Denuncia la UIF ‘tráfico’ de petróleo

AGENCIAS

La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) interpuso dos denuncias en la Fiscalía General de la República (FGR) por el caso de empresas mexicanas que supuestamente ayudaron al gobierno de Venezuela a comercializar su petróleo, a costa de los ciudadanos de ese país y las restricciones que Estados Unidos le impuso.
La UIF acudió a la FGR el pasado jueves 18 de junio, luego de que la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) incluyó en su lista negra a las compañías Libre Abordo S.A. de C.V. y su filial Schlager Business Group S. de R.L. de C.V, además de sus copropietarias Olga María “Z” y Verónica “E”, junto con Joaquín “L”.
El mismo día que la UIF interpuso sus denuncias, congeló las cuentas de las empresas y las personas integradas a la lista negra de la OFAC, pues Estados Unidos detectó que las compañías mexicanas obtuvieron contratos con Venezuela para intercambiar petróleo por maíz y camiones cisternas de agua.
Libre Abordo y su filial, con la venia del gobierno de Nicolás Maduro, se habrían beneficiado con 30 millones de barriles que les dejaron ganancias por 300 millones de dólares al revenderlos. A pesar de eso, el maíz con el que se iba a beneficiar al país sudamericano no fue entregado y sólo se dieron 500 cisternas de agua, la mitad de las que se habían prometido.
Estados Unidos impuso sanciones a Venezuela para que no pudiera exportar su petróleo, pero el régimen de Nicolás Maduro habría esquivado esta limitación a través un acuerdo denominado “petróleo por comida” con las empresas nacionales.
“El régimen ilegítimo de Maduro creó una red secreta para evadir las sanciones que el Tesoro ahora ha expuesto. Los Estados Unidos continuarán persiguiendo implacablemente a los evasores de sanciones, quienes saquean los recursos de Venezuela para un beneficio personal a expensas del pueblo venezolano”, señaló hace tres días en un comunicado Justin G. Muzinich, subsecretario del Tesoro.
Trama evasora
Según la OFAC, desde 2019, Libre Abordo firmó dos contratos con la Corporación Venezolana de Comercio Exterior (Corpovex). Anterior a estos acuerdos, la compañía mexicana no tenían experiencia en el ramo energético, sino que se dedicaba a la compra y venta de artículos de limpieza, equipos hospitalarios, productos agrícolas y equipos industriales.
Esta operación fue posible, según las autoridades estadounidenses, porque Joaquín “L” fungió como intermediario entre las empresas de México y otro personaje llamado Naín Saab, empresario colombiano que supuestamente sirve como testaferro de Nicolás Maduro en operaciones en las que se cometen delitos como lavado de dinero.
Naín Saab fue detenido este mismo mes por la Interpol en Cabo Verde, mientras que el gobierno de Venezuela calificó de arbitraria la captura y dijo que este hombre realizaba labores destinadas a garantizar el derecho a la alimentación y la salud de ese pueblo.
Una vez que Joaquín “L” y Naín Saab facilitaron la firma de los contratos, Libre Abordo y su filial comenzaron a recibir barriles de petróleo que eran enviados a Asia para su reventa.
Debido a que las compañías mexicanas fueron incluídas en la lista negra de la OFAC, no podrán realizar transacciones con instituciones e individuos estadounidenses.