Otros datos… misma receta

Hands writing on old typewriter over wooden table background

Por Isaac Esquivel

Antes de comenzar a leer, quisiera que analizaras si eres de la “gente que sí va a saber de lo que estoy hablando” o eres de los especialistas que no entenderán, “porque están acostumbrados a otras acciones, se quedaron en el almanaque”.
De ser de los últimos, no tiene caso que sigas, estás descartado para continuar las siguientes líneas. Cito al presidente López Obrador y me atrevo a hacerlo en una osada afronta desde el momento en que no estoy frente al lector. Pero eso no me atrevería a decirlo frente a una nación. No siendo el presidente de “todos” los mexicanos, no en una defensa a ultranza de sus acciones económicas frente a la emergencia del coronavirus. No en este momento donde la concordia, las soluciones concretas y el apoyo deben abarcar a la mayor cantidad del espectro de los casi 130 millones de mexicanos.
Entiendo quién es su gente y a quiénes se dirige, pero sus datos lo llevan a recetar lo mismo; los recursos discursivos se van desgastando hasta el punto de que llega el momento en que se agotan; la propaganda que dice no necesitar en la radio y la televisión se convierte precisamente en eso, en una propaganda anquilosada que ya no enciende pasiones, polariza y provoca rechazo.
Un día más en la confrontación, cuando en septiembre de 2019 y en esa misma Navidad López Obrador llamaba desde el Zócalo a la reconciliación con sus adversarios.
El Presidente presume continuamente que cedió la estrategia de la contingencia a especialistas, talentosos mexicanos que le proponen y lo consultan, para tomar decisiones vitales para el país. Lo considero muy acertado. Así lo hizo también con lo económico, escuchó a especialistas para definir el plan, confirmar o descartar lo que iba a decir y lo que no entraba en su esfera de ideas. Lo expresado el domingo quizá no fue claro, no fue certero o no escuchó consejo.
Ahora pone a todos los que hacen proyectos, realizan perspectivas, evalúan mercados, elaboran planes, califican economías internacionales y generan certidumbre y equilibrio (o desequilibrio) en los mercados, como otro “frente enemigo” de su plan de reactivación, el cual fue duramente criticado no sólo por la oposición -que a eso se dedica-, sino por quienes integran el amplio sector empresarial, desde lo más pequeño a lo más alto, además de los analistas económicos que desmenuzan las cifras y estiman la realidad de las promesas.
El mandatario asegura que si se condonan impuestos a las empresas (tema que no han solicitado de esa manera específica, sino una prórroga) “nos quedamos sin ingresos, ¿de dónde va a salir para darle a los pobres?”. La pregunta es ¿Cómo se van a crearse 2 millones de empleos en nueve meses? si hemos llegado tambaleando frente a la crisis.
Los datos de 2019 arrojan que se generó 48 por ciento menos empleo; la economía no creció, más bien llegó a rozar por abajo de 0% y, para este año, se avecina una de las crisis económicas más duras en la historia mundial. En nuestro país la Secretaría de Hacienda prevé un rango de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de entre -3.9 y 0.1% para este año debido, sobre todo, a la afectación económica que dejará el coronavirus; en tanto analistas privados hablan de un -8 por ciento.
Para la Coparmex, la economía podría caer 10%; mientras que la agencia calificadora Fitch Ratings recortó su expectativa de crecimiento para la economía mexicana y prevé una contracción de 4%. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) recomendó medidas como prórrogas en pagos de impuestos, ante la previsión de la caída del PIB de hasta -6% en México. ¿Estos son los especialistas que quieren que se instaure nuevamente la corrupción en México? O seguimos elucubrando quiénes están detrás para destruir la 4T y mantenemos la ruta trazada desde que inició el actual Gobierno.
El sector empresarial origina una cantidad de empleos que dan sustento a la base media del país. Si no se incentiva la conservación de dichos empleos, los salarios, la producción, el pago de impuestos derivado de la actividad de los mismos micro, pequeños, medianos y grandes empresarios, el Gobierno carecerá de recursos para dotar de programas sociales a todos los millones de pobres, adultos mayores y estudiantes que están en su prioridad.
Cada día que pasa es una oportunidad perdida y el escenario de recesión mundial, lo estiman los analistas, pero desconocemos la profundidad del abismo al que se van a enfrentar las familias mexicanas. No está en una solo mano el que la situación sea diferente, más bien es inminente. Pero lo que diga su “dedito” será fundamental para que la historia que contemos en un futuro tenga episodios de acciones oportunas, familias que no sucumbieron y gobiernos que actuaron más allá de sus ideologías, sino conforme a las circunstancias de un país, el aprendizaje internacional y el consejo de los especialistas. Sabiduría Señor Presidente, eso le deseo y, si es necesario, tomar otras rutas o corregir a tiempo.
Protestas en la pandemia El sector Salud ha mejorado, pero es insuficiente ante la alta demanda de pacientes, la tasa de mortalidad y las crecientes enfermedades crónicas. Hoy se suma el coronavirus a las carencias que de por sí enfrenta el IMSS y que para ningún derechohabiente son nuevas. Es más un lugar común al que nos hemos acostumbrado, sin demeritar la labor que hace un grupo de médicos, enfermeras, administrativos y personal que se entrega de corazón al sistema de Seguridad Social. De la insensibilidad de otros, ya para que hablamos.
La protesta de trabajadores ocurrida ayer en el Hospital General de Orizaba puede tener varios trasfondos desde sindicales, inconformidades con nuevas normas, nuevos jefes que han llegado desde que se realizó un operativo “barredora” en el instituto, hasta la falta de compromiso de algunos ante una emergencia de dimensiones no esperadas para la mayor eminencia en materia sanitaria.
Lo grave es que refleja que así como en la economía, también estamos tratando de recomponer en la Salud. Hubo un saqueo inmenso al IMSS que deja en el desamparo a derechohabientes, trabajadores y aquellos que en estos días lamentablemente ingresarán por ser un servicio humanitario y ahora obligatorio.
A todos los médicos y enfermeras que están cuidando a los pacientes, los ponemos en manos del creador, par que su vida sea guardada y puedan cumplir con responsabilidad, ética y profesionalismo su labor.
Decenas de meseros se manifestaron ayer afuera de Palacio Nacional. La mayoría no vive totalmente de su salario, sino que sufragan sus gastos con las propinas que han perdido. Para ellos, como para muchos, no se sintieron incluidos en el plan de reactivación. Alrededor de 75 mil restaurantes podrían cerrar de manera definitiva en México debido al Covid-19. Suena aterrador, pero pase lo que pase: no te rindas.