Una oportunidad para cuidar de la tierra

Carmen Lara

El Mundo de Orizaba

Hoy que se vive un contexto diferente en todo el mundo a causa del Covid-19, es importante replantearnos qué haremos ahora que todo vuelva a la normalidad y el confinamiento se termine. Hoy que se celebra el Día de la Tierra, debemos estar conscientes de que ésta ha sufrido grandes afectaciones que han impactado de manera considerable el entorno en el que vivimos.

Este 2020 se conmemoran los 50 años del Día de la Tierra y además es el cuarto aniversario de la firma del Acuerdo de París sobre cambio climático, pero además, actual pandemia de Covid-19 es un claro recordatorio de la vulnerabilidad de los humanos y del planeta frente a amenazas de magnitud global. El daño descontrolado a nuestro medio ambiente debe ser abordado.

El biólogo y presidente del Consejo Intermunicipal de Ambientalistas (Grupo CIMA), Graciano Illescas Téllez, hace una serie de recomendaciones para reducir el consumo de energía eléctrica durante esta pandemia, lo cual beneficiará al planeta.

La primera acción, destacó, es que al adquirir un refrigerador, televisión u otros aparatos electrodomésticos, se elijan aquellos que son ahorradores de energía.

La segunda acción, apunto, es en cuanto el uso de focos ahorradores y el modificar las ventanas a fin de hacerlas más grandes y que puedan aportar más luz natural, con el objetivo de usar menos electricidad.

Como tercera acción, indicó, debemos de reducir el tiempo frente a la tele y dedicarlo a alguna actividad como leer un libro o ejercitarse.

A nivel mundial

Afirmó que a partir de que la pandemia del Covid-19 forzó a los países y regiones más poderosas del mundo, como Estados Unidos, China e Italia principalmente, a limitar e incluso detener en su totalidad muchas de sus actividades más contaminantes, sobre todo las de grandes industrias y el transporte terrestre, marítimo y aéreo, los niveles de emisión de gases de efecto invernadero, principales responsables del cambio climático mundial, se han reducido notablemente, dando un respiro al medio ambiente.

Señaló que los principales sectores que generan los graves problemas del cambio climático son, en orden de mayor a menor importancia: el energético, con la quema de combustibles y sus emisiones fugitivas, seguido del transporte y la agricultura. Ésta última por abarcar grandes extensiones de monocultivos como la caña, que se queman cada año.

El ambientalista aseguró que el único escudo protector contra los efectos destructivos del cambio climático, que incluyen sequías extremas, elevación del nivel del mar, deshielos en polos y altas montañas, y huracanes más intensos, entre otros, lo constituyen nuestros sumideros de carbono, es decir, los bosques, selvas y otros tipos de vegetación, “que estamos perdiendo en nuestro país a razón de 1.9 millones de hectáreas por año, siendo Veracruz uno de los más deforestados de México”, aseveró.

“Lo más lamentable de ello es que ni siquiera los humedales o los bosques de niebla, que están entre los ecosistemas terrestres de mayor biodiversidad, están a salvo de dicha destrucción, y las selvas tropicales, las más ricas en especies, ya se han perdido casi en su totalidad”, explicó.

Hay que sumar

Ante este critico panorama, enfatizó que es importante sumar esfuerzos y seguir trabajando para convocar a los tomadores de decisión, a concretar alianzas y resultados satisfactorios, no sin antes ratificar que en Veracruz hay una sociedad civil verdaderamente comprometida.

Entre las principales acciones que deben tomarse para revertir el cambio climático están: primero, dar mayor estímulo a la industria limpia, a la industria sin chimeneas, a efecto de que éstas reduzcan la quema de combustibles y exploren alternativas de generación de energía renovable para sus operaciones.

Así mismo, es importante promover un ambientalismo concertador, que invite al diálogo a la iniciativa privada, a los tres niveles de gobierno, a la academia y a los medios de comunicación, a efecto de definir acuerdos y compromisos diferenciados, pues el ecologismo radical contra la generación de energías renovables no parece una opción que se sostenga en el largo plazo.

En tercer lugar, es de gran importancia reducir el desmesurado tráfico en que está inmerso el transporte, que ha dado paso a un fenómeno altamente dañino al que hemos definido como “las horas pico”, y que tensiona la vialidad de las ciudades, afecta la calidad del aire y contribuye a incrementar problemas de obesidad, apuntó.

“Finalmente, es de gran importancia intensificar la reforestación no sólo en los bosques templados, sino para recuperar selvas tropicales perennifolias, manglares y bosques de niebla, y crear los llamados sistemas agrosilvopastoriles”, comentó.

Sin embargo, Illescas Téllez, dijo que lo más importante y con lo que debemos trabajar a fondo, es con el materialismo, con la vanidad y soberbia, que son verdaderamente las sensaciones que mueven a las comunidades humanas hacia su autodestrucción.

“Nos queda la opción de adaptarnos a nuestro medio ambiente sin causarle mayor daño o extinguirnos, en el segundo caso, debe decirse que la naturaleza y una nueva y extraordinaria diversidad de formas de vida volverían a florecer, por lo tanto, no somos necesarios, a menos que cuidemos este maravilloso planeta”, concluyó el especialista.   

Tips

Dentro de las acciones que se pueden hacer para cuidar a la tierra están:

Cambiar los focos de casa por unas de bajo consumo o ecológicas, con ellas se ahorra un 75% de energía.

Desconectar todos los electrodomésticos, pues aun conectados siguen tomando energía.

Aprovechar la luz del día.

Plantar árboles ya que estos producen oxigeno y son esenciales para la naturaleza.

Reciclar, y alentar tu comunidad a que también a que lo hagan.

No utilizar bolsas de plástico, y si se tienen que usar, lo mejor es reciclarlas.

Siempre que se pueda, se ha de evitar utilizar transportes que contaminen.

Es mejor utilizar la bicicleta para ir a lugares cercanos, y si para los más cercanos, caminando.

Surgimiento

Cada 22 de abril se celebra el Día de la Tierra, luego de que en 1970 se inició un movimiento ambientalista donde 20 millones de norteamericanos se manifestaron saliendo a la calle para luchar por un medio ambiente saludable.

Sabías que

Las Naciones Unidas reconocen que la Tierra y sus ecosistemas son el hogar de la humanidad, de igual manera, están convencidas que si queremos conseguir un justo equilibrio entre las necesidades económicas, sociales y ambientales de las generaciones presentes y futuras, es necesario promover la armonía con la naturaleza y la Tierra.

Acuerdo de París

El 22 de abril de 2016, las Naciones Unidas adoptaron formalmente el Acuerdo de París, el cual articuló el compromiso de los países de limitar el aumento de la temperatura global a menos de 2˚C por encima de los niveles preindustriales; y de fortalecer las capacidades para mitigar los impactos negativos del cambio climático.