Prevén complicada educación a distancia

Jessica Ignot

El Mundo de Orizaba

En el regreso a clases el próximo 24 de agosto, la tele educación toma fuerza en medio de la inequidad, pues no es garantía de que todos los niños y adolescentes tendrán acceso a esta estrategia educativa, sobre todo en comunidades serranas donde no hay electricidad ni señal, aunado a que no hay contenido en lenguas originarias.

Nuevamente, la responsabilidad de este regreso a clases cae primordialmente en los padres de familia, quienes incluso deberán hacer ajustes a sus horarios para adaptarse, vigilar y acompañar a sus hijos en este ciclo escolar.

A pesar de que se anunció que se contarán con canales de televisión abierta para acceder a los contenidos educativos, esto no es garantía de que sea la estrategia más adecuada para el regreso a clases debido a que hay hogares en donde no cuentan ni con electricidad ni señal de televisión, mucho menos con el aparato. También hay viviendas donde hay dos o tres hijos estudiando y se tiene una sola computadora o televisión, que resultara insuficiente para las necesidades de las familias.

El Supervisor Escolar de la zona 023 de primarias estatales, Edgardo Odilon Martínez Vázquez, detalló que con ese anuncio, la mayor responsabilidad es de los padres de familia porque ellos deberán verificar que los hijos vean sus clases.

“El problema va a ser donde tengan 3 hijos y se transmita en mismo horario y diferentes canales porque necesitaran tres televisiones”, comenta.

La intención de abrir más canales para la difusión de los contenidos educativos, detalla, busca abarcar aún mayor número de alumnos para que tengan acceso a esta plataforma educativa.

Sin embargo, no hay que olvidar que existen comunidades que carecen de energía eléctrica. Hay viviendas en las comunidades que acceden a televisión de paga debido a que no llega alcanzar la señal abierta.

Si bien, una gran parte del alumnado podrá tener acceso a esta mecánica, otros niveles educativos como son secundaria y bachillerato ya trabajan a través de este sistema de televisión, donde los alumnos aprenden los contenidos mediante televisión, pero acompañado del reforzamiento de los docentes.

Los maestros tendrán que adaptarse a las disposiciones oficiales y a los nuevos procesos indicados por la Secretaría Educación Pública.

Por su parte, el profesor de Educación Indígena, Ramón Tepole, señaló que hace falta precisar mayor información sobre todo en cuanto los horarios en que se van a impartir los contenidos dependiendo el grado escolar. También hace falta definir el papel que jugará el docente en esta estrategia.

Coincidió en que debido a que habrá horarios simultáneos para diversos grados escolares, hay un gran conflicto en los hogares que tienen dos o más hijos que dispondrán de estas herramientas para tomar sus clases.

Falta mucho por definir, pero señaló que es necesario reconocer de este esfuerzo que se pretende hacer para darle educación a los niños.

En tanto, Arlette Cerón Vargas, docente de primaria señaló que las autoridades educativas le apuestan a que funcione este modelo de educación a distancia en el regreso al ciclo escolar, pero como docentes creen que esto no trae ningún beneficio.

“Ellos le apuestan a que funcionará, pero creo que sus estadísticas no son confiables, quienes verdaderamente estamos frente a grupo lo sabemos, y sobre todo cuestionamos el hecho de que ahora la educación prácticamente queda en manos del sector privado con las televisoras”, comentó.

Explicó que los canales que anunciaron en dónde se van a transmitir los contenidos educativos no son de televisión abierta.

Recordó el caso de su escuela, donde alumnos provenientes de la colonia Donato Guerra, donde ella imparte clases, apenas si tienen acceso a algunos servicios.

“La mayoría carecen de internet y cuando hice mi encuesta en el mes de marzo-abril para saber cómo les iba a dar sus clases, sólo 4 contaban con internet, hay quienes me comentaron que no contaban con televisión o quienes sí tenían, pero ningún servicio de televisión particular como cable o Izzi.

“Por tanto no fue posible llevar y/o seguir los programas de Escuela en Casa y recurrimos a las actividades con copias fotostáticas que yo les llevaba”, comentó.

Ante estas necesidades de los alumnos en una escuela de zona urbana, el panorama pinta mucho más difícil para quienes están en comunidades serranas.

No se descarta que esta situación propicie que haya más abandono y rezago escolar.

Por su parte, Celso Nopaltecatl Xalamihua, padre de familia en una zona indígena de Zongolica, señala que la distribución de contenidos educativos en más canales de televisión de más fácil acceso, es una estrategia que puede funcionar en las zonas urbanas.

Generalmente en un lugar de la zona urbana, se cuenta con televisión computadora o internet, lo cual facilita aún más el acceso a estas plataformas para tomar educación a distancia.

Hay comunidades indígenas que carecen de señal de televisión y por tanto no se ha tenido la necesidad de contar con un aparato de este tipo. Es por ello que se tendrá que buscar herramientas y estrategias para poder hacer llegar la educación a estos niños.

Contó que particularmente antes del cierre del ciclo escolar cuando ya estaba la pandemia y al ver que se proponía educación a distancia por televisión o computadora, adquirió una antena con valor de más de mil pesos, aunque buscó la devolución de su dinero porque se lo habían prometido, no tuvo éxito.

Otro obstáculo que ve es que muchos padres de familia no podrán estar al pendiente de los contenidos para orientar y apoyar a sus hijos debido a que tienen que salir a trabajar para llevar el sustento diario.

En zonas urbanas los padres de familia tienen que trabajar cuando menos 8 horas; mientras que en zonas rurales el jornal empieza a las 8 de la mañana y termina a las 6 de la tarde.

A esto se le suma la poca preparación o estudios que tienen los padres de familia en comunidades serranas en donde ni siquiera terminaron la primaria y hay altos índices de analfabetismo.