Sobrevive José al covid-19 en EUA

 

Betsabé Cárdenas García
El Mundo de Córdoba

“Para quien siga sin creer, el coronavirus sí existe, gracias a Dios y a la Virgencita que me dieron una segunda oportunidad y aquí estoy, salí del hospital después de 34 días”, expresa con voz entrecortada por la experiencia frente a la enfermedad, José Pérez Reyes, migrante mexicano superó esta enfermedad en Estados Unidos, lejos de su familia pero unidos por la fe y el amor.
Con sus botas de trabajo puestas, el pasado 18 de mayo José Pérez fue el primer paciente de COVID-19 que salió del ventilador del hospital Atlantic General Hospital, así lo informaron sus familiares y también a través de la página oficial del nosocomio estadounidense se difundió el video de dicho momento.
Entre aplausos, decenas de enfermeras, enfermeros, doctores y doctoras hicieron una valla para despedir al paciente que ingresó el pasado 14 de abril. Caminando a paso lento y con un orificio en la tráquea cubierto con una gasa -pues estuvo conectado al ventilador más de un mes-, salió con la frente en alto y mostrando el número 1, ninguna persona ajena al personal médico ingresó a este lugar, pues así lo marcan sus protocolos sanitarios.
“Después de que llegué a internarme, ya no recuerdo nada, no sentí ningún dolor después de que me conectaran los aparatos, estuve en coma y gracias a Dios aquí estoy, sigo en tratamiento y pronto visitaré al médico o por videollamada para saber si ya me darán de alta completamente, porque yo sigo tomando medicina”, expresó a través de una videollamada el paciente recuperado y habitante de este municipio.
“Es una experiencia muy fea, para los que no creen yo les digo que sí existe, cuídense mucho y a sus familias también, yo no sé ni de donde me contagié, quizá de alguna tienda, pero afortunadamente mis compañeros de trabajo están bien, me ayudó el estar sano, no tener alguna enfermedad crónica pero también la fe en Dios y en la Virgen de Guadalupe”, relató José, al momento que se le notó una agitación al hablar, pues la garganta se le secaba y las manos le temblaban, de lo que dijo es parte de la recuperación.
Dijo que días antes del 14 de abril, él comenzó a sentir cansancio intenso, posteriormente irritación en la garganta y así hasta que ya no contuvo el malestar y decidió ir al médico, desde que ingresó al hospital ya no volvió a salir, pues resultó positivo al coronavirus.
Para su familia estos días fueron momentos difíciles, tristes, llenos de impotencia pero también de oración. Los minutos y la lejanía amordazaban sus pensamientos por saber cómo estaba su familiar pues las noticias a nivel mundial en algunos casos no eran muy alentadoras y además estaban conscientes que en Estados Unidos se vive una situación complicada.
Su esposa Carmen nunca perdió la fe por volver a escucharlo y verlo, ya que durante los primeros días de internado pudieron comunicarse, pero después ya no, hasta que recibió la noticia de que su esposo estaba en coma.
Afortunadamente un amigo permaneció al pendiente de su salud y mejoramiento vía llamadas telefónicas, debido a que los pacientes están completamente aislados.
A principios de mayo una llamada del extranjero regresó la esperanza a la familia, pues reveló que José Pérez había despertado y su estado de salud era estable, poco a poco se fue recuperando hasta que el 18 de mayo logró salir.
Mientras tanto, él continúa en tratamiento y en constante comunicación con su familia, ellos toman las precauciones necesaria ante esta pandemia y orando por los demás pacientes de coronavirus.