Atienden maltrato a mujeres y hombres

Adriana Estrada
El Mundo de Orizaba

De enero a junio se ha dado atención a 90 Mujeres y 4 hombres a través del Instituto Municipal de las Mujeres de Orizaba (IMMO), por patria potestad y violencia intrafamiliar como principal causa, refirió Ana Teresa Herrera Aguilar regidor segundo del ayuntamiento de Orizaba.
El Instituto ha continuado su trabajo en favor de las mujeres durante todo esté tiempo de pandemia, dando asesoría legal, psicológica y de acompañamiento a las y los solicitantes, mostrando una disminución en los últimos tres meses, apuntó.
En enero, febrero y marzo se registró la solicitud de 79 casos, mientras que en el trimestre abril, mayo y junio se han atendido 15 casos, dando un total de 94 casos en lo que va del año, expuso.
De estos casos, los temas que más se atienden tienen que ver con pensión alimenticia, violencia en casa y la patria potestad, en donde se les da el asesoramiento y seguimiento de cada uno de los casos hasta llegar a su término, sin embargo estos se vieron suspendidos por el cierre de los juzgados, pues la gran mayoría de las atenciones pasan a esas instancias.
Refirió que en el primero trimestre del año fue que de atendieron cuatro casos de hombres, por violencia en casa y uno por patria potestad, el resto de los casos tienen que ver con mujeres, pues los hombres por pena o prejuicios no suelen acudir a a solicitar ayuda especializada, y mucho menos en un instituto de la mujer, aunque esté atienda también a hombres.
La regidora segunda, consideró que debido a que los juzgados habían permanecido cerrados, los ciudadanos no acudían a pedir apoyo, por lo que se prevé que ahora que se abran los casos en el municipio, sobre todo violencia en el hogar, van a repuntar.
“Lo que hemos visto en las gráficas que llevamos en el Instituto, es que el consumo de alcohol en las casas, pero a lo mejor no han venido a pedir apoyo con nosotros directamente”, apuntó.
Agregó que lo más preocupante ahora que se retorna a la nueva normalidad, es que seguramente los jóvenes presenten problemas de agresividad con sus padres, consecuencia del estrés de estar encerrados y no poder hacer actividades con las que normalmente se distraían.