…Y el Centro Histórico luce desierto

Alejandro Aguilar
El Mundo de Córdoba

El Centro Histórico luce practicamente desierto, debido al cierre de este por órdenes de Gobierno del Estado ante las nuevas medidas sanitarias. Apenas se observan algunas personas con cubrebocas que pasan por la avenida 1 a realizar alguna compra, mientras que los comercios permanecen cerrados.
No existe más el ambiente ruidoso, donde predominaban las voces del vendedor ambulante, la música del animador de algún comercio, los gritos de los niños en el parque 21 de Mayo y en las calles de las fuentes ahoran son sustituidos por el perifoneo de los cuerpos de socorro, pidiendo a la gente quedarse en casa.
Y es que el Gobierno del Estado decretó aplicar medidas temporales inmediatas para reducir la aglomeración y movilidad hasta el domingo 31 de mayo, esto ha provocado la molestia y la angustia de la ciudadanía, “esto no tiene para cuando, uno tiene que comer, trabajar y el Gobierno tampoco ayuda”, externó un empleado de una cafetería de la ciudad.
Con ello, la Dirección Municipal de Tránsito y Seguridad Vial cerró ayer a primera hora las avenidas 1 y 3 desde la calle 2 a la calle 5 con el propósito de reducir la movilidad en el centro de la ciudad. Desde las 9 de la mañana, algunos negocios abrieron a medias.
Mientras unas fondas alzaron sus cortinas y colocaron botellas con gel antibacterial en las entradas, usuarios del banco llegaron para apartar lugar sobre la acera. Las puertas cerradas de cafés, bares, restaurantes, heladerías, pastelerías, centros de belleza, tiendas de ropa, zapatos y demás ahora son como paredes mudas en Córdoba.
Cerca del mediodía, las principales avenidas de Córdoba lucen solitarias, lo que rompe el silencio que “abraza” a la ciudad son los claxon y el andar de los automóviles y camiones.
En lugar del paseo de las familias por el centro ahora hay rondines de parte de personal de Protección Civil, mientras que en el parque 21 de Mayo las palomas extrañan el arroz que los niños les lanzaban cada día.