Recomiendan ayuda psicológica

Carmen Lara
El Mundo de Orizaba

Cuando un menor sufre un secuestro, es de suma importancia que se le proporcione un acompañamiento psicológico, para el menor y la familia, pues de lo contrario se puede volver una experiencia traumática de por vida, señala la psicóloga Vanesa Ramos.
En este sentido, detalla que si no se realiza, el menor puede sufrir un trastorno en su conducta, puede volverse retraído, presentar miedo al salir a la calle o incluso al estar en casa, lo cual puede desencadenar problemas en su entorno familiar.
“Por lo general cuando pasan este tipo de situaciones, toda la familia se ve afectada, pues existe el temor de que una situación así se vuelva a repetir, así que optan por sobre proteger a sus hijos, sin embargo, esto lejos de ayudar, termina afectando”, señala la psicóloga.
La psicóloga explica que llegará un punto donde el menor pese a el miedo o los estragos que tenga de la situación traumática que vivió, buscará la manera de sentirse libre, sin embargo, por la sobreprotección de su familia desencadenará problemas de rebeldía.
Para evitar este tipo de afectaciones, Vanesa Ramos recomienda que toda la familia tome una terapia psicológica, en este caso el psicólogo es el que determinará cual es la mejor, dependiendo de la situación que haya vivido la familia.
“No todas las terapias son las mismas, cada familia tiene una historia diferente, así que tenemos que realizar un análisis para saber cual es su historial y poder trabajar de manera adecuada con cada uno de los miembros”, aseguro.
Enfatiza que para estos acompañamientos psicológicos, no existe un tiempo determinado, pues dependerá de la profundidad de la situación que vivieron y cómo los afectó de manera emocional.
Sin embargo, puntualizó que es primordial que las familias tomen cartas en el asunto, pues cuando una situación así de grave no es tratada de manera adecuada, los menores pueden sufrir mucho, incluso llegar hasta un suicidio o auto lesionarse por sentirse culpables de lo que le pasó.