La vida a través de estampillas

Ana De la Luz
El Mundo de Córdoba

En el Día Mundial de la Filatelia, los coleccionistas de sellos, postales, cartas, sobres y demás objetos, seguramente sacarán a relucir en sus redes sociales sus más preciadas recopilaciones. Esta fecha se instituyó al ponerse en circulación la primera estampilla postal llamada “Penny Black”, emitida en Gran Bretaña.
Filatelia, el arte de coleccionar timbres, viene de filigrana: el mensaje bello y secreto que tienen algunas piezas a las que les asignamos valor de cambio. En México la filigrana de los timbres dice Secretaría de Hacienda o Gobierno mexicano a veces en letras entrelazadas de manera artística.
Fue en el año de 1856 cuando comenzó en nuestro país la Filatelia con la emisión de la primera estampilla. Además, en Oaxaca se encuentra el Museo de Filatelia, primero en su género en México, cuyo propósito es permitir el acercamiento del público, en especial niños y jóvenes, a uno de los pasatiempos más difundidos en el planeta y considerado por sus características como un arte-ciencia.
Allí, la colección de estampillas ha sido conformada por donaciones de particulares. Principalmente se refiere a México y cuenta con un rico acervo dedicado a Oaxaca, además de una muestra de prácticamente todo el mundo. Este recinto se suma a la cultura filatélica y postal internacional.
El museo cuenta con un servicio de Buzón y recolección diaria de correspondencia por parte de Sepomex. En la Tienda del Museo, se pueden adquirir estampillas postales para envío y para colección, tarjetas postales, libros y artículos filatélicos.

Antecedentes
En el gobierno del Presidente Ignacio Comonfort,se estableció mediante decreto del 21 de febrero de 1856, la impresión de las primeras estampillas postales, mostrando la efigie de don Miguel Hidalgo y Costilla, mismas que se pusieron en circulación el 1 de agosto de ese mismo año.
El diseño y grabado, realizados en una placa de cobre, técnica conocida como hueco grabado, estampado sobre papel blanco unido, de diversos gruesos, son obra de don José Villegas, hábil y célebre dibujante, Jefe de la Oficina del Sello de Estampas e Impresos del Gobierno.
La estampilla original fue impresa en hojas de 60 ejemplares, cada una en diez hileras de a seis, para recortar a mano con tijera. El busto de Hidalgo se enmarca en un óvalo orlado; en la parte superior tiene la leyenda “Correos Méjico” y al calce su valor facial: medio, uno, dos, cuatro y ocho reales. En su impresión se utilizaron tintas azules, naranja, verde, rojo y lila, para diferenciar el precio.