La ladrona de libros

Marilú López Baca Columnista invitada
Nos encontramos en Alemania, alrededor de los años 30, poco antes de que inicie la Segunda Guerra Mundial.
Liesel Meminger es una niña de nueve años quien viaja en el tren junto con su madre y su pequeño hermanito. Irán a vivir a una pequeña ciudad a las afueras de Munich, Alemania, con una familia que los adoptará dado que su madre ya no puede hacerse cargo de ellos.
En ese tren el niño fallecerá a causa de la desnutrición y el frío. Esto hace necesario que el viaje se vea interrumpido y desciendan para darle sepultura al pequeño.
Liesel asiste al sepelio de su hermano en un cementerio cubierto de nieve. Mientras observa el entierro, del abrigo del joven que realiza esto, cae un pequeño libro: “El Manual del Sepulturero”. La niña se acerca y decide llevarlo consigo como un recuerdo de ese momento doloroso.
El viaje debe continuar, y Lisa y su madre llegan al pueblo de Molching, cercano a Munich, en donde ya las esperan Hans y Rosa Hubermann, familia sencilla que a partir de ese momento se encargará de la custodia de la niña.
Hans, el padre adoptivo, es un hombre bueno y noble. No está de acuerdo con el proceder del partido nazi, pero se ve obligado a unirse a él para salvaguardar a su familia. Rosa, en cambio, es una mujer hosca y de carácter fuerte. Tiene que lavar y planchar para las cinco familias más ricas del pueblo a fin de completar el gasto familiar. A los dos los une ahora el cariño por Liesel.
Hans descubre que la niña tiene pesadillas por la muerte de su hermanito y, una noche, descubrirá el manual que la niña le robó al sepulturero. Cuando le pregunta por qué lo tiene, la niña tiene que confesar lo sucedido, pero también debe decir lo más importante: no sabe leer.
Hans le promete a Liesel enseñarla a leer y con esto, la introducirá al maravilloso mundo de la literatura.
Quisiera contar más de esta estupenda novela publicada por el joven australiano Markus Zusak y que se ha convertido en una de las más vendidas de la última década, pero considero que lo interesante sería que cada uno de ustedes, estimados lectores de Diario El Mundo, vayan construyendo esta hermosa historia la cual surgió precisamente de los comentarios que desde niño Zusak escuchó de sus padres.
A algunos les ha espantado ver que este libro tiene un poco más de 500 páginas y, quizás por eso, no se atreven a leerlo, pero la historia vale mucho la pena y estoy segura que este sería el momento ideal para hacerlo.
Cuando se habla de un libro y su posterior adaptación al cine, frecuentemente surge el debate de si la obra literaria es superior a la película.
En este caso es importante señalar que la cinta “La ladrona de libros”, llevada a la pantalla hace 7 años bajo la dirección de Brian Percival, resultó una muy buena adaptación del libro y fue nominada a los premios Golden Globe y al Oscar por las magníficas actuaciones de Sophi Nélisse, Geoffrey Rush y, sobre todo, de Emilly Watson.
Siempre preferiré recomendar el libro que la película, pero en esta ocasión quisiera invitarles también a disfrutar de esta gran cinta, que pueden encontrar en la plataforma de Netflix.