Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 12,1-2.5-8:

Un sábado, atravesaba Jesús por los sembrados. Los discípulos, que iban con él, tenían hambre y se pusieron a arrancar espigas y a comer los granos. Cuando los fariseos los vieron, le dijeron a Jesús: “Tus discípulos están haciendo algo que no está permitido hacer en sábado”.
Jesús les dijo: ¿Tampoco han leído en la ley que los sacerdotes violan el sábado porque ofician en el templo y no por eso cometen pecado?. Pues yo digo que aquí hay alguien más grande que el templo.
Si ustedes comprendieran el sentido de las palabras: ‘Misericordia quiero y no sacrificios‘, no condenarían a quienes no tienen ninguna culpa. Por lo demás, el Hijo del hombre también es dueño del sábado“.
Palabra del Señor.

La comprensión adecuada de este pasaje y sus consiguientes aplicaciones requieren de la aplicación del adagio: ”La letra mata, el espíritu da vida“. Los fariseos han vivido su religión en base a la letra de la Biblia, de la cual han sacado aplicaciones concretas que regían su vida cotidiana.Cuando la autoridad es la sola ”letra“ de las Escrituras, se corre fuertemente el riesgo de caer en el fundamentalismo y el fanatismo religioso, pues, la interpretación de los textos bíblicos pierde su auténtico sentido. Es fundamental descubrir el ”espíritu“ con el cual Jesús dirige sus palabras.
Un ejemplo típico de esto es la interpretación y vivencia del sábado, esto ha sido tan conflictivo para los fariseos que será uno de los argumentos que utilizarán para condenar y matar a Jesús. La ”letra“ afirmaba la supremacía perpetua del sábado, el ”espíritu“ señalaba la importancia de consagrar un día para la alabanza de Dios y la libertad del hombre. Por ello Jesús subraya su supremacía sobre el sábado al nombrarse Señor del sábado.
Los primeros cristianos lo entendieron y a partir de la Resurrección consagran el primer día de la semana, es decir, el domingo día del Señor.