Sería centro de tortura

Leobardo Lima
Diario El Mundo

Orizaba.- Los dos cuerpos en descomposición hallados en el interior de un predio que se ubica en la avenida Orizaba de Mariano Escobedo, en los límites con La Perla, tenían rastros de tortura y podría tratarse de dos personas que fueron privadas de su libertad en esta zona, de acuerdo a las primeras indagatorias.
Hasta el cierre de esta edición los restos de las personas que tenían tatuajes, no han sido identificados oficialmente por sus familiares, por lo que permanecen en las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo) en Orizaba.
Los detectives de la Policía Ministerial intercambian información con agentes de la Unidad Especializada en Combate al Secuestro (UECS) del distrito de Córdoba, con el fin de verificar si se trata de algunas personas que hayan sido privadas de su libertad en esta región.

Las indagatorias
Asimismo, trascendió que las víctimas habrían sido sometidas a torturas, por lo que las autoridades no descartan que la delincuencia organizada esté involucrada en estos hechos.
Una fuente policiaca refirió que es probable que este predio haya sido utilizado por integrantes de un grupo delictivo para ejecutar a miembros de otras organizaciones, a los cuales además torturaron.
Una de las líneas de investigación para la identificación de los dos hombres enterrados en el predio particular, estaría relacionada a las desaparición de varios sujetos en los municipios de Mariano Escobedo y La Perla.

El hallazgo
Cabe recordar que el pasado martes 7 de julio, vecinos reportaron que de un terreno bardeado ubicada sobre la avenida Orizaba del municipio de Mariano Escobedo, emanaban olores a descomposición, por lo que policías municipales arribaron y confirmaron el reporte, así como que el portón se encontraba semiabierto.
Policías estatales y ministeriales arribaron posteriormente para asegurar el predio iniciar con las indagatorias, sin embargo, al tratarse de un inmueble particular no ingresaron. Fue el pasado lunes que con la respectiva orden del juez, agentes investigadores en coordinación con elementos de la UECS con base en Córdoba, ingresaron al predio.
Con el apoyo de criminalistas del área de Servicios Periciales de la Fiscalía General del Estado fueron extraídos los dos cuerpos, los cuales se estima que no tenían más de dos semanas de haber sido inhumados.