Alimento vital

Adriana Estrada

El Mundo de Orizaba

La lactancia materna es un conducto importante entre la madre y el hijo, etapa más importante para el desarrollo de los recién nacidos, y la aportación de los nutrientes que necesitan para un crecimiento y desarrollo saludables, por lo que la alimentación de la madre es muy importante durante esta etapa.

Roberto Mateos Escamilla, nutriólogo, señala que la lactancia materna es una etapa muy importante tanto para la mamá como para el niño, pues este es un alimento que contiene gran cantidad de nutrientes como proteínas, grasas, minerales, etc.

Para la Organización Mundial de la Salud, la lactancia materna exclusiva se recomienda dar durante seis meses, de ahí la introducción de alimentos conforme la edad, mientras que el mantenimiento de la lactancia materna puede ser hasta los 2 años o más.

El especialista en nutrición señala que es muy importante en que la etapa de amamantar al bebé la mamá lleve una alimentación adecuada, y así poder dar los nutrientes necesarios.

“El periodo de lactancia es un tiempo de mucho desgaste físico para la mamá, por lo que es necesario que la alimentación cambie para beneficio de ella y del bebé”, apunta.

Recomienda que durante este periodo el total de calorías consumidas por la madre debe ser mayor a lo normal, ya que muchas de estas caloría van a ser administradas al niño a través de la leche materna.

Asimismo, es recomendable que durante esta    se consuma mayor cantidad de carne y frutas, ya que este tipo de alimentos aportan las proteínas necesarias, y que además las frutas serían las principales portadoras de muy buena cantidad de azúcar, que se convierte en energía, vitaminas y minerales y fibra que es de gran importancia.

Mateos Escamilla destaca que también el consumo de agua es muy importante, ya que a medida de la cantidad de consumo, será la cantidad de leche materna que se producirá.

Otro de los factores importantes durante este periodo de lactancia, es el reinicio de la actividad física de la madre, recomendando iniciar con una caminata ligera e ir subiendo la intensidad de actividad pero de manera escalonada conforme avancen los días.