Esperan un ‘milagro’ en la San Lorenzo

Inaugurada en 1836, la fábrica textilera San Lorenzo, en Nogales, forma parte del gran corredor industrial del Valle de Orizaba, hoy sólo hay ruinas y los 451 propietarios esperan poder venderla

Lucy Rivas A.
El Mundo de Orizaba

Nogales.- En ruinas y escombro es como se encuentra actualmente la una vez próspera fábrica textil San Lorenzo, luego de que se declarara en quiebra y la maquinaria de hilados y tejidos se rematara al mejor postor, hace ya más de 30 años. Son 451 copropietarios, algunos siguen luchan, otros han perdido la batalla al tiempo pero sobreviven las viudas o sus hijos, todos aún esperan “el milagro” de que se venda.

Próspero corredor industrial en la región
Fue en las últimas décadas del siglo XIX, y en particular en los años noventa, fue cuando la industria textil de algodón en el país se desarrolló en forma notable, dando pie a la aparición de fábricas de considerable magnitud.
Con el surgimiento de la industria textil, el Valle de Orizaba se convirtió en el punto más importante del auge industrializador del país, instalando en 1836 la primer industria textil como lo fue la fábrica Cocolapam.
Después se instalaron varias fábricas más, en Nogales la fábrica textil San Lorenzo se inauguró en 1882 en el antiguo pueblo del Ingenio de los Nogales, y su construcción corrió por cuenta del inversionista Tomás Braniff.
Éste era un empresario norteamericano de origen irlandés, quien después de acudir a California durante la fiebre del oro de la década de 1850 y emplearse en la construcción de ferrocarriles en Perú y Chile, vino a México para trabajar en el tendido de la línea entre México y Veracruz.
Como funcionario del ferrocarril comenzó a acumular una importante fortuna gracias, entre otras cosas, a permisos de importación de bienes. Ya como gerente del Ferrocarril Mexicano, a partir de 1873, visualizó la oportunidad de invertir en la industria y estableció la fábrica, a un costado de la vía férrea, en el pueblo de Nogales, en donde previamente se había establecido una estación.
Y es que, es de recordar que la industria textil surge en la época del Porfiriato donde los gobernadores de Veracruz Juan de la Luz Enríquez; y Teodoro A. Dehesa, siguiendo la política federal de Díaz apoyaron a que inversionistas extranjeros (norteamericanos, ingleses y franceses) para que se establecieran e invirtieran en nuestro país.
La fábrica de San Lorenzo era una de las fábricas textiles importantes que formaba parte del conjunto industrial junto con las de Río Blanco y Santa Rosa (Civsa), hoy Ciudad Mendoza y fue uno de los corredores más importantes del país.
Pero, cansados de la explotación laboral, en 1906 los trabajadores de las cinco grandes fábricas textileras de Veracruz: Río Blanco, Cocolapan, San Lorenzo, Santa Rosa y Cerritos, se unieron en el Círculo de Obreros Libres y reclamaron derechos y prestaciones a sus poderosos patrones extranjeros, quienes lograron que Porfirio Díaz emitiera un laudo arbitral para declarar improcedente todo movimiento de huelga y controlar a cada obrero.
El 7 de enero de 1907 los obreros paralizaron las fábricas y quemaron las tiendas de raya. La respuesta fue el envío de tropas que acribillaron a más de 200 huelguistas tanto en plazas públicas como a las puertas de las fábricas, en casas y en el campo (según cálculos de la memoria colectiva, pues los registros, al igual que muchos cadáveres, fueron desaparecidos).
Dicha lucha, se convirtió en la Cuna del Movimiento Obrero Nacional.

