El Milagro de Chivas

A Manera de
Comentario

El Milagro
de Chivas

Tomás Setién Fernández

Arturo el Curita Chaires pudo ser cualquier cosa en la vida, pareciendo que llevaba la ruta perfecta de convertirse en un gran sacerdote, pero en alguna ocasión pasó cerca del campo de entrenamiento del equipo de las Chivas Rayadas del Guadalajara, suplicándole al Dios Supremo que le enviara una señal, ya que el estudio del sacerdocio, lo combinaba con su pasión por el futbol, un algo que brotara del propio cielo, surgiendo un balón de futbol, casi de rodillas y a sus pies.
Arturo comprendió el mensaje divino, terminando por colgar su hábito sacerdotal, para inmediatamente pedir trabajo en el campo de prácticas del equipo del Guadalajara, en donde su primera misión fue recolectar los esféricos que abandonaban el terreno de juego, hasta que en una ocasión dentro de un duelo de empleados menores de dicho club, mostró sus cualidades fuera de serie, hasta dejar con la boca abierta a varios directivos de ese club, lográndolo firmar para el equipo profesional, en donde se convirtió en uno de los mejores zagueros en la historia de dicho conjunto.
Y tanto que al momento en que Don Nacho Trelles confeccionaba los nombres de los seleccionados, para aquel Mundial de Inglaterra 66, ya se sabía a ciencia cierta que el Curita estaba dentro por lo cual había que comprarle sombrero de bombín y bastón de lujo al calce,
Además de ser componente de la mejor línea defensiva de Chivas, con Sepúlveda, Villegas y claro esta Don Arturo Chaires.
Al momento de cualquier entrevista con el santo renuente Arturo, antes de cualquier tipo de preguntas, el les narrará su historia más sublime y divina.