Santa Ana cuida y guía a Atzacan

Hace más de 200 años, aparecieron en este municipios las imágenes de Santa Ana y de su hija la Virgen María y desde entonces han sido veneradas, junto a San Joaquín, concediendo milagros a los feligreses

Lucy Rivas A.

El Mundo de Orizaba

Atzacan.- Son más de 200 años, que la imagen de la Señora Santa Ana y la niña María aparecieron en territorio del municipio, y es en honor a ellas, que cada 26 de julio se celebra eclesiásticamente la fiesta del pueblo, pues es considerada la Santa Patrona, que cuida y guía a los feligreses, ha cumplido innumerables pedimentos, en su mayoría a parejas que deseaban procrear hijos.

Como municipio, Atzacan está bajo el amparo de la Señora Santa Ana, y de acuerdo a la parte bíblica menciona a Santa Ana y San Joaquín como personas nobles, trabajadoras y humildes que no podían tener familia.

Cada vez que llegaba la hora de hacer ofrenda al templo, lo único que tenían y les alcanzaba eran palomas o tortolas, por eso en la imagen están representados de esa manera. Y en su ofrenda, siempre pidieron “una hija o un hijo” y fue por medio de la anunciación que iban a tener una hija que pondrían por nombre “Míriam (en hebreo) o María” y ya en su edad adulta queda embarazada, sin pecado por ende la virgen María es concebida sin pecado también.

La Virgen María, vivió su niñez y juventud con sus padres adultos mayores, y por eso están representados como personas de edad avanzada, y en Atzacan se les conocen como “Los Abuelitos”, explicó René Carrillo Tiburcio, habitantes de este municipio.

Se les conoce como “Los Abuelitos” por qué son los abuelitos de Cristo, y es considerada una intermediaria ante Dios para ser conceder familia.

Aparece imagen de las santas Ana y María En entrevista con el señor José Carrillo Romero, habitantes de Atzacan recordó que su abuelo de nombre Gregorio Carrillo fue quien encontró la imagen, junto con su amigo Vicente, cuando estaban labrando con yuntas para la siembra de maíz.

Al mediodía y a las 15 horas sonaron campanas muy finas, y pensaron que eran de la parroquia, pero esta ocasión se escuchaban diferente, fue al filo de las 17:00 horas que sacaron las yuntas para regresar al pueblo, y a la altura del lugar conocido como La Ceiba, donde se ubica un árbol de gran dimensión, encontraron sentada la imagen con la niña abrazada.

“Si no las llevamos, no nos dirán nada”, se dijeron uno a otro, pero no observaron a nadie, el lugar estaba vacío, entonces amarraron las yuntas y don Gregorio cargó a sus espaldas la imagen de la Señora Santa Ana, su amigo, la imagen de la niña.

Cada uno se quedó con una imagen, y con el paso de los días y sin que nadie reclamará la imagen, don Gregorio que vivía en una casita de madera le hizo su altar, y ahí la colocó. Caso contrario de su amigo, quien debido a que era adicto al alcohol la empeñó por unos litros en la tienda más grande del pueblo.

Vecinas del lugar que conocían de la existencia, acordaron con Don Gregorio rescatar la imagen y entre todos juntaron 50 pesos (una gran cantidad en aquel entonces) para pagarle a “Don Chano” por los dos litros de aguardiente, y se las regresó.

Determinaron que era tiempo de llevar la imagen a la parroquia del pueblo, y hablaron con el padre y le destinaron un lugar, “las señoras estuvieron cuidándola todo el día, y por eso de las 6 a 7 de la noche el sacristán cerraba la iglesia, por lo que se retiraron y cerraron con llave para regresar al día siguiente”, platicó.

La sorpresa fue que al regresar, la imagen no se encontraba, regresaron a la casa de Don Gregorio para reclamarle el por qué se la había llevado, y no sabía de qué hablaban; se dirigieron al lugar donde estaba su altar, lo abrieron y ahí la encontraron.

Se la llevaron y al día siguiente, volvió a suceder lo mismo. Por lo que determinaron que la Santa no se moviera más del lugar.

Recordó que la capilla se edificó, gracias a un sacristán “Don Pancho”, que arrodillado le prometió su capilla “madrecita linda te voy ha hacer su capilla, si un día me muero quedarás aquí segura le dijo” y después empezó a armarla de tabique rústico de madera y teja, y al año falleció.

Veneradas en una pequeña capilla Con el tiempo, la familia de Don Gregorio terminó la edificación de la pequeña capilla, la cuál hoy es de color amarillo con rojo, y dentro existe un espacio para orar y hacer su petición.

Actualmente, la imagen se encuentra en la capilla de la señora Santa Ana la aparecida, y acude todos los días personas a agradecer y pedir por sus enfermos y necesidades.

Refirió que a su poco más de 70 años, recuerda que su abuelita falleció de 101 años, y su abuelito tiene más de 150 años que falleció, y ha sido una imagen que ha sido resguardada por su abuelito, su padre y ahora por él, ha venido de generación en generación la imagen “Señora Santa Ana, la abuelita”.

