Machismo y feminicidios en Veracruz

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Jesús Víctor García Reyes*

El feminismo ha estado siempre, relacionado con la lucha de clases en el capitalismo. La división del trabajo impuesta por el imperialismo, hizo que las mujeres fueran proveedoras de “fuerza de trabajo gratuito”. Al quedarse a trabajar en los quehaceres de la casa (lavar, planchar, hacer comida, cuidar hijos, limpiar, ir al mercado, coser la ropa), para sobrellevar, los gastos, dada la explotación de los hombres en las fábricas y talleres (hoy en oficinas) con miserables salarios.
El trabajo del hogar, llamado mañosamente por los explotadores, de las ¿amas de casa?, es un trabajo NO pagado, de explotación que solo beneficia a los dueños del capital (centros comerciales, empresas, negocios, gasolineras, propietarios de autobuses, taxis). Desde la Revolución Industrial en Inglaterra, la explotación de las mujeres se agravó. De tal manera que no se les permitía el voto, para que NO adquieran derechos ni exigieran prestaciones. En México el voto se “concedió” patriarcalmente por el gobierno a las mujeres, apenas en 1953. Antes NO tenían derechos políticos sólo obligaciones familiares y laborales. Las mujeres NO contaban políticamente.
Ahí está la discriminación hecha por el sistema político mexicano, dominado, en ese tiempo por el PRI. A mayor desarrollo del capitalismo (industrialización), crece el desempleo, explotación, marginación y pobreza en países y ciudades del mundo. Por cada millonario que existe en México hay 100 mil ciudadanos pobres (G. Esquivel; 2019). Aquí mismo en la región centro de Veracruz, Córdoba, Orizaba, Río Blanco, Nogales, Mendoza, Fortín, es notable la pobreza y la marginación de las mujeres y el desempleo de los hombres, por ello la violencia.
Las mujeres que trabajan en el campo son también explotadas y humilladas. En tanto grupos empresariales (los conservadores burgueses de la ciudad), acaparan la riqueza y pagan salarios de hambre al trabajador. Feminismo y lucha de clases (teoría marxista de la explotación), van de la mano porque son los que se enfrentan al capitalismo, hoy llamado neoliberal. La explotación es la misma que en el siglo XIX, aunque más intensa por el desarrollo de las tecnologías. Esto lo deben entender las mujeres en lucha, porque es “su marco teórico”, donde encuadren sus demandas contra el autoritarismo municipal, empresarial y judicial. Ahí está el punto del asunto.
En la región los ciudadanos sobreviven con 3,000 pesos al mes, eso es una miseria. Pero hay otras mujeres que son explotadas con descaro, las que trabajan en zapaterías, peluquerías, tiendas departamentales, mercados, les pagan apenas 500 pesos a la semana y trabajan 7 días, NO tienen prestaciones laborales y NO están registradas en el IMSS… ¡Esto es injusticia en la ciudad de la sonrisa!…
El feminismo es un movimiento social amplio que tiene repercusiones en América Latina. En él se agrupan empleadas domésticas (muchas violadas por patrones), madres solteras, obreras explotadas, campesinas humilladas, las jóvenes que caen en prostitución y las drogas, las abuelas combatientes (Argentina, Perú, México, Bolivia, Chile). El feminismo de izquierda debe mucho a sus ideólogas universales como la Española-Guatemalteca, la Dra. Alaíde Foppa, asesinada por defender los derechos de las mujeres en Guatemala en tiempos de la dictadura, (su hija vive en México es catedrática en la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM).
El feminismo NO le cae a la iglesia católica, conservadora y puritana, porque da derechos a las mujeres y las dignifica. La Dra. Silvia Federicci (profesora Italiana de la Universidad de Bolonia) quien cada año visita México e imparte conferencias en universidades (IBERO, UNAM, COLMEX, BUAP, UDLAP), señala los mecanismos para impulsar la lucha política a favor de una vida con “equidad de género” en el empleo, la familia, la calle, la política, los medios de comunicación.
En Orizaba y región hay tremenda explotación de la mujer. Mucho “machismo” en todos lados, sindicatos, ayuntamientos, instituciones, empresas, iglesias. Cientos de mujeres son enganchadas a la prostitución, ahí las explotan diario. Urge legislar en Veracruz para beneficio de la mujer. Los ayuntamientos deben dejar de manipular los Institutos Municipales de la Mujer (IMM), como lo hacen ahora. Deben dotar dichas instituciones autónomas de presupuesto suficiente y NO sólo darle limosnas para cubrir las apariencias. En Orizaba apenas si le dan al IMM 160 mil pesos de presupuesto, en tanto para la Policía tiene presupuestado al año 76 millones de pesos.
