El otro mal del Covid-19

Raymundo García G.
El Mundo de Orizaba

Este pasado domingo 31 de mayo concluyó la Jornada Nacional de Sana Distancia. Sin embargo en Veracruz, como un muchos estados, aún no se levanta la cuarentena ni ha comenzado la transición a la “Nueva Normalidad”, esto ocurrirá después de que se alcance el pico máximo de contagios y comience el descenso de los mismos y no, aún no hay una fecha específica.
Desde el 23 de marzo, que inició la Sana Distancia, hasta esta fecha, han transcurrido 72 días de confinamiento.
Las cifras nacionales reportan hasta este momento 90 mil 664 confirmados de Covid-19 y 9 mil 930 defunciones en el país. En el estado son 3 mil 716 positivos, 538 decesos y en Orizaba las cifras oficiales son: 37 casos confirmados y 3 defunciones, lo anterior es hasta el pasado domingo 31 de Mayo
Pero la epidemia de coronavirus que ha alcanzado a todo el mundo no sólo han afectado al sector salud, sino también al desarrollo social y económico de todas las regiones, cimbrando de esta forma a las naciones. El Mundo de Orizaba hace hoy un análisis de los otros males que ha dejado el Covid-19:

Pérdida de empleo
En la región aproximadamente un 20 por ciento de los empleos formales se perdieron a causa del confinamiento y el cierre de empresas, tras la orden federal, lo que se traduce en estimado de entre 2 mil y 3 mil personas que perdieron su fuente de trabajo debido paro de labores en compañías o negocios, estimó el Presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Luis Cruz Montesinos.
“La parte más crucial va empezar, porque algunas ya no van a abrir, muchas tendrán que cambiar de giro, principalmente por la falta de liquidez y el desempleo podría ser mas fuerte porque los empresarios tendrían que adelgazar la nómina” comentó.

Sin “chamba” de oficios
La orden del confinamiento, el cierre de espacios públicos así como la suspensión de eventos dejó sin “chamba” a muchas personas que viven de autoempleos como los meseros, los mariachis, los boleros, los payasos, los cuales salieron a las calles para dar a conocer la vulnerabilidad en la que quedaron.
Los meseros salieron a las calles a botear y algunos payasos hicieron lo mismo. Pero en el caso de las meseras que trabajaban en bares cambiaron su giro por necesidad y se aumentó el trabajo sexual un 20 por ciento, con base a la información dada por el integrante del colectivo Cihuatláhtolli, Jairo Guarneros Sosa.
Las buenas noticias es que los que no han perdido sus empleos y han tenido más demanda son los que se dedican a oficios como la carpintería, electricistas, jardineros, albañiles.

Los no esenciales
En la ciudad de Orizaba cerraron sus cortinas el 60 por ciento de los negocios considerados no esenciales.
Entre estos están las tiendas departamentales, joyerías, perfumerías, tiendas de ropa, entre otras. Inclusive en los mercados municipales, negocios de estos giros cerraron y solo se mantienen abiertos principalmente aquellos que tienen que ver con alimentos como frutas, verduras, pollerías, carnicerías, panaderías, abarrotes, farmacias y actualmente se sostienen aún papelerías y ferreterías.

Poca productividad
El impacto en la industria también fue trascendente, las compañías de la región bajaron su productividad hasta en un 50 por ciento, pues ante las recomendaciones de las autoridades sanitarias están trabajando con menos personal.
Los industriales enviaron a sus casas para resguardarse a la población trabajadora considerada de riesgo ante la pandemia, como los diabéticos, hipertensos, embarazadas, adultos mayores, y esto implicó mover horarios de descanso, guardias y por ende menor productividad.

Sin turismo
El cierre de los espacios públicos principalmente turísticos afectó las arcas municipales. Tan solo en abril el Cabildo reportó un déficit de 2.5 millones de pesos, la primera vez en 12 años, debido a que los ingresos fueron de 45 millones 100 mil pesos y los egresos de 48 millones de pesos.
“Ha sido mucho el ingreso que se ha dejado de recibir, los servicios municipales como el teleférico, los parquímetros, los baños municipales, los correspondientes a Registro Civil, Tesorería, Obras Publicas, prácticamente están en ceros”, comentó el alcalde Igor Rojí López.
Señaló el pago puntual de las participaciones federales ha ayudado a cubrir el gasto corriente, lo que ha permitido seguir ofreciendo los servicios de agua potable, limpia publica, alumbrado, bacheo, seguridad municipal y demás no hay deudas.

Golpe educativo
A partir del 23 de marzo las escuelas cerraron, las instituciones privadas comenzaron clases en línea para evitar el rezago educativo. En el sector público se buscó implementar una mecánica similar, pero se topó con las carencias y desigualdades de los alumnos de las regiones.
El estado implementó clases transmitidas por Radio y Televisión de Veracruz y redes sociales, sin embrago la falta de cobertura no alcanzó a todos. Por ejemplo la sierra de Zongllica donde no llega la señal de Internet y más del 90 por ciento no pudo acceder a esta mecánica. Ahí les dotaron de cuadernillos, que tuvieron el obstáculo del analfabetismo de los padres y que impera en la sierra.
En la zona urbana los profesores mandan guías de trabajo a los alumnos y los padres se convirtieron en sus maestros. Todo con tal de no perder el ciclo escolar.

A la espera
Aun faltan días de confinamiento. ¿Cuántos?, eso dependerá del comportamiento de la epidemia y de que las cifras de contagio vayan en descenso. Los especialistas han pronosticado que en el país la epidemia y contingencia sanitaria será larga. El objetivo de todas estas medidas es que haya el menor número de muertes posibles, pues México reporta altos índices de diabéticos, hipertensos y obesos, los sectores más vulnerables para esta pandemia.
Por ello la invitación es a no bajar la guardia y seguir tomando las medidas de salud recomendadas.