Comerciantes usan ahorros para sobrevivir

dav

Adriana Estrada

El Mundo de Orizaba

Pérdidas económicas son las que enfrentan los comerciantes de la ciudad ante la emergencia sanitaria, pues sus ventas se han reducido a un 90 por ciento, meses en los que han tenido que hacer uso de sus ahorros para poder seguir sobreviviendo.

Los locatarios del Paseo Colón, una zona que antes de la pandemia era muy transitada y facilitaba el tránsito de turistas al tener cerca Alameda Francisco Gabilondo Soler, Teleférico y el Palacio Municipal, ahora se ha vuelto desierta y muy pocos locales continúan abiertos con la esperanza de seguir sobreviviendo y una vez que pase la emergencia  sanitaria puedan recuperar sus ventas.

Victoria es locataria de la zona y tiene la tienda “Harsha”,  un espacio de venta de artesanías, una de las pocas que continúa dando servicio en el Paseo Colón, y dice que con la situación sus ventas se han desplomado, al grado de llegar a vender 50 o 100 pesos al día, dinero que se vuelve insuficiente ante los gastos que un local tiene.

“Hay días que no vendemos nada, nada, nada, nada, días que en los que 50, 100 pesos, nada comparado con lo que teníamos antes, un fin de semana para nosotros era muy bueno, a veces lo que no vendes de lunes a viernes, un domingo lo recuperabamos, porque salían las familias o los turistas, aquí a la vuelta se pagaban los autobuses de turismo y ahorita nada de eso”, señaló.

Para sobrevivir durante estos días sin ingresos, han tenido que echar mano de sus ahorros o de su propio dinero familiar, pues deben pagar luz y la renta del local, gastos que no pueden esperar, “ahorita no está saliendo para cubrir los gastos que genera un negocio, y básicamente sale de nuestra bolsa”.

Señaló que han estado pagando de su dinero, pues tienen la esperanza de que todo vuelva a la normalidad, y puedan abrir sus tiendas como antes, poder seguir vendiendo a los turistas y familias que visitan la ciudad.

Como emprendedora, el primero de junio hace un año que aperturo su local, y dice que lucho tanto por hacerlo realidad que no piensa darse por vencida en esta etapa tan complicada.

En esta zona, el Mercadito que era un inmueble donde se tenían varios negocios de venta de productos, cerros sus puertas ante la falta de ventas, ningún local registraba ingresos y se vieron en la necesidad de cerrar, mientras que en el café que está en la zona, la empleada comentó que durante la semana no se tuvo venta, y un solo día tuvo a seis clientes, pero nada más el resto de la semana.