¿Hay machismo en el gobierno municipal de Orizaba?, por supuesto que sí. Se perjudica a las mujeres (por ser mujeres) y se privilegia a la Policía (por estar formada, mayoritariamente por hombres). Se debe hacer valer sus derechos humanos y políticos, aunque el “machismo de mamá gallina” sea un obstáculo en la lucha por el feminismo. Hace años fui lector de la revista FEM, que dirigía Alaíde Foppa, con artículos que ustedes pueden consultar en internet. La revista hacía repaso de la lucha en toda América. ¡Qué belleza de revista! Los libros de la escritora Francesa Simone de Beauvoir, como: “El Segundo Sexo” (2 tomos, ed. Siglo XX), deben ser libros de cabecera para toda mujer en lucha. Sin teoría sólo hay oportunismo. La lucha NO debe ser sólo de gritos, debe tener teoría que le dé sustento para alcanzar objetivos y, uno de ellos debe ser alcanzar el poder municipal. Quitar el poder perpetuo a los hombres de “negocios” y gobernar y legislar en favor de la mujer. Ese debe ser un gran objetivo para empezar a remediar injusticias. Las mujeres NO tienen qué ser menos que los hombres, la naturaleza nos dio vida y el capitalismo nos quitó derechos provocando desigualdad. La “fuerza de trabajo” es nuestro activo (mercancía), principal en esta lucha contra los que controlan los “medios de producción” (tierra, dinero, maquinaria).
En esta perspectiva, el feminismo es parte de la lucha de clases y NO merece un día (8 de marzo), para celebrarlo, creado por la ONU, alcahueta del capitalismo internacional y dominada por EEUU. Los Institutos Municipales de la Mujer (IMM), a mi juicio, son una farsa autoritaria de los gobiernos locales. Son “caretas” del autoritarismo impuesto por los hombres. Recorrí los Ayuntamientos de la región Córdoba-Orizaba y descubrí que NO existen los IMM, cuando mucho hay una secretaria en su escritorio y un aviso que dice: ”Instituto Municipal de la Mujer”, pregunte si administraba presupuesto propio y si era un órgano autónomo del Ayuntamiento y la respuesta fue un rotundo NO. No existen en la región. Lo que hay es simulación. Los que controlan los presupuestos municipales, son los presidentes, actúan de forma “machista” y NO obedecen la ley municipal que manda integrar IMM, cómo órganos autónomos y con el 3% del total del presupuesto anual municipal (en Orizaba si esto se cumpliera, el IMMO, estaría administrando por lo menos, 2 millones y medio al año y Río Blanco unos 300 mil pesos). Pero NO existen cómo tal.
Los presidentes municipales, en toda la región, imponen a una persona incondicional, que simule que trabaja pero que NO haga nada en favor de las luchas de las mujeres. Cuando mucho, les permiten hacer zumbatones, bailes y desfiles el 8 de marzo. Es una manipulación tremenda. La cultura nacional “machista” NO se destierra con simulación. Se necesitan muchas marchas callejeras (NO quedarse en sus casas escondidas, esa es consigna derechista del PRIAN), urgen manifestaciones en parques públicos, plantones en calles. La cultura nacional ha menospreciado a las mujeres. Ahí está el caso del cine mexicano “la época de oro” (1935-1965), donde los Pedro Armendáriz e Infante golpeaban y pateaban a la mujer. El “indio” Fernández violaba a la “Martina” cada vez que se le antojaba. Arturo de Córdoba que las engañaba y manipulaba. Sara García que era idolatrada hipócritamente por el hijo borracho: “mi viejita linda” decía Pedro Infante a la orilla de su tumba. Mujeres llorosas y sufrientes (Marga López), “Cuando los hijos se van”, mujeres engañadas cómo en la película conservadora “¿Qué haremos con papá? Vidas de martirio en la “Mal querida”, “la Martina”, “las Abandonadas”, “El reboso de Soledad”. Más de 500 películas sustentaron y sustentan el desprecio y violencia a la mujer, crearon la CULTURA NACIONAL “MACHISTA” y, ahora nos quejamos de ello.
Las telenovelas de Televisa, son ejemplo actual de manipulación y marginación de las mujeres, ¿quién dice algo al respecto?, esa televisora la deben cuestionar las feministas, las iglesias, las escuelas. Que no se darán cuenta que ahí está el “meollo” de la discriminación actual (contemporánea). Los medios de comunicación hacen el gran negocio con la sangre de las mujeres violadas, asesinadas, descuartizadas. Grandes fotos resaltan el morbo en la prensa y la televisión comercial. ¿Qué iglesias levantan la voz contra todo esto?,¿qué universidades, públicas y privadas se comprometen más allá de dar un día de asueto a sus trabajadoras?, ¿Qué ayuntamientos tendrán reglamentos de equidad de género en sus oficinas? Nada de eso se quiere activar, porque es atentar contra el “poder de los hombres” (de las iglesias y los gobiernos). Seamos claros en esto. Los feminicidios continuarán en tanto NO se neutralice y anule la cultura “machista” de las instituciones creadas por los dominadores del PRIAN. En tanto no se cuestione y modifique la explotación a la mujer con la doble jornada de trabajo (casa, fábrica, oficina, hospital, bares y cantinas). En tanto no se paguen salarios dignos y NO de hambre, si no se modifica todo esto, resultarán en vano toda manifestación callejera que hagamos. Reflexionar este asunto. Es mi opinión profesional, atentos lectores. Saludos.

*Politólogo y Sociólogo. (UNAM, BUAP). Catedrático. Investigador Universitario. [email protected]