Huelga, quiebra y saqueo en 20 años
Dicha factoría, en su momento cumbre fue entre las décadas de los años 50’s y 80’s, albergó en su interior a más de 450 trabajadores, quienes ganaban en ese entonces un salario promedio de ochocientos mil pesos, ahora ochocientos pesos.
Fue en el año de 1990 que se inició una huelga, que dio inicio a la decadencia y quiebra definitiva de la fábrica.
Después de los movimientos en lucha de sus derechos, fueron 451 ex trabajadores que lograron ser copropietarios y se adjudicaron el inmueble, luego de que la fábrica se fuera a la quiebra.
Fue en el año 2005 logran vender las dos hidroeléctricas, en donde exobreros, viudas y familiares cercanos obtuvieron un pequeño beneficio, luego de décadas de lucha.
La gestión y apoyo fue del Gobernador del Estado, Fidel Herrera Beltrán, y el pago por la venta de las dos plantas hidroeléctricas de El Boquerón y de Rincón Grande fue de 33 millones de pesos y pasaron a manos de la empresa Procesamiento Energético Mexicano.
En el año 2011, la Procuraduría General de Justicia del Estado de Veracruz, abrió dos investigaciones relacionadas, una por lesiones y otra por robo, luego de que exobreros de la fábrica textil San Lorenzo, se liaron a goles en disputa por la posesión de la factoría y otra por la venta de la maquinaria y motores industriales.
Poco a poco fue desmantelada, y sólo algunos se beneficiaron.

Estas ruinas que ves… son un peligro
La ex fábrica textil San Lorenzo, que alguna vez fuera la principal fuente de ingresos para cientos de familias de este municipio, hoy en día se encuentra en el abandono total, tan es así, que las ruinas pueden observarse al transitar por la avenida Juárez, calle principal de la ciudad.
Actualmente son un riesgo las bardas perimetrales de esta fábrica de textiles, los copropietarios han hecho caso omiso de remediar el daño por falta de recursos, y Protección Civil de Nogales verifica los posibles daños tras los diferentes sismos que se han sentido en la región, toda vez que es paso constante de transeúntes y vehículos.
Personal de Protección Civil municipal de Nogales han verificado los 843.72 metros cuadrados de la barda, que son los que están vulnerables.

Disputas internas frenan su venta
El ex inmueble en conjunto con otros predios como el campo, los viveros, el canal y lo que era la exfacultad de Contaduría (actualmente ya vendida) hace unos años se pretendió rematar en 100 millones de pesos, para beneficiar a los 451 copropietarios.
Además de las instalaciones, cuentan con un canal que les proveía agua directamente del cauce del río Blanco, actualmente se encuentra en las mismas condiciones que el interior del predio, no se le dio mantenimiento.
Y desde que la exfábrica textil San Lorenzo fuera declarada en quiebra, y cerrara sus puertas a principios de los años 90, este municipio ha sido considerado como una ciudad hotel, debido a que carecen de fuentes de empleo, obligando a sus habitantes a salir a buscar trabajo en municipios circunvecinos, regresando solo a dormir a sus hogares en este municipio.
La venta de este predio no se han logrado por no llegar a un acuerdo, y salen a relucir disputas internas, al principio el predio era visitado por extranjeros y empresarios interesados en el espacio, pero al no haber acuerdos se retiran.
Y en los últimos años, no han llegado  inversionistas interesados en adquirir estos espacios.

Exobreros pierden la batalla contra el tiempo
Algunos ciudadanos y exobreros reconocen que la pérdida de esta fuente de trabajo, se debió las constantes huelgas por cualquier motivo y por exigir aumentos de sueldo, entonces los dueños no tuvieron otra opción más que dejar que se quedarán con la fábrica.
“Se les ha dificultado vender las propiedades, algunos ya hasta fallecieron, pero sus viudas siguen en espera de que se venda algo y poder cobrar lo que les toca, pero así como yo veo las cosas, todavía va a pasar mucho tiempo para que eso suceda”, dio a conocer uno de los ciudadanos vecinos del inmueble.
Y a pesar de que la mayoría, ya por tener edad avanzada, están dispuestos en que se vendan, se rehabiliten y se les dé un uso productivo a los inmuebles que aún quedan, en la actualidad están detenidas las negociaciones.
Señalan que es necesario que se creen fuentes de empleo para que no se tengan que emigrar los jóvenes a otros municipios o entidades, y se reactive la economía en el municipio.
Por lo que actualmente, confían exista un proyecto de beneficio e inversión en Nogales, ya sea el Estado o gobierno municipal que detone la economía y saque del rezago en el que se encuentra  el municipio desde hace años.