“Con mi madre no te metas…”

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DESDE EL PORTAL

Marcela Prado Revuelta

En este hermoso, grande, rico país en que vivimos, las contradicciones sociales y políticas coexisten en una especie de telenovela: en el sistema patriarcal, donde son el padre, hermano, abuelo, tío, los que controlan el destino de las mujeres, son las mujeres las protagonistas de la telenovela.

Son las mujeres, “mi madrecita santa y con mi madre no te metas, compadre”, las que educan a los hijos varones para ser dueños del mundo, mientras a las niñitas les siguen regalando muñecas que hacen pipí, para que aprendan a cambiar pañales y cocinitas eléctricas, para que aprendan a guisar.

Marginadas en todos los ámbitos, (en los clubes sociales solo rugen los hombres y solo hacen un Baile con Damas una vez al año), las mujeres mexicanas recibimos, contradictoriamente, el homenaje de todos, sobre todo el diez de mayo, válgame, con las mejores ofertas del Mercado, eso sí.

Pero en todos lados, aunque usted no lo crea, (pero al ratito se da la vuelta por esta ciudad de mis amores), son las mujeres las que, en casi un 70%, se han convertido en las únicas proveedoras del hogar y, en esta doble jornada que ya es un lugarcito común, son quienes, calladamente, sostienen la economía formal e informal de nuestro País.

Pero eso sí: con mi madre no te metas.

(Me copio a mí misma, porque esto lo escribí hace muchísimos años, precisamente para un Diplomado sobre La Mujer).

En 1916, en Chiapas, Yucatán y Tabasco se reconoce la igualdad jurídica de la mujer para votar y  ser elegida en puestos públicos de elección popular.

En 1922 en Yucatán se reconoce el derecho de las mujeres para participar en elecciones municipales y estatales y, para colmo de males, este mismo año el guaperas de Felipe Carrillo Puerto, Gobernador de Yucatán, envía a la Legislatura del Estado una iniciativa para conceder el voto a las mujeres, gracias a lo cual la Maestra Rosa Torres es electa Regidora del Ayuntamiento de Mérida, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar un cargo de representación popular en México. Y si, era madre de familia.

Pero eso sí: con mi Madre no te metas…

Esto, que quizá le parezca intrascendente, provocó la fiesta del Día de la Madre.

Los políticos de la época, (búsquese su libro de Historia, en el que se basaban las clases del Maestro José Vargas), aterrados con las implicaciones de lo que consideraban un “movimiento feminista intolerable”, ¡el voto a la mujer!, encuentran la solución en Rafael Alducín, el dueño de Excelsior, quien propone festejar a La Madre el 10 de Mayo de 1922, hace ya 98 años.

Las Cabecitas Blancas

Las madres más prolíficas

Las madres más tranquilas….

Ni madres…

Eso sí: el comercio batió palmas y elevó los precios, por supuesto. Planchas, licuadoras, lavadoras, secadoras, todo para que Mamá siga trabajando y nos siga sirviendo. Bueno, a veces, ramito de flores.

Y hace casi un siglo que seguimos con estas incongruencias, porque usted y yo somos madres todo el año, según me consta.

Carrillo Puerto es todo un personaje de la Historia: él y Alma Reed, periodista del New York Times, se enamoran y Felipe le pide al poeta Luis Rosado Vega que le escriba un poema para Alma, poema que se convierte en canción, “Peregrina”, con música de Ricardo Palmerín… Usted la ha cantado…

No lograron casarse: a Carrillo Puerto lo fusilan el 3 de enero de 1924, junto a otras 11 personas, incluyendo 3 de sus hermanos. Alma Reed está sepultada, muchos años después, en 1966, frente al sepulcro de Felipe…

Las fascinantes pequeñas historias detrás de La Historia… encontraremos siempre política, amor, dolor, olvido…

Pero eso sí: con mi Madre no te metas, compadre…