¡A prisión!

Agencias

Un juez liberó una orden de aprehensión en contra del presidente de la cooperativa La Cruz Azul, Guillermo Álvarez, y otras cinco personas, entre ellas el ex directivo Víctor Garcés, por los delitos de delincuencia organizada y lavado de dinero, confirmaron fuentes federales.
Los delitos que se les imputan son graves, por lo tanto, de ser detenidos y vinculados a proceso, forzosamente tendrían que ser encarcelados.
El mes pasado, la defensa legal de Álvarez Cuevas, presidente de la Cooperativa La Cruz Azul aseguró que los documentos filtrados sobre las investigaciones en su contra por presuntos desvíos millonarios contenían errores, como gastos y propiedades de homónimos, lo que desde su perspectiva había creado desinformación.
En entrevista Diego Ruiz Durán, su abogado, aseguró que la cooperativa contaba con los documentos suficientes para subsanar las observaciones de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) sobre los supuestos desfalcos por 429 millones de pesos y 44 millones de dólares.
Desde finales de mayo se conoció que la UIF había congelado cuentas bancarias de “Billy” Álvarez, además de la de su hermano Alfredo Álvarez y de Víctor Garcés.
La Unidad, a cargo de Santiago Nieto, también presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR) por posible lavado de dinero y delincuencia organizada que ascendería a 1,200 millones de pesos.

SEGÚN LA LEY
De encontrarse responsable a Billy Álvarez, podría enfrentar una pena de 20 a 40 años de prisión, ya que es considerado como el líder de la organización delictiva; el resto de los coacusados de 10 a 20 años de prisión, esto solo por lo que hace al delito de delincuencia organizada.

LO RARO
La UIF indica que Guillermo Álvarez realizó movimientos entre el 9 de julio de 2013 y 23 de marzo de 2020 a España, Estados Unidos y otros lugares, por un monto superior a mil 200 millones de pesos y que adquirió seis inmuebles.

EN RIESGO
En caso de que se concrete la orden de aprehensión, Cruz Azul estaría en riesgo de ser desafilado, ya que la Liga MX establece en sus estatutos que un afiliado a la Federación Mexicana de Futbol puede ser desafilado si sus dueños o directivos incurren en actos delictivos.