El Presidente y el partido de izquierda

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Jesús Víctor García Reyes*
Desde el enfoque de Antonio Gramsci (teórico italiano de la izquierda del siglo XX), el partido de izquierda (socialista o comunista), tiene que alejarse por completo de las socialdemocracias pequeño burguesas, que NO buscan acabar con el capitalismo (en este caso neoliberalismo de los millonarios), y sólo se “acomodan” en los puestos políticos, para “simular” que se hace algo, en beneficio del pueblo.

Según Gramsci, la teoría del partido tiene que ser congruente con la práctica del mismo. Los vicios de la socialdemocracia (reformista cómo la del PRIAN/PRD/MC/PT) son contradictorios con la lucha política de izquierda. La lucha de la izquierda debe coordinarse con los movimientos obreros, las marchas en calles, barrios y colonias. El partido de izquierda tiene que construir su “bloque histórico”, es decir hacer coincidir necesidades de los trabajadores, con las contradicciones propias de la lucha de clases (se refiere a quienes controlan los “medios de producción”, fábricas, centros comerciales, líneas de camiones, máquinas, es decir, la riqueza).

El partido de izquierda crítica NO tiene que estar pensando sólo en elecciones (que llevan, tradicionalmente, al reformismo y NO a la transformación del sistema político capitalista, que es el objetivo a destruir por los izquierdistas en todo el mundo). Pensar eso, crea falsas ilusiones en la clase trabajadora y fortalece la burguesía dueña de los factores de la producción (tierra, capital). El trabajador sólo es dueño de su “fuerza de trabajo” (la sangre, sudor y lágrimas le produce riqueza al patrón capitalista), por la que le paga por horas o salario mínimo (en México $15 pesos por hora trabajada y sin prestaciones laborales).

Luego entonces NO se le puede estar ilusionando a los trabajadores, con el “gran cambio” producto de elecciones. El trabajador debe entender, que para romper la marginación (pobreza) en que se encuentra, debe combinar 2 cosas: su capacitación teórico-política y su integración al partido de izquierda.

Mucha militancia de izquierda, influenciada con ideas burguesas, ve en el puesto público la solución de sus “problemas personales”, pero esto es una desviación a los principios de la izquierda mundial.

Regresando a Gramsci, y repasando sus “Cuadernos de la cárcel”, observamos cuán alejados estamos de practicar una teoría política de izquierda. La mayoría de los militantes de izquierda NO han leído siquiera a MARX (El Capital, tres tomos, ed. FCE, 1985), mucho menos a Gramsci (20 libros, ed. Siglo XXI, México, 1995), y otros pensadores comunistas (Aníbal Quijano, De Sousa Santos, Ernesto Laclau, Chantal Mouffe, Adolfo Gilly, Mariategui, Enrique Dussel, Carlos Figueroa, Giorgio Agamben). ¿Cómo entonces, formaremos un auténtico partido de izquierda en Veracruz?

Esa debiera ser la primera preocupación para alejar los “oportunismos de vivales” que sólo buscan “chambas” políticas de temporada.

Parece NO serlo. Las militancias se pelean por el “hueso” burocrático (regidurías, diputaciones, candidatos a presidentes municipales, síndicos), negando, en los hechos, toda ética política porque NO tienen formación teórica.

El Dr. Enrique Dussel, del Comité Nacional de Morena, ha propuesto que todo aquel militante que aspire a ser dirigente partidario o a un puesto de elección pública, deberá tomar cursos de formación política y, después, presentar examen, donde los de más alto promedio serán propuestos por el partido (no por grupos de presión), para tales actividades.

Loable la propuesta del maestro Dussel, que ojalá sea de aplicación pronta. De ser así, se evitaría el vicio del “oportunismo y arribismo político”, por lo menos en ese partido político.
Las organizaciones de masas y el partido político de izquierda tienen que educarse en materia (ideológica) de lucha diaria. Elevar el nivel analítico y crítico de las demandas sociales, debe ser la primera prioridad. Organizarse y promover planes de gobierno municipal (alternativo), la segunda prioridad. Antes que todo la formación teórico política, después lo organizacional (o si se puede, hacerlo a la par).

Un partido de izquierda nunca va a funcionar si no es capaz de integrar lo uno con lo otro. En Orizaba y región se observa improvisación en ambos ejes. El “oportunismo y arribismo” son males de la democracia burguesa que están presentes. El Presidente de México, López Obrador necesita de un partido político “unificado y organizado”.

