Llanto y porras para Roberto

Ana De la Luz
El Mundo de Córdoba

Entre aplausos, porras, música y globos blancos de helio ayer fue despedido Roberto “N”, el enfermero que falleció el pasado lunes presuntamente a causa de covid-19, ya que se desempeñaba en la unidad respiratoria del Hospital General zona número 8 del IMSS, donde se presume contrajo el virus.
Sus familiares, entre ellos, sus hermanas, llevaron las cenizas y una fotografía enmarcada del ex trabajador de salud, quien perdió la vida a los 43 años, mientras que su padre continúa internado con síntomas sospechosos de covid-19 en el Hospital Regional de Río Blanco, en un estado de salud considerado grave pero estable.
Antes de las ocho de la mañana, un grupo de doctores, enfermeros, personal de intendencia y administrativo portando cubrebocas, caretas y algunos sus batas quirúrgicas se reunieron en el patio del hospital; otros observaron desde el segundo, tercer y cuarto piso las muestras de afecto al enfermero, su compañero y amigo que perdió la batalla ante la covid-19.
Luego de escuchar por varios minutos el ulular de las sirenas de al menos tres ambulancias de la institución aparcadas sobre la avenida 11, comenzó a sonar la voz del cantante Alejandro Fernández con el tema “No” con el que identificaban al enfermero a quien de cariño le apodaban “El Cepillo”.
Entre lágrimas, los deudos escucharon mensajes de aliento de los compañeros de Roberto, quienes también vitorearon su nombre entre porras. Las hermanas del enfermero acaecido agradecieron el respaldo y las condolencias, en ese último adiós.
También hubo llanto por parte del personal de salud pues Roberto era la esperanza de poder sobrevivir para quienes siguen enfrentando a diario la lucha contra el virus, a pesar de no contar con suficientes insumos, muchos de ellos, adquiridos con recursos propios o que les han sido donados.