Lectura del santo Evangelio según san Marcos 12,13-17:

En aquel tiempo, los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos le enviaron a Jesús unos fariseos y unos partidarios de Herodes, para hacerle una pregunta capciosa. Se acercaron, pues, a él y le dijeron: “Maestro, sabemos que eres sincero y que no te importa lo que diga la gente, porque no tratas de adular a los hombres, sino que enseñas con toda verdad el camino de Dios. ¿Está permitido o no, pagarle el tributo al César? ¿Se lo damos o no se lo damos?”.
Jesús, notando su hipocresía, les dijo: “¿Por qué me ponen una trampa?. Tráiganme una moneda para que yo la vea”. Se la trajeron y él les preguntó: “¿De quién es la imagen y el nombre que lleva escrito?”. Le contestaron: “Del César”. Entonces les respondió Jesús: “Den al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios”. Y los dejó admirados.
Palabra del Señor.

Pregunta que es para ti, ¿qué imagen llevas grabada en el alma?. Algunos llevan grabada la imagen del dinero, otros la de la pornografía, otras la del orgullo, otros la de la vanidad, otros la de la pereza… y tu?. Porque si llevas grabada la imagen de Cristo, dale a Cristo lo que es de él. Si tu llevas en el alma el dinero a él le darás tu vida y tu tiempo, si es a la lujuria a ella le darás tu vida, si llevas en el alma grabado el alcohol a él le entregarás tu vida.
Pero si llevas grabada la imagen de Cristo, entrégale tu alma, tu cuerpo, tu tiempo, tu dinero, tus esfuerzos a Cristo. Pero de una forma real, no simbólica, déjate encontrar por Cristo en los sacramentos, busca los espacios para escucharlo en algún movimiento parroquial o círculos bíblico, medita cada día unos versículos de la Sagrada Escritura antes de dormir.
Si eres de Dios no le des tu vida al Cesar, al demonio. Si le entregas tu vida a Cristo a quien le perteneces, te sentirás realizado, feliz, porque tu camino es Jesucristo, tu cuerpo y tu alma le pertenecen. Tal vez las personas que te rodean le han entregado lo que es de Dios a los demonios, las perlas de su vida a los cerdos; no hagas lo mismo, sé sincero y considera a quién le pertenece algo tan valioso como tu vida.