Se vuelve a llenar la Madero

Jessica Ignot
El Mundo de Orizaba

En el primer día de regreso a la “nueva normalidad”, en Orizaba, la gente se ‘desbordó’ en la calle Madero. Esto, tras la reducción del blindaje del Centro Histórico.
Aunque la mayoría de la gente porta cubrebocas, policías municipales siguen informando a la población de que su uso es obligatorio y debe usarse adecuadamente cubriendo nariz y boca.
Y es que no falta quien lleve el cubrebocas en la mano, en la cabeza o en cuello, o solo cubran la boca, dejando al descubierto la nariz.
Ayer se volvió a oir el claxon de los automóviles que circulan las calles del Centro Histórico; calles de Oriente 4 y Poniente 5, Oriente 2 y Poniente 3, Colón Poniente y Colón Oriente, así como Poniente 2 ,Poniente 4 y Oriente 5 ,Poniente 6 y Oriente 7, y Sur 3.
Calles que desde el 8 de mayo fueron cerradas a la circulación por la instalación del filtro sanitario. Pero que ayer, se reactivaron.
Y es que el Ayuntamiento de Orizaba, a través del Consejo Municipal de Protección Civil, determinó reducir los filtros sanitarios del Centro Histórico.
El filtro solo permanece en la Calle Madero desde la Calle Real hasta Colón. Las cintas de prohibición de paso siguen instaladas para evitar que la gente utilice los kioskos; sin embargo, hay quienes saltan entre las cintas o las esquivan para pasar de un lugar a otro.
Guardias Municipales señalan que la gente tiene mas consciencia al utilizar el cubrebocas, pero es necesario estarles recordando que hagan un uso adecuado del aditamentos.
Mas comercios a abrieron ayer, algunos adoptaron nuevas medidas para recibir a los clientes.
Reforzaron sus filtros sanitarios de gel antibacterial, tapetes sanitizantes y uso obligatorio de cubrebocas.
Pero además, colocaron rutas de tránsito. Dispusieron de áreas exclusivas para entrada y salida, y limitaron el acceso en el número de personas.
“Ya queríamos volver, y lo hacemos con toda la responsabilidad”, dice un empleado de una tienda de ropa.
El área de mercado Melchor Ocampo quedó liberada, los comerciantes aplaudieron la medida con la esperanza de que pronto, las ventas se empiecen a normalizar, pues sus ventas han bajado en un 80 por ciento. En el mercado Zapata, también fueron retirados los filtros sanitarios.
El ‘mar’ de gente en la zona comercial empezó a fluir. Niños, adultos mayores, indistintamente se aglomeraron en los diversos comercios.
La zona de bancos lució saturada, cientos de personas formaban para ingresar a la sucursal; los policías municipales unieron esfuerzos para separarlos y que cumplieran con la sana distancia.
Ayer Orizaba vivió su primer día en la “nueva normalidad”, pero los ciudadanos no deben olvidar que es responsabilidad de cada uno el cuidarse para cuidar a todos.