La magia de las flores: Diana Perga

Daflin García
El Mundo de Orizaba

“Detrás de las flores siempre hay un mensaje de amor”, asegura feliz Diana Pérez García, diseñadora floral, que además de ser intrépida, emprendedora y amante del diseño, es romántica, soñadora y unida a su familia.
A pesar de ser arquitecta de profesión, llegó a la floristería por una “decisión del destino”, como ella dice y desde entonces se ha dedicado a hacer sus sueños, y los de las demás mujeres, realidad a través de las flores y su diversidad.
Con 5 años a cargo de Ladiane Perga, diseño floral, Diana ha innovado en el mercado, pero además ha incluido flores de la región a sus diseños dando contrastes, sentimientos y provocando emociones mágicas a los eventos que decora, logrando así dar el mensaje de amor que las flores llevan.

El observar
Llegó a la floristería por observación, pues acompañaba a un fotógrafo a las bodas y se percató de cómo puede afectar una mal ramo a la novia, a pesar de que todo sea de ensueño. “Sino tienes un buen accesorio entre tus manos, que te represente tanto en personalidad como con lo que llevas, la imagen de la novia se ve afectada”.
Diana ve la oportunidad de negocio, no la desaprovecha, se capacita y el 23 de junio del 2015 (aunque en realidad quería que fuese en su cumpleaños, un 9 de junio) inicia su carrera como diseñadora florista y desde ahí no ha parado.
Desde que inició, Diana no ha hecho más que crecer y crecer en el ámbito, tanto en aprendizaje, como en ayuda al prójimo, pues actualmente Ladiane Perga alberga en su espacio: 5 empleadas, 3 de ellas jóvenes que estudian y trabajan, a su nana de toda la vida, su asistente y las inseparables mascotas Ramona y Carlota, dos gatitas y Cookie, una perrita french, que fueron rescatadas por ella misma.

El ascenso
Originaria de la sierra de Zongolica, y muy orgullosa de ello, Diana buscó trabajar un tiempo en su carrera profesional, sin embargo, al ver la oportunidad de tener algo propio, se arriesgó, a pesar de que su familia no estaba del todo convencida.
“Ha sido complicado que mis papás entiendan, al principio pensaban que era sólo una entretención, que esto no iba enserio, pero ya con el tiempo se han dado cuenta de cómo me apasiona esto, de cómo la vida me cambió y lo feliz que soy trabajando con las flores”, comenta con esa sonrisa risueña que destaca entre los pétalos de mil colores.

Amor y sensación
Al platicar sobre las cientos de historias que ha vivido al dar magia a los eventos, Diana recuerda una que es dulce y amarga a la vez, pues Juan y Denise, una pareja excelente, de aquellas de ensueño, se casaron entre amor y sensaciones encontradas, pues días antes de la boda, el papá de él falleció.
“Ellos estaban en el dilema de hacer o no la boda y el entender que el papá jamás hubiera querido que esto se cancelara, ellos decidieron celebrar y honrar la memoria del papá… que estuvo tan presenten en muchos de los momentos de la boda, esos momentos fueron de ‘wow’, para mi ver toda esta historia de amor rodeada de flores y de familia unida me marcó por completo”, destaca.

Una protea y un girasol
Diana se conoce y no duda ni un segundo al decir que si fuera flor sería una protea real sudafricana, “es una flor grande, con un tallo muy fuerte, robusta, no es frágil, exótica, se diferencia mucho de las demás, pero aún así no compite, se integra y lo que más la identifica es la fortaleza de su tallo y su raíz”, explica entre risas, al percatarse que prácticamente al describir la flor, se describe así misma.
Pero no sólo eso, Diana ama las flores desde pequeña y admite que siempre le ha obsequiado flores a su mamá, la cual es amante de los girasoles, por eso la llena de estas hermosas flores amarillas y grandes, las cuales también tienen un tallo muy fuerte y son robustas.
“un día platicábamos con mi mamá y nos percatamos que así como la protea, el girasol se parece, ambas somos de tallo fuerte”, resalta.

La diferencia
Hablar de flores no es fácil, lo admite Diana, pues la gente está acostumbrada a decir flores y pensar en rosas rojas y, aunque no hay nada malo en ello, la importancia y la diferencia al momento de elegir el ramo es poder personalizar, pues hay cientos de flores y cada una se adapta a la personalidad y deseos de las personas, tanto en texturas como en colores y sensaciones, por eso es indispensable aprender a tomar el valor de las mismas y ver que son un reflejo de lo que somos.

Doble significado
Con esos ojos grandes que brillan en todo momento, Diana recuerda que el origen de Ladiane fue una causalidad, un proyecto de universidad que acabó por ser su apodo y que no dudó en ponerle el nombre a su negocio cuando comenzó y para rematarlo fusionó sus apellidos para que surgiera Perga.
Sin embargo, en una ocasión un amigo se sorprendió al saber del significado tan “simple” del nombre de la floristería, pues Ladian o Diana, es la diosa de la caza, protectora de la naturaleza y la Luna y Perga es una de las ciudades romanas donde la adoraban.

Crecer y crecer
Aunado a Ladiane Perga, Diana tiene un año que comenzó un negocio con su mejor amiga, Jessica Lara, The Casual Bride, sobre vestidos y accesorios de novia a costos accesibles, pues ella sabe que muchas veces se invierte mucho en un vestido y no queda para más, así que una vez más vio la oportunidad de negocio y hasta la fecha avanza muy bien.
Diana es agradecida con la vida, sabe que todo lo que tiene no es sólo de ella, sino de todos los que la han apoyado y creído en ella, por eso es que a futuro se ve generando más empleos, haciendo que el negocio sea mas grande y esparciendo la magia de las flores por toda la región. “Quiero que crezcamos todas juntas, de aquí no salen nada más mis sueños, sino el de todas y cada cosa que hago va del corazón y sale del corazón”.