La gloria de Cerritos

Carmen Lara

El Mundo de Orizaba

En el año de 1882 se fundó en Orizaba la fábrica textil “Cerritos de San Juan”, debido a que la ciudad era el lugar ideal para la industria mecanizada por su ubicación al lado de corrientes de agua caudalosas, las cuales se usaban como fuente de energía.

Cuando Enrique Wiechers creó la fábrica de Cerritos, desde algunos meses atrás ya existía la fábrica de San Lorenzo en Nogales, que era propiedad de Thomas Braniff, así como la de Cocolapan.

Los terrenos donde se estableció la fábrica de hilados y mantas de “Cerritos de San Juan”, acorde a los antecedentes históricos, se trataba de 30 cuartillas de tierra, es decir, unos 44 mil 800 metros cuadrados.

Wiechers viajó a Inglaterra para adquirir las maquinarias y materiales necesarios para el establecimiento de la futura fábrica, un 14 de octubre de 1881, posteriormente en octubre de ese mismo año se iniciaron los trabajos de construcción de la “Fábrica de Hilados y Tejidos de los Cerritos de San Juan”.

Para finales de noviembre y comienzos de diciembre de 1881, también ya se encontraba listo y en funcionamiento el ferrocarril interno, el cual conectaba a la ciudad de Orizaba con la fábrica de Cerritos y a finales de julio del año 1882 se encontraba prácticamente terminada la fábrica.

“El 20 de abril de 1886 unos franceses compraron la fábrica y le dominaron Compañía Manufacturera de Cerritos Sociedad Anónima. Después de eso, en 1889 Tomás Braniff decidió asociarse con ellos y fundar la Compañía Industrial de Orizaba ‘La Cidosa’”, señaló el historiador Armando López Macip.

Después de esto se construyó la fábrica de Río Blanco que se inauguró en Octubre de 1892, asimismo, se incorporaron la de San Lorenzo y Cerritos, desde ese tiempo funcionaron como una sola compañía estas tres fábricas.

Quedó como presidente Tomas Braniff, quien más capital aportó al proyecto, siendo así como la fábrica de Cerritos desde ese entonces mantenía operaciones.

El historiador Macip señala que el final de la compañía industrial mexicana fue el tratado de libre comercio, porque entraron indiscriminadamente mercancías de oriente con telas sintéticas y de menor calidad a un muy bajo costo.

Por esta razón la industria se quedó rezagada en cuanto a equipo. La fábrica de Cerritos fue modernizada en 1962, volviendo a renovarla en diciembre de 1968, después en 1972 colocaron unas máquinas Coleman Cooker.

“Todavía en 1989 en el centenario de la Cidosa, le hicieron otra modernización, entonces podríamos decir que hasta este tiempo todavía se pudo mantener, pues antes de que entrara el tratado de libre comercio, se mantenía la producción de gran calidad”, explicó el historiador.

Con la producción de gran calidad, el consumo para el país era suficiente pues las telas, colchas, edredones, toallas y el algodón en rollos de tela, era de muy buena calidad e incluso se exportaban.

El Tratado de Libre Comercio

“El tratado de libre comercio vino a acabar con la industria textil, esa es la realidad, claro que culpan al sindicalismo, y hay algo de cierto en ello, existieron varios conflictos sobre todo el último, que fue el que vino a desencadenar una huelga que duró un año de toda la Cidosa y finalmente cerraron las fábricas”, relata Armando López Macip.

Después de que las fábricas fueron cerradas las compró Juan Mata, siendo así el nuevo dueño de todas las fábricas. Una de las habilidades de Juan Mata fue que compró una compañía que ya no tenía liquidez, que estaba prácticamente en quiebra, pero él todavía se atrevió a comprar y echarla a andar.

“Su habilidad fue que liquidó la compañía y que hizo una nueva, al liquidar la anterior desapareció el sindicato, ese sindicato tan aguerrido que llegaron a tener ya no existió porque realmente al hacer esta operación laboral Mata pudo tener nuevo contrato con cada una de sus fábricas”, narró el historiador.

Además de esto, Juan Mata no eché a andar todas sus fábricas, solo fue Río Blanco, dejando prácticamente abandonada la de Cerritos, sin embargo, en 1998 Mata dio permiso para que la Feria Expori de ese año se realizara en la Fábrica de Cerritos.

Cabe destacar que después de la liquidación de la Cidosa, la fábrica de Cerritos nunca más volvió a abrir, siendo recinto de la Feria Expori el último uso que se le dio, pues a partir de 1999 Expori se realizó en el campo ADO.

Tiempo después Juan Mata se metió en problemas con el SAT y con el Seguro Social y tuvo que vender la Fábrica de Cerritos y la adquirió el Gobierno de Orizaba; y el Gobierno Municipal de Juan Manuel Diez, fue el que la convirtió en Mercado.