‘Ruegan’ un año por ambulancia

Lucy Rivas A.

El Mundo de Orizaba

Xoxotla.- Autoridades municipales desde el año 2018 se encuentran exigiendo a la Secretaría de Salud una ambulancia y la rehabilitación de la unidad médica, toda vez que la población está vulnerable y el traslado al Hospital más cercano para recibir atención es al municipio de Tlaquilpa o en su alternativa a Río Blanco.
El alcalde de Xoxocotla, Magdaleno Juárez Pérez, recalcó que están haciendo todo lo posible para que se cumplan las medidas de prevención por la pandemia del covid-19, “y Dios no lo quiera llegue algún infectado, de dónde nos apoyamos, y la verdad en el municipio no tenemos ni ambulancia”.
Afirmó que cuentan con una unidad que en su tiempo fue ambulancia pero se descompuso y no se ha logrado reparar, y  la única clínica está en malas condiciones, y para solicitar atención deben trasladarse hasta Tlaquilpa o Río Blanco, de ellos nos apoyamos.
Reconoció que de enfermarse una persona o niño, y requerir atención médica inmediata, al hospital más cercano que es el de Tlaquilpa esta a unos 40 minutos de camino, y eso sumarle que este nosocomio tampoco se encuentra equipado al 100 por ciento para dar una óptima atención a los pacientes.
“La gente siempre llega pidiendo apoyo de un carro, apóyame con gasolina porque no tengo para los gastos, y de hecho se les está echando la mano para trasladar a los pacientes, yo ya hice mi gestión ante la Secretaría de Salud para que nos apoyarán con la construcción de la clínica pero no habido respuesta”, recalcó.
Recordó que la solicitud se realizó desde el inicio de la Administración municipal en el 2018, han estado en reiteradas ocasiones pidiendo dicho beneficio, y hasta ahorita no han tenido respuesta.
“Nos traen de un lugar a otro y que sí, que no, y así nos traen, realmente no podemos hacer nada, ya es cosa del Gobierno si nos quiere apoyar o no”, afirmó.
Para finalizar, recalcó que la importancia de la atención médica, recae en que son más de 6 mil pobladores, en su mayoría viven vulnerabilidad, toda vez que son personas que viven al día con lo que cosechan del campo y venden muebles de madera, no tienen ingresos para pagar un servicio médico particular.