llegar a esta cascada, sin embargo, considera que es de fácil acceso.
Describe que la formación natural es muy fotogénica, no obstante, recomienda siempre acudir acompañados de un guía local para evitar contratiempos.
Es de junio a noviembre (temporada de lluvia) que existe una abundante caída de agua, mientras que en los meses de diciembre y enero pueden incluso encontrar el agua congelada, mientras que en los denominados meses de estiaje, es poco perceptible la caída.

La Cuchilla y El Paraíso
Mayra Sandoval explicó que otra de las cascadas que reviven en esta época de lluvia es la denominada La Cuchilla en la comunidad que lleva el mismo nombre en el municipio de La Perla.
Destacó que es una caída de por lo menos 100 metros, se desprende del deshielo y debido a la filtración natural, su color blanco destaca.
El Paraíso, también se encuentra en la comunidad de La Cuchilla y es más pequeña que La Cuchilla de al menos unos 70 metros de caída.
No por ser más pequeña, deja de sorprender, por algo se le conoce como El Paraíso, pues prácticamente el ambiente transmite tranquilidad y relajación.
Indicó que a cualquiera de estas cascadas, se puede llegar en transporte público y luego emprender caminatas de no más de 50 minutos.
Son los conductores de los taxis colectivos a  quienes pueden dar una referencia del lugar que pretenden visitar para que los pueda acercar más al sitio.
Una vez en la comunidad es importante preguntar por los guías locales que podrán acompañarte a estas formaciones naturales.

Deslumbra los Hijitos de Plata
La temporada de lluvia, fortalece las cascadas comunes de la región, su caudal es más pronunciado debido a los escurrimientos de agua.
Entre las cascadas de la región, destacan Los Hilitos de Plata, en Nogales, en la parte alta del Cañón de La Carbonera.
Su nombre se debe al efecto que toma la cascada cuando sopla el viento y le pegan los rayos de sol, ofreciendo al espectador un fenómeno natural de belleza única.
Mayra Sandoval indicó que el nivel de dificultad es de medio a difícil, según la época del año en que sea visitado, pues en temporada de lluvia el caudal en importante.
No obstante, los incendios forestales recientes en el Cañón, han provocado deslizamientos que pueden complicar el trayecto, por ello, exhorta a los aventureros, explorar tomando todas las precauciones posibles y evitar las zonas propensas a derrumbes.
Para llegar al lugar como referencia puede identificar el Palacio Municipal, y de ahí avanzar con dirección a la Carbonera, seguir el camino por al menos 6 kilómetros hasta llegar a la cascada.

Cascada del Elefante
Otra cascada que se fortalece con la temporada es La Cascada del Elefante, situada en el parque nacional Cañón del Río Blanco, denominada con ese nombre ya que la caída de 19 metros de longitud en conjunto con las rocas que se ubican dentro de la cascada figura con un poco de imaginación la forma de una trompa, orejas y colmillos de un elefante.
En el mismo sitio se encuentran los famosos 500 escalones de Orizaba, en los cuales puedes practicar un poco de ejercicio cardiovascular y ponerte en forma disfrutando del paisaje y lo fresco del ambiente.
“Para llegar a este punto, se ingresa por la autopista Orizaba- Córdoba y como referencia puede preguntar por las gasolineras Las Gemelas”.

Cascadas de Tecoac
Las cascadas de Tecoac en el municipio de Maltrata son otras formaciones naturales, esta cascada tienen en promedio entre 100 y 80 metros de caída, rodeadas de rocas talladas por la misma naturaleza debido a la caída del agua.
“Esta Tecoac grande y Tecoac chico, para llegar a ambas se puede acceder en trasporte público a la cabecera municipal y al llegan al centro buscar la dirección al lugar conocido como Los Tepetates, seguir la desviación a Tecoac”, explicó la guía de aventura.