Tragedia tatuada con agua y fuego

Lucy Rivas A.

El Mundo de Orizaba

 

Nogales. – “Lo recuerdo como si fuera ayer, ese día jueves 5 de junio del 2003 aproximadamente a las 6:15 de la tarde empezó todo la tragedia que marcó a Balastrera y que no se olvida”, reconoció don Alberto “N”, uno de los habitantes de la comunidad a 17 años de la mayor tragedia civil ocurrida en la región.

Recordó que en uno de los cerritos de allá arriba, un señor pastoreaba a sus vacas y toros, de pronto se percató de un ruido de gran magnitud que se escuchaba por la barranca y al asomarse vio una tremenda barrancada dentro y fuera del cauce del río Chiquito, dejó sus animales, corrió al otro lado y comenzó a gritar para que la gente saliera de sus casas, lo tomaron a loco, y la mayoría de los habitantes no se salió de la comunidad.

El ruido siguió, llegó a la zona conocida como el Infiernillo y se escuchó hasta la comunidad de Balastrera hoy Cecilio Terán, y ya cuando estaba enfrente al camino Blanco, el ruido se escuchaba más fuerte a la par del cimbrar de la tierra, y fue ahí cuándo la gente empezó a entrar en pánico.

Y lejos de que muchas personas se pusieran a salvo y corrieran, algunos ciudadanos se acercaron a ver de que se trataba, y fue ahí cuando empezó a llegar el agua, lodo, piedras y todo lo que traía consigo el río Chiquito. Y en la zona se empezó a salir primero el combustóleo o chapopote.

Gran parte de la creciente de agua y lodo se quedó en la comunidad de Balastrera y empezó a meterse a los terrenos, “fue la que recibió el gran impacto, es cuando la gente empezó a correr dentro del agua y como pudo empezó a escapar”.

“Algo que aún no logro entender, es que las personas que iban caminando y corriendo dentro del agua, de momento dentro del agua salían como unas burbujas o bolas y explotaban, y eran las que quemaban a las personas, ya sea en la espalda, brazos, piernas”, recordó.

Es por ello, que varias personas resultaron accidentadas, por que unas corrían para salvarse y otras para ver lo que pasaba.

Debido a que se encuentran a unos pasos de la autopista, recordó que también había autobuses, tráileres y demás unidades detenidas, y otros se regresaron en sentido contrario, “algunos fueron a dar a truncar hasta el túnel 10 del ferrocarril, donde antes estaba la vía, y ya no pudieron irse a otro lado.

 

Minutos más, tarde explotó el ducto

Minutos más tarde, debido a la creciente del agua que trajo troncos y piedras de gran tamaño, golpearon el tubo de 12 pulgadas del ducto de Pemex de gas licuado de petróleo, registrándose una primer explosión que iluminó el cielo, quemando y alcanzando todo lo que estuvo a su paso.

“Se quemaron, un autobús, casitas, animales y mucho más, todos se quedaron ahí, algunos murieron en el lugar, otros murieron con el tiempo en hospitales y en algunos lugares y aquí realmente quedó todo un desastre”, recordó.

“Todo era oscuridad, inundado de combustóleo, en las casas se perdió todo, mucha gente subió al cerro y se salvaron, las que vivían más adentro de la comunidad, corrieron con dirección al panteón, otros se quedaron en las calles a donde llegaron los grupos de rescate a auxiliarlos”, afirmó.

Expresó que si no hubiera se hubiera salido, esa gran parte de creciente de agua y lodo en la comunidad, entonces Ciudad Mendoza y Nogales hubieran sufrido una falta devastación.

“En la comunidad se salió la mitad de lo que iba para esos municipios, y otro tanto más, se quedó en la colonia Nueva Rosita, el Colorín, El ojito de Agua y una parte se fue hasta calle de la Raya en Ciudad Mendoza”, narró.

 

‘Cifras oficiales no

informan la verdad’ tras un recorrido por la localidad, los vecinos reconocen que no todo lo que se dijo fue verdad, recuerdan un autobús de pasajeros quemado, “nunca se dijo nada de esa gente”, un tráiler que llevaba pollos y otros vehículos quemados, solamente quedó la estructura metálica.

En la comunidad se contaron aproximadamente 11 muertos y solamente se reportaron tres o cuatro, y desde ese entonces hay personas que han venido muriendo, por que salieron accidentados.

En la comunidad existen alrededor de 70 personas que resultaron con lesiones, que tienen las secuelas en la piel y no se pueden exponer al sol porque les perjudica, otras más tienen tratamiento y necesitan apoyos.

Estos a parte de la familia completa que se quemó junto a la carretera, quiénes eran niños ya son unos jovencitos, las niñas unas señoritas, con secuelas y todo, pero ahí están viviendo.

 

Existen secuelas abpesar de los años

Tras los estragos que dejó la barrancada y la explosión, las autoridades competentes de ese tiempo, apoyaron a los ciudadanos que resultaron damnificados, pero ha sido difícil recuperarse.

A 17 años de la inundación y explosión, los terrenos no ha quedado 100 por ciento limpios, por que actualmente si se mete a trabajar un tractor y remover tierra, o hundir los discos, sale una especie de arena con grasa, y eso es el petróleo que quedó enterrado dio a conocer uno de los campesinos de la localidad.

“Es lo que esta afectando, inclusive hay unos terrenos en dónde algunos árboles se comenzaron a secar y se perdieron, en la actualidad siembran algo y logran sobrevivir sólo un tiempo”, manifestaron.

