Desde El Portal: El voto de la mujer

Marcela Prado Revuelta

El 17 de octubre de 1953 se promulgó la reforma a los artículos 34 y 115 de la Constitución Política de México, cuando el Estado Mexicano reconoció el derecho de las mujeres a votar y ser electas.

No fue iniciativa de los hombres, sino resultado de muchos años de lucha femenina, el resultado de los esfuerzos de cientos de mexicanas, anónimas casi todas ellas, que nos antecedieron en la búsqueda del ejercicio pleno de nuestros derechos.

Tal reforma legislativa no hizo desaparecer los bajos niveles de educación política, la doble jornada laboral, del hogar y del trabajo remunerado, ni tampoco hizo desaparecer las prácticas machistas y discriminatorias en las instituciones de gobierno y las privadas, que son, entre otros factores sociales, los que nos han impedido a las mujeres asumir en plenitud los espacios que nos corresponden.

Con unos cuantos números, ha quedado muy claro el hecho de que las mujeres mexicanas seguimos siendo representadas de manera insuficiente en todos los niveles de gobierno y en los puestos de dirección de las empresas privadas, a pesar de las reformas al artículo 175 del COFIPE, que obliga a los partidos políticos a otorgar al menos el 30% de las candidaturas a la población femenina.

Para llegar a la reforma histórica de octubre de 1953, las mujeres mexicanas comenzaron su lucha desde finales del siglo XIX, pese a la falta de instrucción formal y de educación política, y más de medio siglo que nos contempla, me lo imagino, con una sonrisilla irónica, cuando uno sabe que en los Estados Unidos las mujeres obtuvieron el derecho a ser elegidas en cargos de elección popular en 1788.

Repito el año: 1788. Un poquito antes que nosotras, las mexicanas.

He aquí un breve recuento del camino hacia la igualdad política electoral:

Política electoral

1916 En Chiapas, Yucatán y Tabasco se reconoce la igualdad jurídica de la mujer para votar y  ser elegida en puesto públicos de elección popular.

1922 En Yucatán se reconoce el derecho de las mujeres para participar en elecciones municipales y estatales.

1923 En San Luis Potosí se aprueba la ley que permite a las mujeres alfabetizadas, participar en los procesos electorales municipales y estatales.

1925 En el Estado de Chiapas otorga el voto a las mujeres en las elecciones municipales.

1936 Se emite un decreto en la Ley Electoral Estatal de Puebla donde se concede el voto a las mujeres poblanas.

1947 Se reconoce a nivel nacional el derecho de las mujeres a votar y ser votadas en los procesos electorales municipales.

1953 El presidente Adolfo Ruiz Cortines expide la reforma de los Artículos 34 y 115, fracción I, Constitucionales. El primero otorga plenitud de los derechos ciudadanos a la mujer mexicana y, en consecuencia, se modifica el Artículo 115, fracción 1, relativa al voto de la mujer en elecciones municipales, aprobada el 31 de diciembre de 1946.

Abril 6 de 1952.- El veracruzano Adolfo Ruiz Cortines es candidato a la presidencia de la República y, en un acto proselitista al que acuden 20 mil mujeres, de todo el país, se compromete a reconocer a las mujeres derechos ciudadanos plenos.

Ruiz Cortines, ya convertido en Presidente de México, cumple la palabra empeñada y el 17 de octubre de 1953, hace, se publica en el Diario Oficial de la Federación el nuevo texto del artículo 34 constitucional, que a la letra copio:

“Son ciudadanos de la República los varones y las mujeres que, teniendo la calidad de mexicanos, reúnan además los siguientes requisitos: haber cumplido 18 años de edad siendo casados o 21 si no lo son y tener un modo honesto de vivir.

Y por fin, el 3 de julio de 1955, hace apenas 65 miserables años, las mujeres acuden a votar a una elección federal.

Nos tomó un poquito de tiempo.

Pero somos más del 50% del padrón electoral… Pensemos en ello… Porque tendremos elecciones apenitas en el 2021.