En este momento de crisis y emergencia nacional, el partido Morena tiene que trabajar en coordinación con el gobierno de la República. Los conservadores se agrupan para intentar desestabilizar sus políticas en beneficio del pueblo. Con un partido disperso NO hay posibilidades de consolidar un cuerpo político capaz de derrotar el discurso (ideología) y la práctica de la derecha (conservadores millonarios), hoy encarnados en el PRIAN estatal y en el cabildo municipal del PRIAN en Orizaba.

En Orizaba el objetivo tiene que ser ganar el gobierno municipal en el 2021, con ello apuntalar la IV Transformación de la República. La lucha de clases existe y debe ser el eje de toda la lucha política en Veracruz, NO el “hueso” político del “arribismo oportunista”.
No se debe repetir la antigua conducta oportunista del PRD en tiempos de Fidel Herrera, Duarte y Yunes. Se tiene que evitar, abriendo el debate y discusión de ideas políticas y problemas concretos de la vida diaria (economía, empleo, vivienda, política, cultura, municipios, salud pública, educación crítica, mujeres, medios de comunicación, universidades entre otros).

En los municipios hay que propiciar conductas democráticas y vigilar NO haya violencia en las militancias.

Sabemos que hay grupos de “oportunistas” afiliados en el último momento, después del arribo de AMLO a la presidencia, se preparan para desplazar a los antiguos militantes que, desde el año 1988 (fraude a Cárdenas hecho por Salinas de Gortari), han acompañado la construcción del partido político de izquierda en México. Si bien es cierto que la lucha política NO sólo se da al interior del partido político (se da también fuera de él, en los movimientos sociales de mujeres, diversidad sexual, indígenas, obreros, campesinos, estudiantes, migrantes, desempleados, marginados), es el partido político de izquierda el que debe conducir la lucha política hasta lograr ser gobierno alternativo en municipios, por ejemplo.

A nuestro juicio profesional, las militancias de izquierda deben hacer análisis político concreto (que es lo que falta en el municipio de Orizaba, la región y el estado), de los municipios ganados en 2018 en Veracruz.

Aquí cerca, Río Blanco con una serie de fallas ideológicas, estructurales y organizacionales, que no ha podido municipalizar el agua y tránsito, siendo estas demandas vecinales.
Rafael Delgado que no se perfila con una política clara de izquierda en el municipio (la sola lucha del movimiento de mujeres no basta), porque es un municipio indígena con alta marginación y violencia juvenil.
Huiloapan, un municipio abandonado a su suerte, necesita debate político y análisis de su problemática suburbana. Son tres municipios que, a mi juicio profesional, se tienen al margen de la “IV Transformación”, siendo gobernados por Morena.
No sólo hay que esperar tiempos electorales, eso es sólo para “oportunistas y arribistas”, los convenencieros de siempre. La izquierda tiene que estudiar y reagrupar en torno a los “comités de base”, hoy abandonados en tiempos de crisis y pandemia. Es tiempo de reflexionar sobre este y otros temas del partido político.
Antonio Gramsci, teórico de izquierda puede ayudar mucho. La lectura de su Antología (política), publicada en editorial siglo XXI (colección Biblioteca del Estudiante Universitario, 1995, México, 300 páginas), tiene los temas básicos (como cincuenta), para la formación de la militancia y las dirigencias municipales, estatal y nacional.
¡Digamos NO al oportunismo y SÍ a la lucha vecinal con sentido político!
Las videoconferencias de Gramsci ayudan mucho a la formación de conciencia política universal (buscarlas en Youtube, gratis). Ahora que estamos en cuarentena, es momento de encerrarse a estudiar a profundidad la teoría de la ciencia política, el gobierno y la administración pública.

Prepararnos para la toma del poder municipal en el año 2021, derrotando el pensamiento de los “conservadores” (empresarios y millonarios), que hoy administran en su provecho el ayuntamiento de Orizaba.

El compromiso es la IV Transformación de México y el apoyo al Presidente de la República.
¡Quédense en casa! a estudiar, reflexionar y escribir ideas en torno al tema.
Saludos atentos lectores de Diario El Mundo. Nos leemos pronto. Gracias por sus correos.

*Politólogo (UNAM, BUAP, INAP). Catedrático. Investigador Universitario.
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