Lo anterior, a pesar de que Pemex y el Ayuntamiento de Nogales contrataron una compañía de Puebla, y realizaron limpieza de los terrenos.

 

‘A pesar de la tragedia no

hay rutas de evacuación’

Tras los terribles hechos, se les propuso a los vecinos la creación de una ruta de evacuación segura, la cuál fue trasada de la entrada de Cecilio Terán hasta un poquito antes del Panteón, unos 200 metros y se haría una desviación y un albergue a un costado del panteón, y la otra iba a seguir la orilla del Cerro para entroncar con la localidad del Mirador.

“Esa iba a ser nuestra ruta de evacuación, la cual hasta la fecha no tenemos nada de eso”, expresó otra vecina.

Reconocieron que hace unos 10 años por parte de Pemex, en donde pasaba la vía del ferrocarril, pavimentaron, la cuál dicen ser ruta de evacuación, pero es el camino paralelo a la autopista; “pero si hay alguna explosión junto a la refinería no nos vamos a ir a entregar para allá, nosotros tomaríamos camino hacia el panteón, es lógica”, expresaron.

Sólo es una vía alterna, que sí sirve, pero no como ruta de evacuación; “ojalá hubiera alguna autoridad que tomará cartas en el asunto y le diera continuidad a este proyecto que sí existe y hay planos de un topógrafo en Orizaba, y le dieran seguimiento”.

“Después de tantos años, solamente nos quedamos con el deseo de tener el albergue y la ruta de evacuación”, refirieron.

 

Nos tomó por sorpresa,

recuerda titular de PC

Pablo Ramos Huerta, coordinador de Protección Civil de Nogales en 2003, y actualmente titular en Río Blanco,  recordó que ese año se registró primero una barrancada de menor intensidad el 2 de junio, teniendo afectaciones en la privada de Lerdo.

“Realizábamos trabajos de limpieza, cuándo nos sorprende una barrancada de proporciones mayores, en donde se registran afectaciones desde Balastrera hasta la zona centro de Nogales, con la consecuencia de la explosión de ductos”, afirmó.

Recordó que en ese tiempo los ductos de Pemex pasaban por debajo el cauce del río Chiquito, y con el arrastre de todo el material se quedaron vulnerables los ductos, y tras la llegada de una piedra de proporciones “enormes” generó la ruptura del gasoducto y se dio la explosión.

“Hubo afectados y personas quemadas, hubo muertos en Balastrera, y la consecuencia de la pérdida de casas en Ciudad Mendoza y Nogales”, expresó.

La solidaridad de la gente que no resultó afectada nunca faltó, llegaron los grupos de auxilio de diferentes partes del Estado, también llegó el Grupo Topos de la Ciudad de México, corporaciones de Bomberos, Cruz Roja, Unidades de Protección Civil todos a auxiliar a Nogales.

 

Proyectan y construyen

la presa El Infiernillo
A raíz de esa barrancada, surge lo que es un estudio de las Cuencas del río Chiquito y La Carbonera, elaborado por la Comisión Federal de Electricidad a petición de Pemex.

Surge el proyecto de la presa de gaviones o retenedora de sólidos que está en la parte de El Infiernillo y a partir de ese momento, se le dio seguridad a la zona Nogales y Ciudad Mendoza.

Y se implementó, un sistema de monitoreo desde lo alto de la barranca, la denominada Base 3 mil mejor conocida como “El San Juanero” en dónde se junta Veracruz y Puebla y en este lugar existe una persona de la comunidad que da aviso cuando existen venidas de agua extraordinarias que puedan afectar a municipios de la zona centro.

 

Sepultada la Laguna

con lodo y basura

“Se recuerda la pérdida de vidas en Balastrera, la devastación de casas en la zona centro de Nogales, en la colonia López Arias, y el recordar cómo se perdió la Laguna, y que el gobierno municipal y Pemex lograron recuperar el balneario”, expresó Pablo Ramos Huerta.

Comentó que en donde están las compuertas, al final de la laguna donde está el muro de Mirafuentes estaba saturado de lodo, la gente podía caminar en ese lugar, y tras excavar se llegaron a encontrar tambos del material que fueron arrastrados desde Pemex hasta la Laguna, hasta tanques de gas y estacionario.

“Era una imagen tan fuerte de lo que era la Laguna, un lugar con aguas transparentes y cristalinas estaba completamente inundada de lodo, se perdió un salón que era biblioteca municipal, todo se que se perdió completamente”, recordó.

“Fueron escenas muy fuertes, hubo momentos difíciles, gracias a Dios se tuvo el valor y la entereza para afrontarlos, y con los años, Nogales se pudo recuperar”, afirmó.

 

Monitoreo constante

de cuencas de ríos

Después de lo sucedido, se tiene un monitoreo en las Cuencas de los ríos Chiquito y La Carbonera, se tiene La presa de Gaviones en el Infiernillo y de alguna forma Pemex ha contribuido en algunos cruces, los cauces están más protegidos, lo que ha dado certeza en los últimos años para enfrentar algunas situaciones parecidas a estas.

 

 

“Experiencia y un aprendizaje muy fuerte que tuvimos que vivir en carne propia, pero en Protección Civil todavía le falta mucho que trabajar en esta zona, debido a que existen ríos de respuesta rápida y en la parte alta de la montaña sigue existiendo la deforestación, principalmente en donde están las cuencas y las Barrancas”.

Por lo que hizo el llamado a las autoridades competentes para que volteen a ver la parte alta de la montaña, por que se necesita reforestar, se necesita trabajar con toda la gente de las comunidades para que el día de mañana no se tenga que enfrentar algo parecido a lo del 2003.