De corazón, ¡gracias!

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Adriana Estrada

El Mundo de Orizaba

La solidaridad de los lectores de El Mundo de Orizaba fue muy grande, y gracias a eso la ayuda para Alan pudo ser posible a través de tapitas de plástico, que empezaron a llegar a nuestras instalaciones desde el primer día que se publicó el caso del pequeño de un año once meses.

El pasado primero de abril, la vida de la familia Sandoval cambió, su pequeño Alan recibió el diagnóstico de cáncer en su pulmón, un tipo muy raro que solamente se presenta en niños menores de dos años, pero esa noticia no fue razón por la que la familia decayera, al contrario, las ganas de salir adelante aumentaron y con ello la ayuda de los vecinos para apoyar al pequeño que ha robado el corazón de cientos de personas.

Desde el canje y venta de alimentos y productos, hasta campañas locales de recolección de tapitas y donaciones recibidas a la familia, y el apoyo de Aopac y Fundación Miranda, se han sumado a la ayuda que requiere el pequeñito, que aún a su corta edad y con la enfermedad que presenta, da muestra de ser un gran guerrero.

Este martes, El Mundo de Orizaba entregó a los papás de Alan las tapitas que llegaron a las oficinas, todas ellas producto del buen corazón de nuestros lectores, haciendo de este caso uno propio, y buscando con su empatía la mejora del pequeño, que día a día lucha por salir adelante.

En la entrega, Adán Sandoval, papá de Alan, mostró su agradecimiento profundo para todos los lectores de El Mundo de Orizaba que decidieron apoyarlos en esta lucha que tienen como familia, así como a todos aquellos que a través de oraciones han pedido por la recuperación de su hijo.

Las muestras se apoyo y cariño que han mostrado para la familia Sandoval, se pueden ver en las decenas de bolsas de tapitas que se encuentran en la entrada de la casa, y que a decir de los papás, servirán para muchos niños que están pasando la misma enfermedad de su hijo y que la Fundación se encuentra apoyando con sus tratamientos.

En los próximos días, Alan será sometido a unos nuevos estudios, de los que esperan sean favorables para continuar su batalla, de lo contrario aseguran que no descansarán y seguirán buscando la mejora de su pequeño, que aunque ha decaído por los fuertes tratamientos que recibe, siempre busca un momento para mostrar su agradecimiento hacia su padres que luchan junto con él.

El pequeño ha sido un claro ejemplo de la lucha inalcanzable que como padres se puede tener por un hijo, pero también la gran solidaridad de las personas, que a pesar de estar viviendo tiempos muy difíciles, siempre se pondrán la mano en el corazón y buscarán la manera de apoyar a los que en algún momento lo están necesitando.

El Mundo de Orizaba continuará siendo centro de acopio de tapitas de plástico que servirán para los tratamientos de niños, como Alan, que buscan salir adelante y que luchan por que su enfermedad no sea impedimento para volver a sonreírle a la vida.