Medidas contra covid no son imposiciones

Carmen Lara
El Mundo de Orizaba

Ante la entrada en vigor del uso obligatorio de cubrebocas en todas las unidades de transporte, así como de taxis, el vocero de la Diócesis de Orizaba, el padre Helkyn Enríquez Báez, enfatizó que estas medidas de prevención no se deben tomar como imposiciones.
Pues el objetivo de estas medidas, es cuidar lo más posible a la población, además de que los casos de coronavirus puedan comenzar a presentar una disminución.
“Esto tiene otro frente de batalla, en el que debe hacerse cargo también la sociedad civil, nosotros como cuidadanos debemos ser responsables y tener signos de madures cívica”, comentó el vocero de la Diócesis de Orizaba.
Admitió, que es verdad que deberían ser obligatorias algunas practicas en los espacios públicos, como el uso de cubrebocas, el lavado de manos, la aplicación de gel así como los filtros sanitarios.
Sin embargo, recordó que esto no se debe ver como una imposición autoritaria, sino como una norma, que en el caso de las personas que son insensibles ante la realidad de la pandemia se atreven a desalentar estas practicas y ante esto las autoridades tienen todo el derecho a aplicar estas medidas que coadyuvan a manteen la salud, la prevención y el bien común de los cuidadanos.

Se tiene que apoyar
al personal médico

“Quisiera recordar que en el último mensaje de nuestros obispo en este símbolo de abrazar a nuestro pueblo, hablan del personal que trabaja en los hospitales y como se comprende esta primera linea de lucha contra esta pandemia donde participan especialistas, médicos y todo el personal que tiene que ver con esto”, enfatizó.
Reiteró que todo este personal se encuentra expuesto por el contacto con los pacientes y que es a quien se les debería apoyar con todo lo que este en las manos de las instituciones de salud y los proveedores.
Señaló que el tratar de evitar la corrupción, también implica el buscar el bien mayor y común, especialmente la protección de los que están colaborando en el restablecimiento de la salud o en la prevención de la misma.
“Creemos que la exigencia es justa, puesto que poner en riesgo la salud del personal que trabaja en los hospitales, puede agravar más la situación puesto que puede ocasionar una carencia de personal médico, lo cual aumenta el estrés no solo de las 8 u 12 horas de trabajo, sino también por la falta de personal”, argumento el vocero de la Diócesis de Orizaba.
Admitió que en este momento es cuando se debería estar invirtiendo en la salud de los mexicanos, tanto en los que padecen la enfermedad como los que están a su cuidado.