Agua y fruta para combatir ansiedad

Jazmín Suazo
El Mundo de Córdoba

Sí has notado que en este confinamiento te da más hambre de lo normal y acudes a la cocina a asaltar el refrigerador, la nutrióloga recomienda que cada vez que quieras comer alguna golosina primero tomes un vaso de agua y en lugar de frituras o chocolates tengas a la mano pepino, zanahoria, apio o manzana picada.
De acuerdo con la nutricionista Patricia López, los frutos secos son una opción aunque con medida, pues es importante establecer horarios de comida, así como tener dos refrigerios para evitar consumir de más, aunque esto no significa volver a comer, sino pequeñas porciones de fruta, verdura o frutos secos.
El aislamiento, la falta de rutina, el sedentarismo y el exceso de comida en casa son un peligroso combo que podría hacer que cada persona pueda ganar unos kilos de mas en este confinamiento.
Pero antes de programar la alimentación, será necesario identificar si existe ansiedad que pueda desencadenar la ingesta descontrolada. Los síntomas pasan por sentir taquicardia, nerviosismo, mucha necesidad de picotear (comer), cualquier comportamiento que suponga una sobreactivación de la mente, nuestro cuerpo o nuestras emociones puede ser sinónimo de que estamos sintiendo ansiedad.
El psicólogo César Cinhué Gómez Sánchez, señalaba en una entrevista que los pensamientos repetitivos sobre la incertidumbre del escenario sobre Covid generan precisamente mucha actividad mental que, por razones insignificantes, puede desencadenar el comer compulsivamente, pero también llantos, enfados, estar muy susceptible.
“Quiere decir que nos estamos desbordando, que la sobreactivación está a punto de invadirnos hasta no poder controlarla”. Para mantenerla bajo control y evitar que se traduzca por ejemplo en un asalto a la nevera, llamó a establecer procesos y pensar en el cuidado de tres ámbitos fundamentales: cuerpo, mente y emociones.
“Concentrarse en proyectos laborales futuros, aprovechar a fomentar los vínculos familiares, dedicar un tiempo a seguir formándonos, al cuidado personal (por ejemplo buscando recursos online sobre relajación), a actividades que siempre quisimos hacer (bailar, cantar, aprender a cocinar, ver películas pendientes, pintar, escribir”, aclaró.