Hace dos años mandaron a restaurar la imagen en talleres Barcelona ubicado en Orizaba, y de acuerdo al dictamen estás tienen un promedio de vida de 200 años.

A comparación de la imagen que se encuentra en la parroquia, también tiene el mismo tiempo, pero su reflejo es más joven y más estilizada.

Nombres de fe y de tradición. En el municipio de Atzacan, los nombres de Ana, Joaquín, María y Míriam son en honor a los Santos, que cumplieron alguna manda o son esos pequeños y personas el milagro de la vida.

Y de acuerdo a la tradición, las mujeres que quieren quedar embarazadas, deben ir a barrer desde la entrada del Templo a Santa Ana hasta llegar al altar mayor, capilla de la señora Santa Ana la aparecida, y barrer sus nicho con algo, y guardar ese polvo, y a muchas mujeres les ha concedido tener familia.

Han concedido muchos milagros. Tras pedir su intercesión ante Dios, la Santa, ha concedido un gran número de milagros, entre los que se destacan la sanación de personas con cáncer, otra de que estaban a punto de desconectar de un respirador y logró vivir, así cómo la liberación con vida de personas secuestradas, entre otros.

Y se observan los milagros, por que cada año, son más personas las que se suman a regalarle su ropa, ofrendarle con Mariachis, música y demás obsequios en su nombre.

Viajan de todo el país a visitarla. Existen personas de las comunidades como La Sidra, así cómo de la cabecera municipal que viajan por comercio, y dan testimonio de los milagros, por ello, aseguran que llegan fieles de todas partes.

Cada año viajan para visitarle tres mujeres de Guadalajara, así cómo personas de la Ciudad de México, Tlaxcala, y de otros países como Estados Unidos, Guatemala. Otra de la tradiciones en dónde se le involucra, es en la época de sequía y el 3 de Marzo día de la Santa Cruz, dónde se juntan los vecinos con la mayordomía, y la imagen es llevada al lugar conocido como “El Marzo” que es dónde fue encontrada y dónde se ubica el árbol de gran dimensión y antiguo, junto a un arroyo y en medio del campo de cultivo para pedir por las cosechas y conmemorar la Santa Cruz.

En este año, debido a la pandemia han acudido no máximo de 10 personas (bajo las medidas sanitarias como aplicación de gel antibacterial, uso de cubreboca y sana distancia) las que acuden a rezar para que se termine la pandemia, es lo que piden.

Limitan festejos por la pandemia Por primera vez en la historia de Atzacan, este año, la festividad, será reducida a un grupo de personas debido a la pandemia por el covid-19, pero se va a realizar la celebración por agradecimiento a las mandas otorgadas.

En la capilla de la señora Santa Ana la aparecida, no es una mayordomía, es una agrupación de personas y familiares (de quién la encontraron) que hacen el festejo para los santos patronos del municipio.

Con la contingencia, se va a restringir el número de personas y sólo se llevará la celebración religiosa el día domingo a las 7 de la mañana, y sólo podrán entrar 10 personas de la mayordomía, y otras 10 de la asociación. Posteriormente se realizará a las 10 de la mañana un pequeño recorrido con la imagen, saliendo de la casa de la persona que le va obsequiar su vestido a la capilla en dónde arribará la “Danza de los Moros o Cristianos, y un convivió pequeño.

A la hora, de la comida una persona le va a llevar los Mariachis, debido a que es de agradecimiento, por que es un ejemplo viviente de que no podían tener familia, llevaban dos ocasiones que no se lograban sus bebés, y el tercero con la intercesión de la Santa, logra una niña, misma que tiene 15 días que fue bautizada y presentada ante la Santa.

Los organizadores, señalaron que no será un gran festejo como cada año se acostumbra con todo el pueblo, en donde arribaba el Obispo Eduardo Cervantes Merino, en donde se realizaban entre 300 a 400 confirmaciones y primeras comuniones, el templo se decoraba para la gran fiesta, comida para cientos, hoy sólo será representativo, pero con amor y fe.

Invierten grandes sumas en atuendos

La ropa y vestidos de la imagen grande Señora Santa Ana (la abuelita) y María (la niña), todos han sido donados en agradecimiento o pago de una manda o milagro que le haya realizado a la persona.

Consta de un vestido, que es confeccionado como si fuera una bata de señora adulta, así como su fondo o ropa interior, su manto y su mantilla, de telas que oscilan entre los 5 a 10 mil pesos, monto que depende de la posibilidad económica de cada persona que le quiera obsequiar.

Tiene innumerables vestidos de colores y texturas, y algunos de éstos, han sido regalados para ser utilizados como mortaja para difuntos, debido a que existe una gran cantidad de personas que la veneran.

CAPILLA. II La Capilla de la Señora Santa Ana” esta ubicada en poniente 3, entre sur 6 y 7 en la cabecera municipal de Atzacan.