Alma de hilaza

De la Redacción

El Mundo de Orizaba

Mriam Edith Cerón vive rodeada de tejidos maravillosos y prendas abrigadaditas en especial de los amigurumis, muñecos tejidos de hilaza.

Confiesa que está atrapada entre lanas, algodón e hilaza y mucha mucha creatividad desde que encontró los amigurumis en el 2017 y desde ahí no ha parado de tejer.

Sus amigurumis han sido enviados a México, Puebla, Veracruz y muchos otros lados.

“Tiene un significado muy especial, es una técnica japonesa y ellos dicen que hacer un muñeco tiene un alma entonces cuando recibes un amigurumi ya seas niño o adulto va hacer un compañerito que vas a tener de por vida y cuando la persona tenga algún sentimiento como la tristeza el amigurumi lo va acompañar”.

Conozcamos a Miriam Edith Cerón, la tejedora detrás de todos los amigurumis, en esta edición especial.

¿Cómo aprendió a tejer a crochet?

Empecé con amistades aprendiendo a tejer gorros, bufandas, capas y después nos enteramos de que existían unos muñecos para tejer con cierta técnica y empece hacerlos desde hace tres años. La tecnica es el crochet.

¿Cuál fue su primer amigurumi?

El primero que hice fue un conejito, un elefantito.

¿Cuál de los trabajos que ha tejido es su favorito?

Hice una vez tres muñecos para una nena, fueron sus personajes favoritos los polinesios, yo no los conocía, investigue un poco y comencé a tejerlos. Eso para mi fue muy especial porque me mandaron video de la pequeña y ver su emoción al ver esos muñecos me alegro muchísimo.

¿Que significa hacer un amigurumi

Plático con mis amigurumis, todos tienen un significado especial y espero a que donde lleguen los reciban bien, los cuiden y los quieran como yo los quiero a ellos y más a la hora de tejer. ya que pongo toda mipasión y mi co razón a la hora de eleborar un amigurumi. A mi hija por ejemplo le he tejido muchisimos amigarumis, es como una conexión especial entre nosotras, a mis nietos les encantan, le he regalado sus personajes favoritos.

La historia del

amigurumi

Estos muñecos, tejidos a crochet, nacen en Japón donde a partir de los años 50 cuando la cultura japonesa se dirigió a lo chute o kawaii. Abuelas, mamás y tías comenzaron a tejer una gran variedad de muñecos, como una forma de entretenerse y entretener a los niños de la familia.